Tuesday, August 16, 2005

Crónicas de Amor y Desencanto

del libro:
Crónicas de Amor y Desencanto
publicado en Heredia, Costa Rica, en julio de 2005.
Por Alexander Zanches


Los vasos vacíos
dispersas sobre la mesa
las palabras
y tú desnuda

así te quiero
las horas que nos restan
así te busco entre los libros y las noches
así
entre las manos y los vasos
entreabierta a mi sonámbulo vaivén humano

Qué ciudad más antigua
y fría
la de mi carne
esta noche de mariachis en la sangre

qué ciudad sin ti
y sin motivos!


Otro triste trago trágico
se me cruza en la garganta
igual que el huesito de pollo que se resiste
a convertirse en mierda.


No más creí tenerte
y ya venían en camino
-San Jorge con sus huestes-
a defender tus doncelleces
de la movilidad de mis factores
de la incierta incertidumbre
por donde yo te llevaba a ciegas
para que supieras cómo hay que interpretar
los números con que nos definen.

A las cinco y treinta del silencio
los huesos se van poniendo fríos

el viento -fuera de la piel- insiste en barrer
con su lengua de aire todo rastro
que invite al jardín de los anhelos donde juego
cuando te nombro
y me deslizan las palabras como lágrimas
por la noche esta en que camino ya sin ti
sólo de ti ensimismado.



Un día a cualquier hora estamos felizmente conversando
y al siguiente minuto un auto ya nos ha dejado solos
como para convencernos de la soledad que acecha
desde cada ángulo visual desde cada piedra rama o lápiz labial
una tarde cualquiera no me canso de buscar tu sombra
entre las páginas releídas de tu ausencia
sabiendo que es bien poco lo que puede hacerse
para que la redención sea posible
y pueda otra vez morir de ti en ti contigo

pero las olas me llevan lejos maradentro
y yo sin remos para impulsar mi cuerpo hacia tus llamas
luego un día cualquiera se rompen los vitrales
sale de su cárcel entre preguntas
y se nos planta enfrente reclamando cuentas y qué queda
sino cubrirla de besos desde antes incluso de que hable
para luego dormir llorando porque todo ha sido sólo un sueño.


Ver el mar desde bien lejos del mar
es lo único que me redime esta noche
en que sólo junto al mar me es posible aceptar que vivo

la luna esta noche de mi alma es una lámpara apagada
aunque su resplandor me ilumine con la fuerza de 10.000 megavatios

y cómo no sentirme triste si la mujer que amo
no está conmigo ni yo con ella?
cómo no reconocer esta diminutez abismal
en que nos inmerge la toma de conciencia
de que no es en los altoparlantes donde habita la chispa
que nos hace danzar felices sino en la mirada alegre
del ser amado
y que nos invita al tránsito glorioso de la lengua por el fuego
al definitivo aldabonazo del beso

esta noche -digo- sólo junto al mar
es posible no morir de hastío o de sentirse solo
y luego qué importa el rumor acompasado de las olas
columpiándose en la espuma con tal de alcanzar la orilla
la orilla esa que tanto añoro de ti cada noche
esa salada extensión del mar en que sin barca
oso adentrarme desnudo como estoy de mí.


Y luego por si llegas a leer este grito en sombras con que te llamo
debes saber que ya no soy la mitad del demonio
que te surcó sin prisa aquella medianoche

casi nada conservo de mi antigua alegría
con que me asomaba a ti sin miedo

hasta he sabido que soy lo que más temía
cuando preguntaba al mar por tus orillas
sonámbulo como una hoja que el viento arrastra
por la vacía avenida 7ª
me siento esta noche de luna y de llantos y de luto.


Un día se levantará en masa el ser humano
reclamando territorio para el verbo
una arista de luz por dónde colarse hacia la gloria de tus ojos
y de tus manos diligentes y de tus olorosos pechos blancos
como palomas que dejo levantarse hacia la nada que nos signa

un día yo también voy a sumarme a la refriega
un día también yo voy a reclamar espacio
y sabrás qué tan necesario era la ruptura del cristal
en que habitábamos
porque sólo entonces habremos alcanzado el mar sin fronteras
de las manos entre la sombra
y danzaremos alegremente ebrios de sabernos
parte y contraparte de un mismo cuerpo.


No me quiten por ningún motivo esta suerte de tesoro
en que se ha convertido para mí tu nombre
no me dejen desnudo bajo la lluvia esta noche
de niebla y de recios vientos y de bosques

quiero dormir apaciblemente mecido
por un vals que me haga recordarte
y que me confirme la certeza de que nunca
voy a renunciar al frenético vaivén abísmico del mar
que esta noche me sirve de fondo para llamarte.


Las calles solitarias y frías
las piedras de las calles y de los muros
las altas tapias de los jardines y las puertas cerradas
todo me dice que llegó la noche
y que pronto reinará en el interior del silencio
un silencio similar a este que se me empoza
con acentos de nube en tránsito

entonces consumo el tiempo remendando las sandalias
que ya conocen el camino y limpiando de preguntas el anfiteatro
de mis búsquedas junto al mar esta noche

Un Roque Levemente Odioso

Eduardo Salvador Cárcamo
Un Roque Levemente Odioso...
En Su Libro

1970-1972
La Habana
(inédito)

Nota: R. D. Un libro levemente odioso, UCA Editores, San Salvador.

Odiosamente picaresco...

Este libro, lo abre Roque con cuatro epígrafes, tomado de diferentes personajes a saber: Salarrué, Fernando Pessoa, José Lezama Lima y Antonello Gerbi. Con estos pensamientos, bosqueja el poeta la tónica a seguir en esta obra odiosamente amorosa. He aquí las cuatro citas:

“... y en eso llegó un policía secreto y le dijo: “¿Por qué te estás bañando allí, muchachito?. Y Malí Pulí le dijo: Porqués agua”. Y el cuilio le dijo: “¿No sabés qués prohibido?”. Y Malí Pulí le dijo: “Comonó, prohibido es un letrero que ponen las gentes bravas cuando no tienen chuchos.”

Salarrué

“El mundo es para los que nacieron para conquistarla. No para os que sueñan que pueden conquistarlo, aunque tengan razón.”

Fernando Pessoa

“... como si le pusieran una inyección antirrábica al canario”.

José Lezama Lima

“... fue él quien difundió en Europa la noticia de que legs (piernas) era en los Estados Unidos una palabra inconveniente que había que sustituir con limbs (miembros), como también la historieta de que un colegio de niñas hasta las limbs de un piano se habían cubierto con decorosos calzoncitos que terminaban en fleco...”

Antonello Gerbi

(p387)


Como antesala, estos epígrafes ilustran al lector y le permiten reconocer la orientación política que Dalton ha puesto en sus versos, serios, humorísticos, chispeantes, golpeadores y jodarrias: Política y amorosamente odiosos. La mayoría de poemas son picantes, impulsivos y cargados de mucha energía, y para respaldar nuestra tesis veremos algunos ejemplos considerados como muestras que serán más que suficientes para ubicarnos en el deleite de nuestro análisis.
Antes de entrar en materia, veamos algunos trozos de un texto de Elena Poniatowska alusivos a esta obra. Elena retrata a Roque de locuaz santulón y lo encarama en un nicho, y sólo faltó decirle San Roque, pero, ese no es el punto, puesto que a Roque, ese tipo de lisonja le tenían sin cuidado: “Nadie tan latinoamericano como Roque Dalton y nadie tan multitudinario.”/... hasta aquí, de acuerdo. Pero eso de compararlo con Cristo o San Francisco, me parece osado e hiperbólico, aunque podríamos estar de acuerdo en una cosa –fuera de que le agrade o no, a detractores o simpatizantes del poeta--: Roque puede ser uno de los mejores apóstoles de las letras salvadoreñas de los últimos cien años de este milenio, y ello es más que suficiente. Elena en su texto visualiza de manera multitudinaria al Roque latinoamericano y cita semblanzas de la personalidad del poeta, sin aludir al libro levemente odioso: “Muchacho flaco, ojeroso, sonámbulo, se comía las uñas y odiaba las inyecciones de vitamina B.”/... y continúa: “Dice Roque que Juana de Arco era una tonta, pero él, Roque desvelado y santísimo Roque de San Salvador, encaramado en su nicho, la espalda flamígera cercenadora de porcinos cabezas burguesas, Roque también fue tonto, tontito Roquito, tonto, cien veces tonto, tú mismo lo dijiste, somos, somos antiguos panes vanidosos, tontito Roque, por crédulo, por cándido, por hacerte las ilusiones, por creer que el Partido-Dios salva a los hombres, por caminar confiado, audaz, simpatiquísimo, extraordinariamente creador y original, rudimentario a ratos y siempre desenfrenado, creyente y culpable a la manera de José Revueltas:”/... Este fragmento es bastante descriptivo del Roque harto conocido, pero en lo que a la obra se refiere, resulta muy globalizado –quizás por la moda--, y los poemas citados pertenecen a otras obras, menos al Libro levemente odioso. También en lo cándido e ingenuo, concuerdo con Elena, porque Roque creyó en los dirigentes del ERP, que a mansalva, terminaron asesinándolo, de allí lo de tonto, tontito Roque, por cuanto este par de citas son meramente ilustrativas, pues están bastante apegadas al discurso poético impregnado en la obra que analizamos, donde el soliloquio podría ser una de las claves para su interpretación al seno de esta poesía política –no propagandística, esto, parodiando a los que argumentan de que la poesía de Roque es netamente política--, filosófica, sociológica, romántica y humorística. Eso sí, no panfletaria, más bien, irreverente y jodedora... así era el espíritu del poeta.

Polémica
Dice el joven Teodoro Petkoff
que la acusación de “trotskista”
sirvió como un preservativo
para evitar que en el seno del movimiento
comunista latinoamericano
se concibiera y se parieran
ideas nuevas.

No estoy de acuerdo.

¿De qué puede servir un preservativo
en el asilo de ancianos?

Este poema no lo consideró Roque en su Poesía Escogida, pero lo traigo a cuento para socavar el comentario raquítico sobre el mote partidarista que pretenden implantarle a la poesía roqueana, lógicamente, son puros puntos de vista. El lenguaje poético no sólo es el que está dotado de metáforas y lirismo puro, de eso que abunda muchísimo en los poetiyas de hoy.A propósito del poema anterior, Roque se muestra severo cuando apunta su desacuerdo con el joven Petkoff quien compara al trotskismo con un suntuoso preservativo. Si bien en los partidos comunistas latinoamericanos únicamente se van quedando sus fundadores y allegados, con su estilo exacerbado e ideas vetustas, por lo que sentencia, que dicho preservativo de nada servirá en un asilo de ancianos, debido a que las juventudes precedentes a la época del Che Guevara, conciben otras formas de vida y de lucha revolucionaria, lejos del heterodoxismo de los PC latinos. En fin, esta crítica objetiva y fina es lo que caracteriza a Roque. Al interior de algunos de éstos PC habrán considerado estas apreciaciones de traidoras y groseras. Verdaderamente, es esa ortodoxia interna de los dirigentes, lo que ha permitido que muchos simpatizantes afiliados se hayan desencantado y por ello vuelto la espalda al Partido. Pero dejémosle a los tecnócratas y politiqueros que sean ellos quienes resuelvan semejante descalabro... mejor sampemosno al mundo poético de Roque. Dalton como estudiante de leyes que fuera de la Facultad de Derecho de la UES, en sus textos poéticos siempre consideró este tema como aperitivo poético, y dedicó varias cuartillas a poemar situaciones reales con ficción dentro de su típico humor, lo cual hace a esta poesía más digerible. El siguiente poema Facultad de Derecho, está desglosado en cinco partes, del que citamos la última, por la manera peculiar de descubrir un suceso doméstico:

V

Absuelto indiciado en robo de cien gallinas a Coronel

“En el Juzgado Segundo de lo Penal se llevó a cabo ayer la vista pública contra el reo Francisco Rodríguez Sánchez, indiciado en el robo de cien gallinas, diecinueve semovientes (entre vacas y bueyes, cuarenta y tres fanegas de maíz, veinte fanegas de maicillo, tres cargas de maíz en pelota, una perra danesa, seis patos y gran cantidad de guineos y naranjas, hecho ocurrido en la Hacienda San Rafael, propiedad del Coronel Rafael Arévalo Merino, ubicada en la Jurisdicción de Rosario de Mora. La defensa del reo estuvo a cargo del bachiller Roque Dalton y la acusación la hizo el bachiller Luis Alonso Melara, Fiscal del Jurado. El Tribunal de Conciencia, después de oír a ambas partes, emitió veredicto absolutorio”.

(“El Diario de Hoy
San Salvador, 1958.) (p395)


Este poema prosaico lo hemos leído varias veces, debido a su contenido y por el contraste entre realidad y ficción, y por la amistad personal que tuviera con el hoy Dr. Luis Alonso Melara –una amistad década 80´-- a quién conociera en la ciudad de Santiago de María. Dicho contraste nos permite vislumbrar cuan defectible es nuestro sistema judicial, es decir, visto desde otro ángulo; al pobre siempre se lo lleva judas, pues de acuerdo al caso planteado, el reo Francisco Rodríguez Sánchez quién seguramente tuvo que haber llevado un camión como mínimo, para cargar todo lo descrito en el parte judicial, él un pinche ladrón de gallinas... Por tal razón era juzgado, pues su delito había sido cometido contra de un militar con grado de Coronel, ubicados en aquella época, cuando eran unos verdaderos dioses y acuñaban la capacidad de tejer y mover los hilos estatales siniestramente a su voluntad y antojo; de manera que este “honorable” militar seguramente se auto robó y acusó a Rodríguez Sánchez del robo --posiblemente para chantajearlo por alguna posesión material que éste pudiera acuñar--, pero con un defensor como el joven Dalton, que no era ningún sencillo, logró favorecer al acusado. Defensa y Fiscalía se enfrascaron en una riña dialéctico leguleyo, por la suerte de aquel pobre diablo. El bachiller Dalton saborea su primera victoria, el reo es absuelto; mientras, el fiscal el bachiller Melara –mejor conocido por su apodo Flor de Liz, por su bondad y humanidad-- pierde su primer caso. Por supuesto que la cuestión iba más allá de la absolución, Roque resume un fragmento de esa controversial realidad que golpea a la población pobre y desposeída. El Dr. Melara siempre me profesó su sentir: respeto y admiración por Roque, a su inteligencia y a lo humanamente humano que Roque era, así también por su endiablada y ocurrente creatividad estudiantil y literaria, es decir, por estos atributos y por lo ya dicho, el Dr. Melara profesaba su admiración por el poeta Dalton. Volviendo con el poema, Roque desnuda ese arquetipo de la justicia que poseen los salvadoreños desde fechas coloniales, que aún se conservan un tanto intactas, frescas e intocables con una estructura horrorosamente pasmosas, viciadas hasta el cansancio. Este tipo de justicia siempre favorece a los señorones, a los “don julanos”, entre tanto se ensañan con los marginados y desposeídos, a los que las yemas de los dedos tan siquiera rozan para colmarlos de justicia cuando la necesitan. De manera que se vuelven víctimas del sistema en condición casi eterna. La Carrera de Derecho no la concluyó Roque por el mismo sistema imperante que le persiguió y lo exilió cada vez que se le presentó la oportunidad de hacerlo. Volviendo con los poemas, tenemos otro fragmento del poema titulado MIS MILITARES que consta de cuatro partes, de donde consideraremos solamente la primera y la cuarta parte:


1

TERAPEUTICA

Los escritores preparaban un libro mortal
para el señor Presidente de la República.

El Presidente de la República revisa
su colección de puñales y cita a Pitágoras.

El Señor Presidente de la República
necesita una palanca para mover el asiento.

Los escritores tienen piojos

El Señor Presidente de la República quiere
matar los piojos de los escritores
a puñaladas.

Los escritores se van al extranjero:
bajo la luna nocturna de atravesar la frontera
brillan sus cabezas afeitadas. (p398-399)

..................................................

IV
AQUELARRE*

Pase usted adelante General
y tomemos un trago de agua chirle
el destino está escrito en las paredes
la esperanza camina en palanguín al sol

Mi ventaja es que tengo el corazón marsupial
me río a carcajadas de su fabulosa mazmorra

Le presento a este feto de cadáver
mucho como un pantano austral
hereje
en esta cofradía de patíbulo

Siéntese en este cráneo de mamuth

Lávese allí nomás
en el charco de sangre (p400)


___________
*/Aquelarre. Reunión nocturna de brujos.


Este poema cuyos títulos independientes entre sí, entrelazan su trama, resaltando lo demoníaco y lo esotérico, con extractos de jocosidad. El humor roqueano se mantiene presente, con unas cuantas estocadas hiperbólicas rodeada de real fantasía, así mismo, el sarcasmo en Terapéutica es visible, el poeta satiriza la posición y actitud del Presidente de la República y hasta lo llama Señor, pero el señor presidente es un apuñalador y escrutador del progreso académico; y ya que estos estudiantes son unos piojosos, hay que asearlos matándoselos a puras puñaladas... con rapado de cabellera y hasta las cejas, práctica que continuó hasta los años 70`, cuando los cuerpos represivos –hoy existentes en su forma latente-- personificados en la extinta Policía de Hacienda, Guardia y Policía Nacional, quiénes nunca le negaron garrotes y balas a campesinos, estudiantes, intelectuales y obreros, así también a políticos sobresalientes de oposición o de izquierda, cumpliendo su papel al pie de la letra, de acuerdo al grado de “peligrosidad” de los adversarios del gobierno; la represión iba de lo simple a lo complejo: rapado y cárcel era la receta de todos los días, y algunas veces la muerte... Roque nos hace un retrato anticipado de esa época negra y nefasta de la historia salvadoreña. Obvio, los señores Presidentes de ese entonces eran puramente militares –comandados tras bambalina por respetables civiles-- de cepa, en su mayoría: de fila. En el poema Aquelarre, el sarcasmo hedónico de por sí histriónico en el transcurso de toda la obra en su conjunto, son el deleite de la ironía poetizada; el hecho tan marcado que caracteriza el militarismo salvadoreño y su tenebroso papel histórico, dan pauta al poeta para romper con la cotidianidad, transformándola en punta de lanza cada vez más aguda, y más puntiaguda.
La autobiografía roqueana intencionada resalta en algunos pasajes de esta obra y, por supuesto en sus otras obras. En el siguiente fragmento, sustentaremos nuestra apreciación:

HABLAN DE MI EN UNA NOVELA DE
RAYMOND CHANDLER

“--¿Qué tal persona es cuando está sereno?
Sonrió.
--Bien, soy bastante parcial. Yo creo que es una persona muy buena.
--¿Y como es borracho?
--Horrible. Brillante, duro y cruel. Cree que es gracioso cuando
solamente es odioso”. (p402)

Este pasaje podría ser parte de la invención, de la creatividad, o de la imaginación poética de Dalton, quien hace gala de los recursos que le prodiga la técnica literaria, por cuanto de esta manera puede contrastar con imágenes, parte de lo que fuera su realidad; por ejemplo, el poeta de vez en cuando se abandonaba a los tragos, a la bohemia, poniéndose grandes rascas, y de esto le quedaban grandes resacas que lo enviaban a Primeros Auxilios, donde le sometían a des-alcoholización, para evitarle daños mayores (ésto es lo que argumentaron por diferentes medios, los detractores, del poeta...). Si Roque hubiera sido el borracho –pintado líneas arriba--, no tendríamos la variedad de obra que conocemos hoy día: y ese es su gran legado... De manera que en los versos citados, notamos entrelíneas la actitud personal del poeta, arrojándonos algunos cuadros entre trazos y bostezos, riñas, dando paso a las tertulias literarias, de allí el Roque de la novela de Chandler citado en el poema de trazos coloquiales. A propósito de riñas y pleitos de bolos, Roque escribió un su poema donde describe el porqué no siempre fue tan feo: Lo que pasa es que tengo una fractura en la nariz/que me causó el tico Lizano con un ladrillo/porque yo decía que evidentemente era penalti/y él que no y que no y que no/nunca en mi vida le volveré a dar la espalda a un futbolista tico/(......)/la otra vez fue en Praga nunca se supo/me patearon cuatro delincuentes en un callejón oscuro/a dos cuadras de las oficinas de la Seguridad/era víspera de la apertura del Congreso del Partido/por lo que alguien dijo que era demostración contra el Congreso/(.....)/otro opinó que fue un asunto de la CIA para cobrarse mi escapatoria de la cárcel/otros más que una muestra de racismo anti-latinoamericano/y algunos que simplemente las universales ganas de robar/el camarada Sóbelev vino a preguntarme/si no era que yo le había tocado el culo a alguna señora acompañada/... (tomado del poema No, No Siempre Fui Tan Feo; p425-426). Realmente, la vida de Roque es una novela completa y esta de Chandler, inventada o no, son ingredientes que el poeta maneja muy bien, y nos ubica mejor para un mayor entendimiento de su obra y de su vida; si alguna vez o más de una, fue petulante, engreído u odioso, tenía razones de sobra, puesto que sus ínfulas estaban bastante fundamentadas dentro del quehacer literario, y como poeta integral, ponía su toque en el terreno cultural, de allí que escribiera sobre la cultura y el loco amor: Yo te dije con toda seriedad/”qué largo camino anduve para llegar hasta ti”/y tú me dijiste que yo parecía José Angel Buesa/y entonces me reí francamente/y te dije que los versos eran de Nicolás Guilén/y tú (que recién salías de tu clase de francés)/me contestaste que entonces era Nicolás Guillén/quien se parecía a José Ángel Buesa/yo te dije que te excusaras inmediatamente con Nicolás Guillén y conmigo/y entonces me dijiste/que el verdadero culpable era yo/por llegar a José Angel Buesa esencial/a través de Nicolás Guillén/...”, así continúa la perorata hasta que para salir del error, el poeta le dice a la novia que ella era la culpable “por ser tan puta”, y entonces ella le dijo “perdón” que estaba equivocado y que mas que parecerse a Buesa, era José Angel Buesa, y entonces el poeta sacó su pistola... (p406-407). El poeta pone drama y jocosidad a la trama, así mismo ironiza, desbordando con ello ese ímpetu acicalado, que le permite criticar con agudeza, los malos síntomas de la educación o los problemas culturales que nos agobian desde hace mucho tiempo, y cuyo desquicio o atraso, abruman a los pueblos latinoamericanos, que todavía continúan hundidos en la pobreza y la miseria extrema, donde la cara cultural o educativa, es solamente cosa de unos cuantos. Volviendo con el Roque jodarria, también asume actitudes iconoclastas cuando se trata de dibujar con picardía todo un menú de imágenes clásicas dentro del buen arte culinario...:


A LA CARTA

Sírvame la ópera Madame Butterfly
término medio
con salsa de maní picante
y un poco de gobierno español
con trocitos de invierno.

Después me trae a un soldado de la primera Brigada de Artillería
en completo estado de ebriedad
un par de mirtos
la erupción del Krakatoa
y el servicio postal a la luz de la filosofía.

De beber
algo que no desmaye en su difícil pero honrosa tarea.

Los postres se los pediré después.

Ah
y palillos de dientes. (p407)





GUATEMALA FELIZ

Cada país tiene
El Premio Nóbel que se merece.

PARÁFRASIS

Dos patrias tengo yo:

Cuba
y la mía.

DE UN REVOLUCIONARIO A J. L. BORGES

Es que para nuestro Código de Honor,
Ud. también, señor,
fue de los tantos lúcidos que agotaron la infamia

Y en nuestro Código de Honor
el decir: “¡qué escritor!”
es bien pobre atenuante;
es quizás,
otra infamia... (p420)

En estos cuatro poemas, encontramos siempre un Roque incisivo e irónico, sobre todo, al referirse al Premio Nóbel (Asturias) y a Borges. Tanto Asturias como Borges, tienen su historia particular. Por ejemplo, el caso de Asturias, fue criticado por lanzar su hermosa frase “El poeta es una conducta moral” en alusión a Otto René, quién sí supo acuñar muy bien dicha frase, y su premio fue la tortura y ser quemado vivo por las hordas al servicio del entonces Presidente Méndez Montenegro en el años 67’, quién a su vez, premia a Asturias con la Embajada de Guatemala en Francia; el caso de Borges, quizás sea menos penoso, pero por demás cuestionable: su pecado fue haberse dejado condecorar por el inquisidor nazista-fascista y hoy decrépito General Pinochet Ugarte –ya casi despidiéndose de la vida y a lo mejor, quizás, cuando esta obra haya visto la luz pública, Pinochet, habrá dejado de existir--, pecado que la izquierda no asimiló y que tampoco le perdonó, lo que posiblemente influyera para que jamás hubiese sido galardonado con el Nóbel, que honestamente se lo merecía. Continuando con las apreciaciones, Roque hace mención de la actitud de los burócratas y el solemne canto a la amistad y enemistad, a las patrias que posee: a la adoptiva y la criolla, se consideraba tan cubano como salvadoreño, desde sus raíces por la parte materna, porque por la paterna, también era norteamericano; y qué decir del arte culinario con lenguaje poético: Sírvame la ópera Madame Buttefly/término medio/con salsa de maní picante/... El poeta, juega con los términos como chuparse el dedo lleno de miel y crea imágenes quizás un tanto inverosímiles pero que tienen sentido práctico si lo vemos desde la decantación cultural que apenas si se asoma por los poros de la gran majada fuera de tiempo y analfabeta, sínodo del atraso económico, político, social, educativo, cultural y deportivo, que como sombra maligna envuelve a nuestros pueblos, estimulados por esa minoría de siempre, y dominante, del estrado público.

EL ESPEJO PARA EL VAMPIRO

Para descubrir a un burócrata
plantéale un problema ideológico.

El rostro del problema
no se refleja en el burócrata
no se reflejará en el problema. (p410)


CONVERSACIÓN TENSA

¿Qué hacer si sus peores enemigos
son infinitamente mejores
que usted?

Eso no sería nada. El problema surge
cuando los mejores amigos
son peores que usted.

Lo peor es tener sólo enemigos.

No. Lo peor es tener sólo amigos.

Pero, ¿quién es el enemigo?
¿Usted o sus enemigos?

Hasta la vista,
amigo. (p410)


YO ESTUDIABA EN EL EXTRANJERO EN 1953

Era la época en que yo juraba
que la Coca Cola uruguaya era mejor que la Coca Cola chilena
y que la nacionalidad era una cólera llameante
como cuando una tipa de la calle Bandera
no me quiso vender otra cerveza
porque dijo que estaba ya demasiado borracho
y que la prueba era que yo hablaba harto raro
haciéndome el extranjero
cuando evidentemente era más chileno que los porotos. (p423)

LA POESIA PURA

Pozo de leche
de propanos blancos
mojado de pura epifanía
doble república que flota
o pende de la línea
del más virtuoso catalejo
demonología de un Goya sueco del Siglo XX
tú y más cual son mis amigos
no aquel cineasta cinerario
de alma de culo de Pyróphorus

Y yo el mimado el niño lindo
el dulce managuaco
de ayer
hoy casi cuarentón abracadabra
yo lo delataría
dijo Hugo Lindo
si supiera onde está
es por todo esto
que se me antoja propio
irse a la narrativa
poetas (p428)


Con estos poemas concluimos el estudio de esta obra odiosa, levemente salpicada de humor negro. Hemos dicho lo sugestivo que resulta el título de este libro roqueano, e igualmente de contenido variado en su temática. Los poemas anteriores son pues nada más que un canto a la burocracia, a la amistad-enemistad, a su “extranjerismo” y mas especialmente una gran puya a los poetas, según su poesía. En El espejo para el Vampiro, la ironía es irreverente porque de acuerdo a la realidad nacional con sus problemas, los burócratas no hacen ni cosquillas pues éstos, son indiferentes a tales problemas únicamente resuelven los de ellos, de allí la paráfrasis de vampiros pues chupan la sangre de esas mayorías que les dan su fuerza de trabajo y los votos en períodos de elección “popular”, vampiros que según las leyendas, su imagen no se refleja en el espejo, lo que nos pone a pensar de que cuando estos burócratas colmilludos se ven ante problemas cargados de ideología, contraria a su filosofía, ellos entonces, no las ven, se han vuelto tan insensibles y nunca se les encuentra por ningún lado, se escudan con reuniones pueriles, se esconden de la Prensa, no dan la cara, excepto cuando su conveniencia se los exige. Eso sí solamente son buenos para succionarle la sangre al pueblo, explotándolo hasta el cansancio, son unos depredadores de oficio. En Conversación Tensa, Dalton cuestiona desde los versos iniciales la posición del enemigo, quién pudiendo ser mejor que otros o nosotros, debemos de reconocerle dicha condición lo que nos permitiría combatirlo en su momento; luego desde su soliloquio cuestiona también en la siguiente estrofa que lo anterior no es nada, porque el problema sería que los mejores amigos sean peores que uno, por cuanto lo peor es tener sólo amigos, pues estos a fin de cuenta, resultan peor que los enemigos mismos. De manera que cuestiona casi al final del poema: Pero, ¿quién es El enemigo?/¿usted o sus enemigos?/… aquí el juego verbal del poeta concentra su mira en el individuo, en el ser humano, en el hombre, la mujer, el niño, la niña, porque solamente ellos, son sus propios amigos-enemigos o viceversa; uno mismo gesta sus propios fantasmas. El poeta remata su conjetura con un ¡Hasta la vista, Baby! Ya Roque se había anticipado a ese argumento o parlamento entre líneas. Resumiendo: Ni amigos ni enemigos, esto es, si existe un enemigo interior, hay que tratar de eliminarlo, para que no nos destruya a través de sus demonios… lo haremos solamente meditando, conversando consigo mismo y mas objetivamente con su alter ego o su Dios, y así de tal manera resarcir toda esquirla del pasado, de allí el cierre dramático del poema. Con relación al poema de Roque estudiante en el extranjero en 1953, el poeta alude su estancia por Chile, donde pasó largos once meses y donde fue aprendiendo a diferenciar la cultura con la contracultura, la transgresión cultural foránea, etc., para el caso, la comparación burda del sabor de la Coca Cola chilena con la uruguaya, terminando con la cerveza, como catalizador de prosa, agregándole además el acento extranjero perdido por la borrachera, cuando le increpan que se quiere hacer el extranjero cuando es más chileno que los porotos, lo cual dirime entre la crítica y la cherada, a sabiendas de que es extranjero. La moraleja es que el xenofobismo siempre resulta ser un instrumento de lesa picardía. En Poesía Pura, el poeta hace acopio de su intelectualismo nato; su academicismo, nos conduce por los senderos del verbalismo histriónico para argumentarnos que la república flota o pende de una línea, la que viene del pozo de leche con propanos blancos humedecidos con pura epifanía y virtudes catalejas que devienen de un Goya sueco del Siglo XX, y luego nos traslada al suelo salvadoreño con la estima de que él era un niño mimado y lindo y dulce como managuaco de ayer, casi cuarentón jugando a la abracadabra para descifrar al poeta y de oficialista, en su posición de delator de escritores y poetas opuestos a la filosofía del gobierno: Yo lo delataría/dijo Hugo Lindo/si supiera onde está/… seguramente más de alguna vez habrán preguntado a H. Lindo si había visto o sabido donde encontrar al poeta Roque Dalton, quien obviamente no tendría ni idea, pero sí era capaz de denunciarlo y de entregarlo; luego agrega el poeta: es por todo esto/que se me antoja propio/irse a la narrativa/poetas./… de acuerdo a estos versos, el poeta es mucho más peligroso y golpeador, que el narrador, porque éste se lleva mucho más tiempo para moldear su obra, mientras que el poeta con unos cuantos versos puede ser demoledor. He aquí, para que tomen plantilla y ejemplo los poetas de ahora, pues ser dignos de la frase acuñada por Asturias en Otto René Castillo: El Poeta Es Una Conducta Moral… finalizando con el intelectual Lindo, y retomando la idea roqueana, este abogado y académico dedicó sus líneas al ensayo, la novela y la poesía, pero quizás nunca pensó que el irreverente Roque le devolvería con ironía y sarcasmo, su cuestionamiento, como contraparte a su Manera de llover, es decir, le llovió sobremojado a don Hugo, Roque era imprevisible y con su agudeza crítica no se le iba chancha con mazorca; de manera que siempre existe la posibilidad de que un poeta o narrador oficialista o con dichas tendencias o atributos, en su momento se vuelva un oreja, un traidor o un pone dedos en contra de colegas del mismo oficio, pero que transitan por otras orillas.



“No pienso abandonar este siglo
para cuidar la correspondencia del Rey”

(de Me monto en un Potro)

Roque Dalton





Eduardo Salvador Cárcamo


Nota: Este Capítulo pertenece a mi ensayo titulado: Roque Dalton: Un Poeta Más Allá del Umbral…