Sunday, July 31, 2005

El Corazon de las Tinieblas - Joseph Conrad

Leía una entrevista que Plinio Apuleyo Mendoza le hacia a Gabriel García Marquez en la cual le preguntaba acerca de sus lecturas o autores favoritos cuando leí por primera vez el nombre de Joseph Conrad.

De alguna forma se quedó grabado este nombre en mi mente y días despues en una venta de libros lo reconcí nuevamente, estaba Lord Jim y uno delgado llamado El corazón de las tinieblas. Lord Jim era grueso y no queria gastar en un libro del cual desconocía su estilo asi que opté por el segundo.

Pasaron algunas semanas entre terminar con otros libros y tomar éste con tan extraño título.

El corazón de las tinieblas es un viaje hacia el corazón humano de un caudillismo molesto hacia una persona llamada Kurtz. El libro me atrajo su atención por tratarse de navegación, siempre las aguas de rios y mares despiertan mi imaginación, como igual lo hacen estos extensos mapas que tengo en mi pared.

La historía se desarrolla en un rio africano espeso de vegetación y infestado por caníbales, la narrativa la hace Charlie Marlow tiempo después desde otro barco en las aguas del Tamesis. Marlow cuenta de una manera intensa y obsesiva cómo se inició en la navegación en este viaje de fantasía por aguas hostiles.

El libro es cautivador, tanto que me pareció divertido que cuando leí una frase que decía: -"Yo pestañeaba; el sendero era escarpado"- juro haber pestañeado un par de veces antes de darme cuenta.

Esta obra está llena de pensamientos profundos acerca de los motivos que nos llevan a lugares tan extraños, tanto como puede ser un lugar al fondo de un rio insalubre, como puede ser una vida llena de absurdas satisfacciones.

"Es curiosa la vida... ese misteriosos arreglo de la lógica implacable con propósitos fútiles! Lo más que de ella se puede esperar es cierto conocimiento de uno mismo... que llega demasiado tarde... una cosecha de inextiguibles remordimientos" dice Marlow.

Luego de un buen tiempo recluido en el río, de pasar por momentos llenos de tanto "Horror" y muerte como diria Kurtz, Marlow regresa a la ciudad a caminar entre la gente y en alguna parte dice: "No sentía ningún deseo de demostrárselo, pero tenía a veces dificultades para contenerme y no reírme en sus caras, tan llenas de estúpida importancia" lo que hace reflexionar acerca de todas esas cosas que nos quitan el sueño y no son más que cosas sin importancia.

Cuando nos viene una catástrofe, cambiamos nuestro rumbo, no por que la catástrofe nos impida llevar el mismo, sino porque cambia la perspectiva de lo importante.

Las tinieblas perturban el cerebro y el corazon aún del mejor pensador y del mejor poeta.

Luego semanas despues me he dado cuenta que la pelicula Apocalipse Now tiene un Kurtz como protagonista y que pelicula y libro son igual de agobiantes.


Si alguna vez veo la película sé a que atenerme.


Otro excelente comentario: http://www.edicionesdelsur.com/corazontinieblas.htm

Libro para imprimir aqui

Comentario por Roger Moreno

Monday, July 25, 2005

Breves Sobre : Poemas del Hombre Muerto...

Por Eduardo Salvador Cárcamo
http://www.brevespacio.com/personajes/


En noviembre del 2001, llegaron a mis manos un par de muestras poéticas, gentileza de sus autores: Alex Canizalez y Roberto Carlos Betancourth. Me llegaron como pan caliente, pues apenas tenían un par de semanas de haber salido de la imprenta de ese octubre “ventoso”. Bien, por este par de poetas jóvenes que con su propio pecunio y esfuerzo publican su primer trabajo. Por ahora me referiré a la muestra de Alex: Poemas del Hombre Muerto. Pero antes, diré que ambos poetas reflejan en su poesía una madurez juvenil, lo que hará que en cuestión de tiempo, se enquisten en el plano literario salvadoreño. Del poemario de Alex sustraemos algunas consideraciones, y sin afán de despedazar las ilusiones de este bardo, no haré comparaciones con su colega, por cuanto, partimos pues desde el mismo título del libro, que de por sí ya es un tanto alegórico, porque da la impresión de que trata de un poeta que antes de manifestar sus ganas de vivir, como que ha renunciado a esas ansias que en el ser humano están inherentes. Este poemario de Alex lo vi nacer, crecer, tomar forma y ser además, partícipe indirecto del mismo a través de consejos y comentarios a consulta del poeta, por cuanto me place su publicación. De hecho, no me referiré al formato, pues este parece librito de bolsillo, derivado por los costos, pero, lo que interesa es su contenido, y es al que vamos a entrarle... Nos dice el autor en su prólogo:

La guerra civil salvadoreña sin duda nos causó mucho dolor, pero en el fondo nos hizo seres más profundos, más, dispuestos a enfrentar la muerte día a día. De esa relación dialéctica Vida-Muerte, muerte-vida es que surgió en el interior de algunos de nosotros el deseo por las artes./...

Sólo de este fragmento podría recrear varias cuartillas, sin embargo, lo tomo como la antesala para entrar al juego verbal al que nos obligan las palabras, pues de hecho: la generación de Alex con TALEGA, Eva Ortiz, Nora Méndez, etc., creo, ya son una nueva propuesta, digamos, un pensamiento remozado, no maleado, de un reciclaje de viejas ideas, y no podemos olvidar los referentes, porque del pasado se aprende y se nutre nuestro virtuosismo, de allí que sean válidas las nuevas propuestas, no queriendo decir con esto, que todos ellos han descubierto la orilla azul de la bacinica, no; porque no es el hecho de que sus ideas parezcan repetitivas, puesto que en buena parte de lo que nos dicen estos jóvenes de hoy, ya fue dicho antes, entonces, el camino es: volverlas juveniles a tales ideas, pero de otra manera, esto es, ajustar y adaptarlas a las vivencias actuales, porque las palabras siempre serán juvenilmente viejas. Algo importante de considerar es que, independientemente del tema que aborden, el secreto consiste en la forma y manera de cómo deben de hacerlo, y allí estará esperando el éxito por las buenas nuevas... pero dejemos esta perorata y vamosno a algunos de los poemas de Alex, que nos ilustraran la teoría que hemos venido sosteniendo líneas arriba, para lo cual, partimos del fragmento citado, donde el poeta plasma esa visión filosófica y preocupación universal, como lo es la muerte y su significado para la vida o en la vida. Esta reflexión la globaliza, al sostener que cuando la guerra salvadoreña nos golpeó --y sacudió como los terremotos de enero y febrero del 2001--, durante doce años, surgió en ellos el inminente interés por las artes como medio de expresión y manifestación popular, a lo que podríamos adjudicarle otra opción: que el arte no surge o despierta nuestras inquietudes o pasiones por mera casualidad o coincidencia. Volviendo con el despertar poético de Alex y su primer logro literario, diremos que se sumerge en ese mundo tan temido por los humanos la muerte, ya que se está consciente de ella, pero sin aceptarla, y sobre todo, si ésta anduvo cerca de los campamentos guerrilleros y de los cuarteles, bajo la sombra de la clandestinidad. El poeta que en su momento, se divorcio de su comunidad, se sobrepuso luego, ante el contacto directo con la realidad, que fueron más que suficientes, para comprender la necesidad de expresión que algunos años después adquiere mayor relevancia para él, y el resultado es todo lo que en el campo cultural y profesional este poeta ha venido haciendo. Sostiene también que la guerra los hizo más profundos, de allí mi reflexión en las primeras líneas. Más adelante, siempre en su auto-prólogo, nos continúa diciendo Alex: Para vencer la muerte es que escribí poemas, para predicar con el ejemplo; (.....). De ahí mi temor de que en POEMAS DEL HOMBRE MUERTO, el muerto no diga todo lo que tiene que decir. Debo insistir por ello en la pura insistencia del mito del poema, ese saldar de muertes.../... Obviamente, no transcribiré el prólogo, pero sí establece muy bien las pistas el poeta. Por ello, debemos tomar el tema de la muerte no como un sobresalto o un exabrupto, pues ella como parte inherente de la vida, es ineludible, de modo que sigamos la visión del poeta, quién, defiende la vida desde la muerte, esto es, que podemos estar viviendo pero con el espíritu muerto, por la injusticia social, así mismo, la muerte física o social, que nos dejara la guerra, continuarán golpeando nuestra psíquis. También nos habla el poeta de la vida que tiene durante la guerra y del nuevo Alex que surge después de la guerra, o sea, que con este poemario, nace, vive y vuelve a morir para nacer de nuevo, y esta es una de las propuestas controversiales del poeta Canizalez. Veamos algunos poemas:

MI INFANCIA

Fue aquella casa de adobes

Aquel caballo de madera
inventado con la escoba

Aquella calle de tierra y polvo

Aquella casa abuela
con el caminito de pasos y de hierba
hasta el árbol

Aquella ventana
del primer beso en tu boca,
mi pelota,
mi rueda de hierro

Respiro, y tengo miedo
que el corazón pierda todo
Entonces me da
por escribir de mi mismo,
de mis hermanos y mis primos
nadando bajo el agua transparente;
de mis tíos tocándoles las nalgas
a las muchachas en la tienda. (p11)

Con este poema, el autor, nos traslada a su niñez donde los recuerdos por humildes que sean, horadan la tristeza con el muro de la felicidad y la inocencia; también nos habla del ambiente que comulga con el de todo niño salvadoreño de la misma condición (aquí, no pretendo herir la susceptibilidad del género, pero incluyo a la niña también), de modo que el poeta viaja por esos recuerdos de niñez y de familia, los cuales son en alguna medida factor determinante para el futuro que habremos de enfrentar. Algo destacable en este poema es la última estrofa en sus cuatro primeros versos: Respiro, y tengo miedo/que el corazón pierda todo/Entonces me da/por escribir de mi mismo,/... vemos la ansiedad del poeta por sostener la vida con todo y sus miedos, porque el corazón puede traicionarlo en cualquier momento, y ello le empuja a escribir de sí mismo, como para canjear sentimientos con emociones encontradas bajo la luz del miedo que sólo un corazón firme y honesto puede enfrentar de la única manera que dicta el mismo corazón: escribiendo desde sí mismo para evitar ser sorprendido por las manías de la vida... igual sucede con el poema CUANDO UNO ESCRIBE. En este otro poema, el poeta como que vuelve a recurrir a elementos parecidos, tales como el agua, la cual es fuente de vida, de higiene, limpieza, etc., por ello dice que ha encontrado la belleza en las palabras de donde aprende la filosofía de un poema puntiagudo, cuyo filo le marca el alma... veamos el poema:

En broma y en serio
aprendí
la belleza de las palabras,
las puntas filosas de un poema

Quise decir cosas profundas,
disimular la melodía del agua

Crear criaturas tiernas,
despaciosas,
deslumbrantes,
piadosas,
revolucionarias, violentas...

Digo estas cosas
y nada digo
sino dejarme caer
como cae la noche al suelo. (p21)

Tomo el poeta en broma y en serio lo que luego le daría satisfacciones personales, como lo es dar a conocer sus poemas a través de esta publicación, lo cual también le ha dado pautas para otra publicación de la que hablaremos más adelante. Nos afirma que quiso decir cosas profundas pero disimuladas en la melodía del agua donde se deslizan las penas y los arrebatos del sueño, es decir, aquello que nos provoca imaginar criaturas tiernas, deslumbrantes y piadosas que sólo la revolución es capaz de sacudir, no importando que haya querido decir cosas que nunca dijo porque se dejaba caer como la noche cuando golpea el suelo entre sombras... hay una tendencia hacia lo nebuloso, hacia la oscuridad, donde se entretejen los miedos y las parodias, pero allí está el poeta con sus fuerzas para subyugar esas tinieblas con la luz de sus versos y su conciencia onírica. El poema LOS MUERTOS CRUZAN EL PUENTE y ESTAMOS CANSADOS DE ESTAR MUERTOS, son dos poemas donde el poeta entra en materia con mayor fuerza, divagando su concepción sobre el tema de la muerte. En el primer poema, inicia su alegoría así: Nadie creerá/las cosas que dice/un hombre muerto/ p25... aquí tomamos la idea primigenia de que el muerto no lo está, pero igual, puede alzar su voz, le crean o no lo que tenga que decir, pues igual habrá de decirlo a través de su poesía. El poeta aquí se desdobla y su personalidad se escuda entre la luz y la sombra, entre la claridad y la tiniebla, razón por la cual me recuerda el poema de Roque Todos, donde se habla de que Todos nacimos medio muertos en 1932//Ser salvadoreño es ser medio vivo/... y continúa el poema: A quien descubrió/A quién habló/A quién alcanzó con sus manos de aire/... el muerto tiene un interlocutor invisible-visible, pues está inmerso en un lienzo, en una sábana inútil que es su piel de donde emerge el pequeño libro que escribiera con sus manos y su pensamiento fresco... y continúa el poeta alucinando con su “muerto” y lo introduce en una fosa común con otros muertos, y luego lo asciende, lo resucita y lo hace cruzar portales, por donde huye bailando/con los ojos cerrados al parque/... de la nostalgia. Aquí juega con imágenes reinventadas pero que surten el efecto buscado por el poeta, en la intención de reflejar ese oscuro callejón por donde pernoctan los pensamientos humanos cuando ha de enfrentarse con su muerte, misma que el poeta somete en el limbo de la duda o la creencia, porque a la muerte no pueden llenárselo los ojos de agua –al menos que se muera ahogado--, tampoco llorar hacia dentro con lamento de niño, cosa increíble hasta para el mismo poeta y como metáfora está bien, pues así es el juego verbal de las ideas, de las palabras con las cuales jugamos a antojo, de allí que el poeta envíe a la muerte disfrazada de hombre a cruzar el puente, ese que separa o que une el lindero entre la vida y la muerte, que van siempre de la mano desde el mismo momento de la concepción, por cuanto el poeta desestima el temor que nos asalta cuando la muerte se desborda sobre la línea de la vida, trazada en dicho puente, donde el descanso no encuentra reparos, por lo que el poeta continúa insistiendo al pregonar que le acusa el cansancio por sentirse un muerto que vive a medias, y de esto nos habla en su otro poema ESTAMOS CANSADOS DE ESTAR MUERTOS: De haber nacido/medio vivos,/medio muertos.”/De creer que es hermoso/vivir en desosiego,/rasparse con las uñas la barriga,/... –sigue la influencia roqueana-- (p25); el cansancio continúa siendo una pesadilla porque aún no se superan los fantasmas que hacen que nuestro país se vuelva otro, diferente, lleno de mentiras, con dictadores más sofisticados, y esto nos hace redimensionar ese agotamiento o canto cansado de cargar en su espalda el peso de la incertidumbre de cuándo se reventará el hilo que pende de sus cabezas, de nuestras cabezas.
Obviamente, encontraremos los compases necesarios para descifrar las claves esclarecedoras de la visión poética del artista que tras de penumbras ha logrado estos chispazos metafóricos deducidos del tema muerte, tema tan difícil que resulta enjundioso abordarlo, sin embargo, para los poetas –ambos géneros--, es asunto de enfoque, y sobre todo cuando se ha vivido un proceso de Guerra, donde la muerte era el pan cotidiano que se volvió pesadilla en todas las mesas cuscatlecas, etc.; siempre se sostuvo en todos los círculos del pueblo salvadoreño que la post-guerra era peor que la guerra misma, de allí que este poema considerara el tema de la muerte, como una alegoría poéticamente filosófica, porque aquí, no se trata precisamente sólo de una muerte física, sino también de una muerte espiritual, emocional, donde la guanaxia, en su mayoría, como que viven por vivir, porque sus fuerzas están tan mermadas, que sus deseos se encuentran cansados y ya quisieran morirse... y las ganas de vivir, apenas se asoma a sus ojos llorosos como dicen uno de los versos del poema Los muertos cruzan el puente y están tan desgastados que se han vuelto presa fácil del consumo y objetivo comercial de los dueños de los medios de producción y de Metrocentros, Plazas, Shoppin’ Center, etc. Hoy tenemos crisis de todo tipo: crisis económica, social, cultural, emocional, deportiva, en fin... de allí la alegoría del poeta de considerarnos medio muertos y sólo vivos a medias. Hay otra razón para preocuparse por esta globalización mortal: carecemos de reacción y somos como autómatas, fáciles de guiar por los pastores del hartazgo... por tal razón, en el poema siguiente y con el cual cerraremos estas líneas, no sin antes referirnos más adelante y brevemente, a su segunda publicación titulada La Jaula en el Pecho que como un combo se acompaña de Los Hijos del Trueno de Luis A. Chávez, al dos por uno como quién dice... De manera que si seleccionamos entre estos dos libros de Alex, me quedo con Los Poemas del Hombre Muerto que como libro de bolsillo, más algunos poemas de la obra titulada Poemas escritos en el Agua, con los que ganara el primer lugar compartido en los Juegos Florales de Ahuachapán en 1995, se ve venirle lo buen poeta que podrá ser Alex; la publicación de estas obras hubiese sido al revés, primero la Jaula y después el Hombre muerto. Volvamos pues, con el poema cierre, titulado: DESPUÉS DE TODO

Después de todo,
sólo quedan los libros que escribimos,
los sonidos de las letras,
las carátulas,
la belleza provinciana de los versos/...

Detengámonos un momento en estos versos: De acuerdo, cuando los muertos son escritores, poetas, pero, ¿y los demás, que son ajenos a estos oficios? También son vidas que se encuentran medio muertas. Los versos nos dicen además que cuando nos vayamos de esta vida, todo quedará como herencia, como piñata, así serán nuestros libros, como garrapiñadas de fiestas patronales, y porque también: Después de todo/Sólo queda eso/Quedan los lujosos viajes,/los convenios, los encuentros;/el eterno olvido.../... si esto es criticable, también es cierto que al morir nada de lo terrenal nos acompaña, pero sí es una satisfacción gozada, vivida, compartida y disfrutada, nos referimos a los viajes, a las buenas comidas que alguna vez saboreáramos, en fin, sin importar que ello fuera momentáneo, fugaz, pero que se vivió con la intensidad que el espíritu hubo de permitirlo. Esta otra estrofa es la clave, en donde descansa el poema que estamos analizando, y que el poeta acepta con humildad: El poeta desgastado,/fugaz, alegre/en una luna idiota descalza/... las imágenes, son una tránsfuga donde el poeta se permite ver sus escapes y sus puntadas de humor, cosa que suaviza el pensamiento mortuorio, motivo de su preocupación y sus angustias.

Concluimos que el poeta con esta obra plasma no sólo su angustia y preocupación por la gente del pueblo, la cual está huérfana y desnuda, pues los han despojado de lo único que les iba quedando: su amor propio, su orgullo, su dignidad, sus valores, que se los han absorbido a tal grado, que ya nadie protesta, son indiferentes, viven su vida sin esperanzas, sin sueños y, como sostiene en el poema Después de Todo: uno se va dejando atrás la sonrisa, los viajes, los lujos, los encuentros poéticos de catadura burgués y hasta el eterno olvido, como herencia suprema para quienes nos preceden en el camino de los contrastes y las modas... Alex Canizalez debe de ser más recurrente y enrumbar su síntoma poético evolutivo, si no, veamos un par de muestras del Pecho enjaulado:

Escribir un poema
es inventar de nuevo al hombre
descubrirse uno mismo con su cara de fiera
reinventar el universo con el corazón dolido

uno debe de explicar para explicarse
esa jaula en el pecho donde todo arde
con boca de mar
las lenguas posibles
traer vidas y muertes
más allá del espacio y el fuego/... (p12)

Nos dice el poeta en las primeras líneas que escribir un poema/es inventar al hombre/... pienso que escribir un poema no es para inventarse o reinventarse, o cómo hacerse asimismo una reingeniería genética, no; tampoco es inventarse de nuevo, quizás, lo más rescatable sería: utilizar el término “esencia” por el de “nuevo”, y con ello estamos hablando del ser, de la actitud humana y, luego remata con que es un descubrirse uno mismo con su cara de fiera, otra situación inaceptable, pues hay millones de individuos que no escriben poemas pero igual se han descubierto y sus frutos se reflejan en sus obras –esto, visto como trabajo de conjunto--, en obreros y artesanos, en el deporte y en otros oficios, etc., lo cual podemos ver reflejado en obras tales como: la arquitectura, caminos, puentes, ciudades, alta tecnología, y en todo lo que el hombre es capaz de maravillar a la humanidad; prosigue el poeta diciendo que: uno debe de explicar para explicarse/... al contrario uno debe de explicarse, para luego poder explicar; y todavía continúa la osadía ‘poética’: esa jaula en el pecho donde todo arde/con boca de mar/las lenguas posibles/traer vidas y muertes/más allá del espacio y el tiempo/... nada tiene que ver con que el pecho arda porque se siente atorsonado por un posible ataque de flema, tos o asma, con el mar como boca de caracol después de un buen talagüashtazo; tal vez el abuso de ‘imágenes’ no sea lo adecuado o indicado, eso sí no puede negarse que hay más poesía que poemas, pero no puede inmutarse el hecho que luego de comer boca de mar se crucen las lenguas posibles/... lenguas: pero ni de boquita, porque ni el mar ni las lenguas acarrearán vidas o muertes que se erijan más allá del tiempo o del espacio, esto resulta en una falacia poética. El autor debió de haber repensado y reescrito estos versos para haberles dado un buen acabado, lo que podemos admirar en los mejores artesanos del mundo/mis compatriotas/mis hermanos/... ¡vaya, final! Y el otro fragmento que pensaba incluir de este nuevo poemario, mejor lo veremos más tarde... Ahora para concluir este episodio, transcribo este fragmento de Poemas en el Agua que sirve de titulo para el libro y para el poema:

Nosotros los poetas,
poesiyeros del agua,
cada tarde nos colgamos
de alguna palabra que pasa en el viento
la ciudad abre sus calles
y, cada ventana abre sus ojos.

Abajo, la tierra aprisionada,
el argamuz en flor asomado
y bajo el agua
alguien escribe poemas
transparentes, invisibles y eternos./... (p17)

Es notable la distancia y la diferencia entre estos fragmentos del 95’, Poemas del hombre Muerto-2001, con lo que recientemente a lanzado al público, mi buen amigo Alex, quién creo, se precipitó, se lo comió el ansia, al menos, es mi percepción. Con relación a este último fragmento, únicamente diremos que hay más poesía para constituirse en un buen poema, pues el tratamiento de los elementos están bien ensamblados, lo que hace que el efecto sea plausible y el mensaje llano y directo. Finalmente, Alex es un poeta joven, que sin afán de entrar a competencias postreras con sus homólogos, jóvenes también, están comenzando a escribir una nueva página en la historia literaria salvadoreña. Bien por Alex, luchador infatigable del que esperamos mejores trabajos en el futuro.



Eduardo Salvador Cárcamo


Santa Tecla, últimos meses de 2003.

Thursday, July 07, 2005

LA PRINCESA QUE CREÍA EN LOS CUENTOS DE HADAS

Autora: Marcia Grad
Ediciones Obelisco, 1998 Barcelona
Título original:The Princess who believed in Fairy Tales
Este es un cuento alegórico, de bella narración, al más puro estilo de los cuentos de hadas. Relata la historia de una princesa que, desde su más tierna infancia, creció rodeada de mitos familiares, conformados en leyes, reflejadas en el llamado "Código Real". En él todo estaba escrito: le esperaba una vida maravillosa, repleta de felicidad, belleza y perfección. Solo debía guiarse por las leyes de dicho código para ser una auténtica reina el día de mañana.

Sin embargo, comienzan a sucederle cosas inesperadas, incomprensibles, que nadie le había dicho que le sucederían, que no estaban en el guión. La princesa se siente muy rara, sufre, se angustia, se entristece y su vida se va tiñendo de colores oscuros, su corazón se va llenando de amargura y frustración. Para poner fin a tanto dolor toma la decisión de emprender un viaje, aconsejada por un sabio buho, en busca de la felicidad.

A lo largo de un largo, difícil y fabuloso viaje recorrerá el Camino de la Verdad, aprenderá a nadar en el Mar de la Emoción, visitará la Tierra de la Ilusión, el Campamento de los Viajeros Perdidos, el País de Es, hasta alcanzar un lugar llamado Memoria. Continuando su camino, llegará al Valle de la Perfección, de donde se dirigirá hacia el Templo de la Verdad. Es aquí donde toda la sabiduría que va obteniendo a lo largo del viaje confluye al encontrar el Pergamino Sagrado. Por fin consigue hacer realidad su anhelo: saber en qué consiste la felicidad y el amor verdadero.

La lectura de este cuento me hizo recordar muchas historias de mujeres que he conocido en la consulta. Mujeres que desde niñas fueron educadas para satisfacer y hacer felices a los demás, a sus padres primero, luego a su marido, a sus hijos, a sus jefes, a sus amigos... En definitiva, a todos menos a ellas mismas. Fueron educadas en el sometimiento a unas normas, a unos mitos familiares, sociales, culturales, que suponían sacrificio, entrega, dedicación absoluta, renuncias.
Las mujeres que aprendieron que debían someterse siempre a las necesidades y deseos de los otros, buscan actuando así ser consideradas, amadas y valoradas, creyendo que encontraran de esta manera la felicidad que tanto ansían. Pero en la entrega, en la renuncia se van olvidando de sus propias necesidades y deseos, diluyéndose su identidad, convirtiéndose en un complemento del otro y pasando así a estar en sus manos. Como me expresaba hace poco una mujer de manera muy gráfica: "Me he convertido en la plastilina de mi marido, me adapto a él, me pliego, y él me aplasta y espachurra, yo sé que lo permito con tal de tenerle, de estar con él...mi felicidad depende de cómo se sienta él..."

En esta dinámica, la inseguridad y el temor van creciendo y la autoestima se va debilitando. Otra mujer llorando, muy angustiada, me decía, refiriéndose a su familia,: "Nunca sé cómo acertar, cómo hacerlo mejor, nunca es suficiente lo que hago para ellos..." El sentimiento de fracaso, de invalidez, de nulidad personal se va apoderando de la mujer y aparecen los síntomas: depresión, muchos tipos de somatizaciones, fobia social, crisis de ansiedad.

Las mujeres con tan baja autoestima son posibles víctimas propiciatorias de abuso y maltrato psicológico por parte de personas narcisistas, manipuladoras, soberbias, envidiosas, perversas, de los hoy llamados acosadores morales (aquí hago referencia al libro de Marie-France Hirigoyen "El acoso moral"), si es que no lo han sufrido ya desde la infancia por parte de sus primeras figuras de apego.
El trabajo que los terapeutas realizamos para ayudar a las personas a encontrarse a sí mismas, a diferenciarse, a crecer en individuación, a aumentar su autoestima y aprender a resolver sus conflictos, resulta, a mi parecer, muy similar a un viaje, en el que terapeuta y paciente hacen un recorrido por el mundo relacional pasado-presente de la persona en busca de su identidad, de sus valores, de sus necesidades y deseos para por fin recuperarse a sí mismas. Les acompañamos en ese viaje para contenerles en el sufrimiento y ayudarles a enfrentarse a lo que temen.

Esta similitud me llevó a probar el recomendar su lectura a algunas mujeres que realizaban su terapia conmigo, siguiendo la idea que nos transmitió Edith Tillman cuando nos visitó en Madrid en 1999 y porque según yo vivo la experiencia de ser terapeuta, todas las herramientas y recursos técnicos que puedan servir para este fin merece la pena explorarlos.
El resultado ha sido sorprendentemente útil. Las mujeres que lo han leído me refieren que les ha sorprendido encontrarse tan vivamente reflejadas en este cuento y el sentirse identificadas con la protagonista. Por mi parte he podido constatar que les ha ayudado a elaborar sus vivencias, facilitando el trabajo terapéutico al tener un material metafórico que complementa la narrativa de la paciente. Creo que el efecto en algunos casos es casi catártico, como les sucede a los niños cuando piden a sus padres que les cuenten una y otra vez ese cuento por el que muestran una especial preferencia.

Me he animado a comentar este libro ( no técnico ) para recomendar su lectura a los/as psicoterapeutas que trabajen en terapia individual con mujeres, en terapia de pareja y/o en terapia de familia, para que valoren si puede servirles de ayuda en el logro de objetivos terapéuticos, tal como yo he podido constatar.
La autora de este cuento es Marcia Grad, consultora y asesora de imagen, dirige seminarios de crecimiento personal para grupos, empresas y profesionales en E.E.U.U. y es autora de varios libros sobre autoayuda.

Fuente: Alicia Liñán PoyánPublicado en la revista MOSAICO de la F.E.A.T.F. nº 16 (Año 2000)

Sus Frios ojos azules.

Sus fríos ojos azules, escrito por Yolanda Martínez, salvadoreña de clase media alta, bueno, eso es lo que la lectura trasmite, ya que cuenta sobre dos jovencitas que se van de vacaciones a México, la lectura de este libro, tiene un don, muy importante, y es que atrapa al lector a seguir leyendo y llegar al final del mismo. Ellas ( las dos hermanas) tiene 10 días ( más o menos ) para disfrutar en la capital y los alrededores de México. No hay muchas descripciones pictóricas de cada lugar visitado.

Ellas llegaron a librerías, museos, parques, restaurantes, pero cada uno de estos lugares se convierten en un suspenso, por los encuentros casuales de un joven, alto, rubio y con unos muy lindos ojos azules que permitían intuir una tristeza en ellos. Inicialmente, una de las hermanas, la mayor de ellas y la más seria de las dos, empezó a notar los encuentros casuales, seguidamente la hermana menor.

Notamos dentro la obra que la trama y los personajes son de clase media alta, ya que una de ellas se encuentra en la universidad con unos amigos. En cada diálogos, se puede notar que son un poco pedantes, machistas y que discriminan un poco a la clase baja, incluso, se notan algunos pleitos entre ellas y ellos, y comentarios un poco vulgares. ( bueno, no tal vulgares) pero si muy, pero muy machistas.

Los encuentros casuales con el joven de ojos azules aumentaban en la estadía de las dos jovencitas en México, y se empezaron a extrañar y a preguntarse, que de ellas..... si sus vidas estaban en peligro, ya que el joven, no decía ni una sola palabra. SILENCIO era su compañero principal.

Varios encuentros, algunos sustos, unas corridas para escapar de el, pero nada, el no decía nada.... cuando llego el momento de partir, en el aeropuerto, ella , ósea la hermana mayor, fue al baño, y sucedió que ahí entro el joven de ojos azules.... le reclamo que ........ bueno me gustaría que mejor tu la leas, y formes tu propio criterio de esta novela.

Saludos a nuestros y nuestros amigos lectores.