Sunday, December 21, 2008

Antología Poética

ANTOLOGIA POETICAEL CUERPO Y LA LETRA. LA POETICA DE LUIS ALBERTO AMBROGGIO(Publicada por la Academia Norteamericana de la Lengua Española,Nueva York, 2008). "EL CUERPO Y LA LETRA contiene una selección de textos sobre la obra poética de Luis Alberto Ambroggio, Miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, y una antología de sus poemas, que dan cuenta de su desarrollo humano y literario como un representante destacado en la Vanguardia de la poesía hispanoamericana en los Estados Unidos. Exploran al mismo tiempo las grandes temáticas que marcan su impresionante trayectoria literaria: ¿Quién es el yo lírico del poeta? ¿Por qué escribe? … “Escribo para repetirme hasta el olvido y recordarlo en cada verso.” Ambroggio le escribe al amor y por ende su poesía es un canto a la vida; el arte de la poesía y el arte de la vida se conjugan en él en perfecta armonía; escribe sobre la maternidad y la paternidad como proceso creador de vida y de muerte para el que genera vida; sobre la vejez y la muerte como partes integrales e inevitables del proceso vital; sobre la divinidad como ente superior que permite la trascendencia de lo humano; sobre la crítica y denuncia de los grandes males sociales: la guerra, la droga y la discriminación; sobre el destierro y la asimilación como dos caras de una misma moneda; sobre la ética y la metafísica; sobre el vuelo y el azul como metáforas de la libertad que son la forma de vida de un poeta errante en constante búsqueda de sí mismo, de horizontes nuevos, de vivencias y de intercambio humano, esencia de su vida, siempre en comunión con su propio idioma “… si hablo otro idioma… no sé si de hecho seguiré siendo la misma persona…” y habitado por dos lenguajes que según el propio Luis Alberto Ambroggio viven en constante lucha".
Mayra Zeleny, editora

EL_CUERPO_Y_LA_LETRA_EN_PDF.pdf

Ps. si bien es cierto que en el texto nos advierte que no podemos difundir esta obra, la editorial se la regalo a Brevespacio, es un honor para nuestro espacio ser uno de los elegidos.

Muchas gracias.

Saludos.

Sunday, December 07, 2008

"El viaje de los Dioses"

Vela al Viento Ediciones Patagónicas informa la aparición del libro "El viaje de los Dioses", cuyo subtítulo reza "Migración, creencias y folklore en Comodoro Rivadavia".Los compiladores y coordinadores responsables de este libro son Graciela Ciselli y Aldo Enrici, y básicamente centran el trabajo en los barrios Laprida, Manantial Rosales y Valle C. De estos dos últimos dice la contratapa que: ..."nacieron en el marco de una lógica empresarial en las primeras décadas del siglo XX. El primero fue levantado por empresas petroleras privadas como la Anglo Persian y luego la Compañía Ferrocarrilera de Petróleo, mientras que el segundo asentamiento fue planificado por la empresa estatal Y.P.F. Laprida, a diferencia de los anteriores, no nació como un campamento petrolero sino como una zona de quintas de inmigrantes europeos (búlgaros,italianos) que fue tomando forma de barrio urbano con la llegada de migrantes norteños (catamarqueños y riojanos).El proceso migratorio que acompañó los asentamientos fue diverso. Los de la empresa petrolera estatal estuvieron marcados por una política de argentinizació n de la población trabajadora, mientras que los de la compañía inglesa se enmarcaron en las buenas relaciones connuestro país vecino: Chile.Desde Catamarca y La Rioja hasta una suerte de territorio desolado y semidesértico en el que debieron recostarse sin abandonar sus fuentes, como los peregrinos que viajan por el camino de Santiago de Compostela. La importancia que la fe revistió para los vecinos, más allá de la adscripción religiosa a algún credo, fue el amparo que les brindaron sus creencias. Con esto puede darse una explicación satisfactoria a la actividad fundadora de las migraciones. Con ellas trasladaron su adoración por la Virgen del Valle considerándola "la protectora", "la patrona del barrio y de Catamarca" y depositando en ella la fe, la esperanza y el amor, y el Tinkunaku, aún recitado en quechua.Trasladarse de un lugar a otro supone la diferencia de que lo que se traslada es una comunidad o no. En el caso de una comunidad sucede un traslado con elementos precisos para mantener esa comunidad. Esto implica que debe llevarse los sisteman de creencias que permiten que losvalores culturales identificatorios vayan junto a los viajeros.Simbólicamente es como si se tratara de la migración de la misma tierra con su maternidad envolvente que traslada a los viajeros. El viaje del norte al sur en Argentina ha deparado esta suerte, como si la ruta se abriera y pudiera verse la tierra propia, llevando a cada uno de forma garantizada hacia el mismo lugar que desde donde se partió. El viaje se transforma de esta manera en un movimiento de ida al lugar de origen. El lugar de destino es el lugar de inicio, prometido de no abandonar. Esta especie de retorno y de movimiento circular implica una necesidad de llegada anticipada por la partida.No hay viaje sino un recorrido al pasado, como una larga memoria que se extiende como una trocha triunfal."El libro se ha presentado el 7 de noviembre en Bariloche, el 14 de noviembre en la Feria del libro de Puerto Deseado (Santa Cruz), el 29 de noviembre en las Jornadas de Hermeneutica de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) y el 4 de Diciembre en la Escuela Nº 91 de Valle C.La próxima presentación es el Martes 9 de diciembre a las 13:30 en la Escuela del Barrio Laprida de Comodoro Rivadavia.El libro es de 204 páginas con un apartado con 27 fotos actuales y antiguas de los barrios estudiados en este libro. Se puede adquirir por internet vía el sistema de contrarreembolso. Precio $ 38.Con la compra de cualquiera de los libros del catálogo editorial ofrecemos el libro EL CORDÓN de Nilda Barba, por $ 10.- adicionales.

Antología Poética

Estas líneas son para informar que ya se encuentra disponible la edición electrónica de “Revagliatti – Antología Poética”, con selección y prólogo de Eduardo Dalter y diseño integral de Mirta Dans, formando parte de la colección de libros-e Recitador Argentino:


http://www.revagliatti.com.ar/antologia_e.html
http://www.revagliatti.com.ar/index.htm

Tiempos de locura

El Salvador 1979-1981Rafael Menjívar Ochoa Coedición: FLACSO-Índole EditoresSan Salvador, El Salvador; 2008Reseñado por Salvador Canjura

Hace muchos años la compañía para la que trabajaba me envió a un entrenamiento a los Estados Unidos. Dos de las personas que conocí me invitaron a tomar un café. La guerra civil de El Salvador recién había finalizado y fue uno de los temas de conversación. Una de estas personas me preguntó cómo había sido. Mi respuesta fue dramática:
-Cuando la guerra civil comenzó yo tenía 12 años. Cuando terminó, en 1992, estaba a punto de cumplir 24. Pasé la mitad de mi vida en medio de una guerra. Fui uno de los afortunados que vio la guerra civil por televisión. Sabía que había un conflicto, pero no lo padecí con la crudeza que otros, por desgracia, lo sufrieron. Con el paso de los años supe de amigos y conocidos que murieron o salieron del país con rumbo al exilio. Sin duda que guardo heridas de esa época que no quiero reconocer.
La primera vez que leí Tiempos de locura comprendí qué tan lejos había pasado el conflicto de mí. Durante los quince meses que el libro estudia –del 15 de octubre de 1979 al 10 de enero de 1981- ocurrieron una gran cantidad de hechos que marcarían el destino de El Salvador. Si hubo un período en que la guerra civil pudo abortarse fue ése, pues las diversas partes en pugna coincidieron en un gobierno que sustituyó al del general Romero. Sin embargo, fue durante esos quince meses que las últimas esperanzas se desvanecieron.
A través de una serie de entrevistas y al material bibliográfico de la época, Rafael Menjívar Ochoa ha elaborado un cuadro muy completo de la situación política y militar que desembocó en el enfrentamiento armado más sangriento en la historia de El Salvador. Incluso los que vivimos en el país en esos años descubrimos en las páginas del libro un entramado más complejo del que pudiera imaginarse. Los grupos de poder mantuvieron una pugna constante por ganar espacios dentro del nuevo gobierno. Los que en un momento se aliaron para obtener una ventaja política se convirtieron luego en enemigos irreconciliables. Baste recordar la primera junta de gobierno, que incluyó a dos militares: Adolfo Majano y Jaime Abdul Gutiérrez. También contó con la participación de Román Mayorga Quiroz -ex rector de la UCA-, Mario Andino -por parte de los empresarios- y Guillermo Manuel Ungo, que algún tiempo después abandonaría su cargo y se marcharía del país para convertirse en dirigente del Frente Democrático Revolucionario.
Luego del asesinato de Monseñor Romero quedó claro que no había marcha atrás. Los militares y sus aliados de la Democracia Cristiana tomaron el control del gobierno. Las organizaciones clandestinas de izquierda radicalizaron su discurso. No hubo espacio para el diálogo. Cada bando creyó tener la fuerza suficiente para imponer su sistema. Los primeros combates estaban a la vuelta de la esquina.

Thursday, October 02, 2008

Amar sin condiciones

Autor: Louise L. HAY

Primera Parte
Comprender
1. Toda enfermedad proviene de una falta de amor .
Afirmación: “ Estamos dispuestos
a abrir nuestros corazones”

¿Por qué existe la enfermedad en el mundo? Yo creo que esta aquí para mostrarnos que estamos arruinando nuestra vida y nuestro planeta. Nuestro cuerpo y el mundo físico tiene una gran necesidad de curación. Se contamina el aire; se envenena a los peces con productos químicos; muchas zonas de ven despojadas de su vegetación; aun creamos guerras y nos torturamos mutuamente. Atiborramos a nuestro cuerpo de alimento sintético y lo maltratamos con cigarrillo, alcohol y otras drogas. Todos estos males son como enfermedades. No hemos estado atentos a la multitud de señales que tanto el planeta como nuestro cuerpo nos han estado enviando. Seguimos adelante sin hacer caso, vertiendo más basura y drogas en nuestro cuerpo, empujándolo a exceso que sobrepasa toda resistencia.
(Pg.15)
Así, es natural que tratemos de forma similar al planeta, maltratándolo hasta extremos increíbles. Los miembros de alcohólicos Anónimos saben que algunas personas necesitan “ tocar fondo “ antes de ver la luz y hacer algunos cambios.
Enterémonos de una vez de que cuando creamos una enfermedad grave ya hemos “ tocado Fondo “, que no tenemos necesidad de generar algo aún más terrible para escuchar y cambiar nuestras costumbres tan destructivas y carentes de amor.
La catástrofe es e resultado de nuestra mala disposición a escuchar las señales de aviso de nuestro cuerpo. Si no le hacemos caso, poco a poco ira creando un desastre los suficientemente grande para forzarnos a mirar lo que estamos haciendo, individual y colectivamente. Cada experiencia que pasamos nos sirve para aprender. Tenemos la oportunidad de curarnos a nosotros mismos y curar el planeta. No lo desaprovechemos. El tiempo es ahora.
Para mi la enfermedad es una falta de amor. Nos muestra lo increíblemente poco amorosos que podemos llegar a ser. Fíjate en la forma como tratamos a los enfermos de SIDA. Se los rechaza, se los abandona, se los aísla, e incluso se les niega la atención sanitaria que tanto
A mi me parece que siempre existe una opción entre el amor y el miedo. Si elegimos el miedo y el alienante comportamiento que este conlleva, nos destruiremos.
Lo que sucede depende de nosotros, el futuro es nuestro, si escogemos el amor y las oportunidades que nos ofrece, llegaremos a sanar a todo el planeta.
(Pg16)
¿Cuáles son tus opciones día a día? ¿Van a contribuir a destruir o a sanar el planeta?
Estas opciones son las mismas que nos hacen amar o dañar a nuestro cuerpo. Creo que, por muchas razones que a menudo difieren de uno a otro individuo, muchas personas se han dedicado a maltratar su cuerpo. En ciertos círculos se ha hecho habitual beber en exceso, tomar drogas de todo tipo, alimentarse mal, complacerse en prácticas sexuales dolorosas y abusivas, y en la crueldad mental.
Creo que una de las razones por las cuales tantos seres humanos consumen alcohol y otras drogas por poner un ejemplo es el miedo a estar solos. A muchas personas les aterroriza la soledad, porque las enfrenta con sus propios sentimientos. Hemos aprendido a acallar y encerrar nuestros sentimientos. Nos Drogamos con fármacos para librarnos de los dolores corporales y comemos basura y consumimos cigarrillos, alcohol y otras drogas para librarnos de los sentimientos.
Cualquiera de estas prácticas, y no digamos si se dan combinadas, debilitan el sistema inmunitario. Es normal y natural que e cuerpo con un sistema inmunitario debilitado este abierto a las enfermedades. Y esto no tiene nada que ver con la inmortalidad. De modo que disolvemos los juicios y la culpa. Disolvamos las prácticas dañinas, sean cuales fueren. Cuidemos con cariño nuestro cuerpo y nuestras emociones.
En su mayoría los enfermos almacenan una gran cantidad de indignación y rabia inexpresable hacia su familia y hacia la soledad en su conjunto. Puedes que estos sentimientos vayan acompañados de una sensación de desamparo y desesperanza.
(Pg17)
No creen que puedan hacer un cambio positivo en su vida. Aún no conocen el enorme poder de su mente.
Nuestra mente es un instrumento muy poderoso. Muchas veces se ha dicho que sólo utilizamos el 10% de nuestro cerebro. ¿Te has preguntado alguna vez para que esta el 90% restante? Yo creo que tenemos capacidades latentes que ni siquiera podemos imaginar en este momento. Algunas personas son capaces de ver auras, otras son clarividentes o canalizadoras o tienen otras capacidades dominadas (esto para el que crea en estas ciencias) “psíquicas” también hemos oído hablar de viajes astrales. Su yo pudiera explorar los grandes recursos de mi propio cerebro, creo que podría viajar de costa a costa sin utilizar el avión( suena algo fumado pero creo que se refiere al deseo de nuestros corazones y la fe que esta puede llegar a cumplir cualquier cosa inimaginable, para los que creen en la fe a algo o alguien supremo).
Creo que la telepatía y las demás capacidades psíquicas serán accesibles a todos cuando tengamos los conocimientos que nos permitan ponerlas en práctica.
Pienso que hay capacidades que escapan con mucho a la imaginación de todos nosotros, y que tendremos acceso a esas capacidades cuando estemos preparados para ello.
Ahora tenemos vedado el acceso a ellas porque no estamos preparados. Probablemente haríamos un mal uso de estas capacidades: Nos dañaríamos mutuamente y dañaríamos a la tierra y al universo entero. Observemos la forma en que nos tratamos. Tenemos que dejar atrás el dolor y el sufrimiento. Tenemos que aprender realmente a amarnos a nosotros mismos y a amar a los demás de forma incondicional.
(Pg18)
El amor incondicional
Todos los grandes maestros del pasado nos hablan del valor del amor incondicional, es decir amarnos y aceptarnos a nosotros mismos de forma total, y a amar y aceptar a los demás exactamente como son. Todos hacemos lo mejor que podemos en cada punto de tiempo y de espacio. Todos haremos nuestros cambios positivos con mayor rapidez y facilidad si nos damos a nosotros mismos y ofrecemos a los demás un amor sin condiciones, restricciones ni limitaciones.
Cuando la mayoría de nosotros haya aprendido esta lección y sea capaz de practicarla diariamente, estaremos preparados para el siguiente paso cósmico.
No podemos estar separados y distanciados uno del otro. No podemos hacernos daño a nosotros mismos y a los demás. El amor es la fuerza curativa, y el camino del amor es el perdón.
Las heridas y la rabia
Nada ni nadie puede hacernos daño cuando estamos centrados en nuestro espacio y nos amamos a nosotros mismos. Sólo nos puede dañar nuestro propio pensamiento.
No te asustes de tus propios pensamientos, no reacciones con temor. No traiciones tu poder. Vive centrándote en tu propio espacio, en donde sabes que la vida es para vivirla.
¿Que es el amor incondicional?
(Pg19)
Expresado con palabras sencillas, es la capacidad de amarnos a nosotros mismos y a amar a los demás sin normas ni reglamentos. El amor incondicional es un estado ideal hacia el cual tiende todo el planeta, es la principal lección que debemos aprender, y hemos de comenzar por nosotros mismos. Significa aceptarnos a nosotros mismo y aceptar a los demás sin emitir juicios. Una flor es… un cachorrito es…. Una experiencia es… si decimos una flor hermosa, un cachorro precioso, una tormenta dañina, una experiencia terrible, hemos emitido un juicio igualmente otra persona puede decir una flor fea, un cachorro insoportable, una tormenta benigna, una experiencia maravillosa, todos estos son juicios y proceden de la actitud que adaptamos antes las cosas y los acontecimientos.
Decir que alguien tiene el cabello rojizo es la afirmación de una realidad. Decir que tiene un hermoso pelo rojizo o un horrible pelo rojizo es hacer un juicio, los juicios que hacemos viene de nuestra propia opinión sobre cualquier tema y – o acontecimiento ¿te haz finado en como te juzgas? Decimos cosas como “ Tengo la nariz demasiado larga “ “ mis pantorrillas son demasiado gruesas” “ no soy lo bastante listo “ “ mi manera de ser no me hace simpático” o “ no soy lo suficientemente capaz” .
“ Tengo la nariz demasiado larga” ¿Para quién o para que? ¿Cual es la nariz perfecta? ¿Dónde esta el modelo? ¿te haz fijado que la forma de la nariz cambia en las diferentes regiones del planeta? ¿Realmente colocas tu valor personal en la forma de tus pantorrillas? Si crees que no eres una persona simpática es porque no te amas.
(Pg20)
¿Y quien dice que no eres lo suficientemente capaz? ¿De donde sacaste ese juicio? Todo esto no son mas que tonterías, tu nariz sirve y tus pantorrillas también, tengan la forma que tengan. Si , puedes hacerte la cirugía estética, pero eso no tendrá nada que ver con tu valía personal ni con el amor que sientes por ti. Serás una persona simpatiquísima si así lo crees, y solo tu puedes decir si eres los bastante capaz.
Nos preguntamos cómo podemos aceptar las cosas difíciles que nos ocurren en la vida. Esas cosas practicamos el desamor hacia nosotros mismos y nos juzgamos. Cuando, como individuos nos tratamos con amor incondicional, no habrá experiencias negativas. No las crearemos. Podemos aprender a aceptar a los demás sin ponerles condiciones, dejándolos ser como son, aprendiendo de sus experiencias al mismo tiempo que aprendemos de las nuestras, amándolos a medida que aprendemos a amarse a sí mismo.
Si todos practicamos el amor incondicional tanto como nos fuera posible, estoy segura de que en dos generaciones podríamos transformar este planeta en un lugar lleno de amor y seguro para vivir.
De una u otra forma todos sufrimos de la falta de amor incondicional, algunos desde que nacimos. Si cuando éramos niños rara vez se nos permitió amarnos y respetarnos a nosotros mismos, es muy probable que ahora nos neguemos ese amo. Si se nos educo con la idea de que éramos pocos dignos de cariño, entonces a menudo optamos por tratarnos como personas despreciables, y expresamos esta indignidad de muchas formas, por ejemplo convirtiéndonos en drogadictos ( llame a cualquier cosa que dañe nuestro cuerpo y alma ) para no pensar, y castigando así nuestro cuerpo a diario.



Tratamiento
´Hoy es otro precioso día sobre la tierra
Y vamos a vivirlo con alegría
Aceptamos este don con gratitud y gozo.
Comprendemos que no tenemos tiempo para perder
Viviendo en el pasado
Así que entramos en nuestro interior
Y con ojos amorosos
Escudriñemos todos los rincones
En donde habita el dolor y el temor.
Ya no queremos aguantar más estos viejos obstáculos.
Nos trasladamos a nuestro espacio del corazón,
En donde llevamos la abundante luz de amor
Que habita en nuestro interior
Hacemos que este amor ,
Que ve sin juicios ni expectativas ,
Fluya por nuestro cuerpo,
Nuestra mente y nuestra conciencia.
La luz del amor sigue brillando
Y disuelve todo lo que no se le parece.
Estamos dispuestos a deshacernos de toda la basura.
No tiene vida propia, no hay verdad en ella.
Es solo un viejo recuerdo que ya no existe
Que desaparece de nuestra vida.
Somos uno con el Poder que nos ha creado.
Estamos seguros y a salvo,
Y todo esta bien en nuestro mundo.

Wednesday, August 06, 2008

Travesuras de una niña mala.


" Todos somos huérfanos del pasado. Aprendemos a vivir a la sombra de la memoria, mientras deambulamos por este difuso y ajeno presente, que en realidad es un estado de exilio. Pero algunos no se resignan, y procuran dejar testimonio de su travesía por más corriente que haya sido su existencia, más aún si mediante esos anales también salvamos del olvido las cosas que amamos.
El lector de Travesuras de la niña mala se pregunta en dónde termina el libro de cuentos y empieza la novela. Quizá en términos formales, lo más logrado de esta novela de Mario Vargas Llosa, está en aprovechar lo mejor de los dos géneros, y hacer una solución de líquidos narrativos con apariencia inseparable, que nos hace sentir frente a un universo autosuficiente de 375 páginas.
En la elección del material, y en los criterios organizadores de ese magma creativo de Travesuras de la niña mala, Mario Vargas Llosa parece adoptar los principios fenomenológicos de Husserl, para quien el conocimiento de los fenómenos es absolutamente cierto porque es intuitivo. En ese sentido nada externo a la realidad novelada la afecta. Al momento de ser abordado por la crítica, "el texto queda reducido a ejemplificación o encarnación de la conciencia del autor. Todos sus aspectos estilísticos y semánticos son aprehendidos como partes orgánicas de un total complejo, cuya esencia unificante es la mente del autor.
El ser humano siempre ha estado en crisis, y gracias a la búsqueda de salidas para ella se ha desarrollado social y científicamente. Pero nunca como en nuestro tiempo experimentamos el vértigo de caer cuando aún estamos a orillas del abismo. Con esta novela el escritor peruano oficia como un Ovidio desacralizador del amor, explorador de las formas del amor contemporáneo, emociones asentadas en códigos y tráficos vitales colectivos aceptados, que gozan de una intensidad diferente a los referentes tradicionales: inmediatez y simultaneidad afectiva, ausencia de compromisos derivados del vacío y el temor a la muerte. El amor en los tiempos del hedonismo radical, esa doctrina que proclama como fin supremo de la vida la consecución del placer.
Cuánto le hubiera gustado al escritor Juan Carlos Onetti, leer estos cuarenta años de amor itinerante entre Ricardo Somocurcio y la niña mala. Ricardo y su feliz vía crucis de gozosos y dolorosos, en su obsesión por poseer a esta inasible mujer que cambia de identidad tan fácilmente como de gafas. Onetti, en desarrollo de la lectura, habría recordado aquella filosa línea rilkeana, que resultaba tan fiel a su noción del mundo: "Lo bello es apenas el comienzo de lo terrible."
Nuestro narrador hila los ajetreados caminos de su memoria mediante siete capítulos, cada uno de los cuales corresponde a una ciudad diferente que prevalece, y también a una forma particular de sociedad, de vivir y percibir el convulso mundo del siglo XX:
Capítulo 1: Las chilenitas. Es posible imaginar a Mario Vargas Llosa releyendo a Los jefes, Los cachorros y La ciudad y los perros, sus libros sobre los días azules de su juventud limeña, para ambientarse temáticamente buscando recobrar un tono, los matices de una voz vinculada al alma de esa época, y de esa manera poder escribir este primer capítulo en que recorremos de nuevo a la festiva Lima, del verano de 1950; de manera especial el barrio Miraflores, cuando descubrimos a la niña mala:
"Ocurrieron cosas extraordinarias en aquel verano de 1950. Cojinoba Lañas le cayó por primera vez a una chica -la pelirroja Seminauel-y ésta, ante la sorpresa de todo Miraflores, le dijo que sí. Cojinoba se olvidó de su cojera y andaba desde entonces por las calles sacando pecho como un Charles Atlas." [2]
En este primer capítulo, asistimos a la idealización de un mundo, a la fundación de los mitos íntimos y los horizontes vitales de Ricardo Somocurcio, así como de su generación.
"Desde que tenía uso de razón soñaba con vivir en París. Probablemente fue culpa de mi papá, de esos libros de Paul Féval, Julio Verne, Alejandro Dumas y tantos otros que me hizo leer antes de matarse en el accidente que me dejó huérfano". (P.15)"…Se rió de buena gana cuando me preguntó por mis "planes a largo plazo" y le respondí: "morirme de viejo en París". (P. 41)
Este ámbito inaugural del primer capítulo configura un personaje que vive en presente, como los animales, en ese estado inocente, edénico, propio de la infancia y de una adolescencia en la que aún el peso de la existencia no se hace sentir del todo: Valses, polcas, mambos y huarachas. Esa dimensión del tiempo que en la memoria de quienes la vivieron seguirá estando "más allá del mundo y de la vida" (P. 10), un estado mental gregario de, casi, absoluta confianza en el mundo. El narrador-protagonista revive su entrega panteísta:
"Aquel fue un verano fabuloso. Vino Pérez Prado con su orquesta de doce profesores a animar los bailes de carnavales del Club Terrazas de Miraflores y del Lawn Tenis de Lima, se organizó un campeonato nacional de mambo en la Plaza de Acho que fue un gran éxito pese a la amenaza del cardenal Juan Gualberto Guevara, arzobispo de Lima, de excomulgar a todas las parejas participantes." (P. 9)
Un estado de entusiasmo (arrobamiento) generacional que surge porque quienes lo viven aún no son sujetos de la Historia social de su comunidad. Sólo son protagonistas de su historia personal. Aún están al margen de esa Historia que, tarde o temprano, les impondrá pragmatismos, roles y obligaciones, originados en esas estructuras sociales que, en muchas de sus novelas, han sido objeto de representación, crítica y denuncia por parte de Vargas Llosa. Tal vez el autor, consciente de ese idilio mental que se vive con el mundo a esa edad, no introduce (como sí lo hace en el resto de la novela) las referencias a las transformaciones sociales y políticas de su país y del mundo.
El tono memorioso de primera persona, su razón de ser, será comprendido cabalmente cuando lleguemos a la última página de la novela, cuando las palabras de la niña mala crearán un efecto de eterno retorno, que dará sentido al carácter autobiográfico de la novela. Ese parlamento final de la niña mala, aportará a la novela un efecto de verosimilitud interna, dando piso a la forma que se adoptó para contar esta historia de amor en tiempos globales:
"Ahora que te vas a quedar solito, puedes aprovechar, así no me extrañarás tanto. Por lo menos, confiesa que te he dado tema para una novela. ¿No, niño bueno?." (P. 375)
El narrador comercia la realidad con voces y perspectivas. En Travesuras de la niña mala, no se reproduce una subjetividad particular, aunque el hilo conductor sea una voz en primera persona (aire de sinceridad que despierta empatía); nos topamos en algunos momentos con ese narrador tribal de Los cachorros (relatos, 1967), que vincula sus propias experiencias con las de su generación :
"Hubo tal recomposición sentimental en el barrio que andábamos aturdidos." (P. 9)
La novela logra contagiar al lector de una nostalgia por un mundo no vivido, pero que tiene simbologías comunes con ese mundo que sí se vivió. Vargas Llosa sabe que las experiencias humanas giran en torno a paradigmas universales, vivencias trascendentales que se percibirán de una manera distinta, influenciadas y matizadas por ambientes y circunstancias variables, pero vividas con el mismo ardor en diferentes rincones del mundo.
Capítulo 2: El guerrillero. El París mítico, sartriano, de la primera mitad de los años sesenta. Reaparece la niña mala, o más bien reencarna en vida. En este capítulo parecemos reencontrarnos, en el personaje de Paúl Escobar, con aquel entrañable Alejandro Mayta de otra novela de Vargas Llosa: Historia de Mayta, que ha sido objeto de una disección formal y funcional por parte de María Elvira Luna Escudero-Alie, que nos parece relevante traer a colación, pues responde a todas las características que también hallamos en la vida de Paúl Escobar. La investigadora nos ilustra:
"Según La Poética de Aristóteles, hay cuatro elementos a tener en cuenta para que un personaje sea considerado trágico: 1) Que sea moralmente bueno, 2) Que sea "adecuado", es decir correcto, justo, consecuente, 3) Que ame la naturaleza humana, y 4) Que sea consistente. Alejandro Mayta, de acuerdo con estos postulados, es un personaje trágico porque sus acciones, aunque profundamente erradas, están motivadas por ideales de igualdad y justicia; es entonces, un hombre bueno moralmente porque tiene buenas intenciones e intenta construir un mundo mejor para todos. Mayta también cumple con el segundo requisito de ser "adecuado" pues es justo, correcto y consecuente, en el sentido de que no desea engañar a nadie, y menos a sí mismo; su corrección llega al extremo de obligarlo a cambiar de partido político al menor escollo o viso de traición a sus ideales y sistema de valores. Con respecto al tercer requisito, el de amar a la naturaleza humana, sin duda podemos decir sin vacilar que Mayta también llena esta condición, pues todo lo que hizo en la vida, fue con el propósito explícito y exclusivo de mejorar la condición humana. El cuarto requisito, el de ser consistente, también es una de las características resaltantes de Mayta; él fue en todo momento consistente consigo mismo, fiel a sus creencias, a su sistema personal de valores que intentó enmarcar en un contexto mayor, más representativo, sin lograrlo. La coherencia de Mayta, su radicalismo y su afanosa búsqueda de la utopía perfecta, no le permitieron nunca mantenerse por mucho tiempo en un partido político; al menor indicio de traición a los ideales revolucionarios, Mayta se apartaba del partido, o era apartado de él. Siempre fue un ser de las sombras, de los márgenes; un verdadero marginal." [3]
El personaje de Paúl Escobar (personaje real, históricamente hablando, que hizo parte de las danzas incaicas en las que también bailó Vargas Llosa, cuando joven, como nos muestra una foto de entonces) encarna toda esa generación de jóvenes rebeldes latinoamericanos, creyentes en una salida revolucionaria armada frente a las injusticias sociales de sus países. Algunos lectores radicales esperarían una crítica fiera por parte de Vargas Llosa en voz del narrador, o sirviéndose de algún personaje incidental, conociendo la posición ideológica del escritor; por el contrario descubrimos un tono de lamento, que nos conmueve, por las pérdidas humanas de esa generación, que fueron muchas y significativas en toda Latinoamérica. En el caso colombiano, recordamos inevitablemente la experiencia del cura guerrillero Camilo Torres, tan semejante a la suerte de Paúl Escobar, el revolucionario peruano.
Capítulo 3: Retratista de caballos en el swinging London. El Londres psicodélico del "Peace and Love", segunda mitad de los sesenta. Invitación a revalorar históricamente la experiencia de la rebelión pacífica del hippismo y su revolución de las costumbres desde el pacifismo. El peruano Juan Barreto, retratista de caballos. En este personaje Vargas Llosa parece personificar la picaresca latinoamericana en la vieja Europa. Este período representará, en palabras de la niña mala: "esa muerte lenta rodeada de caballos" (P.177)
Capítulo 4: El trujimán de Chateau Meguru. Tokio, años ochenta. Las caras ocultas del amor, la relación de la niña mala y el enigmático Fukuda: el ventrílocuo sexual. El sadomasoquismo como una expresión atentatoria de la dignidad humana, pero igualmente una elección individual legítima. Conocemos ese memorable sefardí que es Salomón Toledano, practicante al igual que Ricardo Somocurcio, de esa "profesión de fantasmas" como bautiza Toledano a los intérpretes-traductores de idiomas. Toledano se hace una pregunta que nos recuerda a Juan Carlos Onetti; en realidad parece un homenaje velado al escritor uruguayo, tan celebrado por Vargas Llosa: "¿Qué huellas dejaremos de nuestro paso por esta perrera?" (P.152)
Capítulo 5: El niño sin voz. De nuevo París, la disolución de la Unión soviética. El paraíso de la amistad con los Gravoski: Elena, Simón y Yilal. Una amistad a la peruana, a la latinoamericana, sin indiferencias, como sólo se puede entender en esta parte del mundo. Confidentes y testigos de la pasión de Ricardo por la niña mala.
Capítulo 6: Arquímedes, constructor de rompeolas. Un personaje con implicaciones dramáticas sorpresivas. Un naipe inesperado en la baraja de la trama narrativa, por medio del cual conocemos los estímulos sociales, las motivaciones psicológicas de un personaje que sólo descubrirán aquellos que lean la novela.
Arquímedes es para Vargas Llosa, la oportunidad de recordarnos la existencia de esos hechos y situaciones de la realidad, que nos causan extrañeza por ser inexplicables. Arquímedes es un reflejo de ese "realismo mágico" que hace parte de una zona reconocible de su novelística. El peruano siempre ha sentido respeto por lo saberes y tradiciones ancestrales, siempre y cuando no condenen a los pueblos a la inmovilidad histórica y atenten contra la libertad individual (recordemos su novela El Hablador).
El misticismo, la magia, o como quiera denominarse, que surge de esa relación ancestral, irrompible, entre el ser humano y la naturaleza. Arkímedes responde a las preguntas que la ciencia y la tecnología no pueden plantearse, porque son de otra naturaleza, exigen ese conocimiento intuitivo y pedestre que tal vez es una resonancia, un reflejo antiguo de nuestro origen, en esa zona espiritual heredada de cientos de generaciones y su relación con el universo del que somos parte. El azar, esa respuesta sin pregunta, tan presente en la vida de todo ser humano, aparece como un estimulador de situaciones en diferentes circunstancias de esta novela:
"Por una de esa extrañas conjugaciones que trama el azar, resulté, en los años finales de los sesenta, pasando muchas temporadas en Inglaterra y viviendo en el corazón mismo de swinging London: en Earl´s Court." (P.94)
Capítulo 7: Marcella en Lavapiés. El Madrid de la movida en los ochenta y el barrio Lavapiés. El amor a pesar de la indignación y el amor propio, la fidelidad a las viejas pasiones: ¿Quién no aprende a amar sus viejas costumbres? Poniendo nuestras palabras en la voz de Salomón Toledano, sobre la pasión por la niña mala, nos atrevemos a decir: "No es culpa de la niña mala si la sigues queriendo, Ricardo, es culpa tuya. Ella es una vocación y un destino".
Hay en los capítulos de la novela una alternancia que no riñe con su unidad, capítulos que sirven de contrapeso entre los asuntos de fondo. El autor, preocupado por el lector en su naturaleza más "masiva", es incluyente, respeta el pacto con este que ha tenido la literatura desde siempre, y es que la historia nunca debe caer en lo tedioso.
De La ciudad y los perros, Conversación en la catedral, y La casa verde, recordamos la fantástica demostración artesanal de cambios de voces con vasos comunicantes insospechados, la alteración del tiempo y su aparente linealidad, los datos escondidos que nos revelan sorpresas, la yuxtaposición psicológica de ambientes. Todo para involucrar de manera activa al lector y generar una reacción psicológica, producto de una experiencia real en lo leído que repercuta en su conciencia del mundo.
Ese contrapunto entre los capítulos nos recuerda la forma adoptada por Vargas Llosa para El pez en el agua (memorias, 1993); naturalmente estableciendo las diferencias de bulto entre el género de memorias de aquel y la concepción novelesca de la obra que nos ocupa. Digamos lo obvio: Cada género exige una actitud narrativa acorde con las intenciones del texto. En esta ocasión hay una integración más sutil entre lo real histórico y lo real ficticio, generando una ambigüedad que contribuye a uno de los aspectos que a Vargas Llosa siempre le ha preocupado, como escritor y analista literario: el poder de persuasión, que permite que sea verdad eso de que: existen otros mundos, pero están en éste:
"Para dotar a una novela de poder de persuasión es preciso contar su historia de modo que aproveche al máximo las vivencias implícitas en su anécdota y personajes y consiga transmitir al lector una ilusión de su autonomía respecto del mundo real en que se halla quien la lee." [4]
En relación con este aspecto, es curioso que Vargas Llosa apele en un momento de la novela a justificar sus propias decisiones creativas, persuadiendo de manera directa, que es la forma más riesgosa de buscar credibilidad en el lector, y sin embargo lo logra mediante una sola idea:
"¿Era posible semejante coincidencia? Sí, lo era. Ahora no me cabía la menor duda." (P. 318)
El autor peruano perfila algunos personajes con cruzadas individuales apasionantes. Criaturas verbales que no tienen nada de secundarios: Paúl Escobar, Ataúlfo Lamiel, quien es tío de Ricardo, y en cuya voz descubrimos cómo la poesía está siempre presente en las obras de Vargas Llosa:
"Tomaba pastillas para la presión y la dentadura postiza debía incomodarle pues todo el tiempo estaba moviendo la boca como si quisiera encajarla mejor en sus encías. Pero se le veía encantado de conocer por fin París, un viejo anhelo. Miraba las calles, los muelles del Sena y las viejas piedras arrobado, repitiendo entre dientes: "Todo es más bello que en las fotos". (P. 159)
Juan Barreto, Salomón Toledano, Fukuda, los Gravoski: Elena, Simón, y el enigmático Yilal, también Arkimedes; son personajes de relatos o cuentos que podrían ser autónomos, pero cumplen una función distensionante dentro de la trayectoria novelística. Es a través de estos cuentos, de estas ramas, que llegamos al tronco novelístico; y en la densidad de su follaje nos perdemos. No son ellos convidados de piedra del decorado narrativo, o excusas para reconstruir un periodo histórico a través de sus vicisitudes, o, simplemente, sirven para avivar la curiosidad por la suerte del amor entre el niño bueno de Ricardo y la niña mala.
Quizá el mejor ejemplo de la autonomía de estos personajes sea Salomón Toledano, de quien recordamos su humor: "¡Qué terrible haber malgastado tantos años, dinero y espermatozoides en amoríos mercenarios!" (P. 163). Sus periplos vitales causan expectativas, tiene una consistencia de carácter que lo mantiene en igualdad de condiciones con respecto a los personajes del hilo principal; oxigenando la narración, evitando que esta caiga en lo monotemático y reiterativo.
La fuerza de identidad de estos personajes, poseen la persuasión suficiente para hacernos olvidar, por algunos momentos el epicentro trágico de la obra. Da la impresión que Vargas Llosa nos dijera: la historia de amor de estos dos está teniendo efecto; pero el mundo a su alrededor sigue andando.
El erotismo presente en la novela, como en la vida misma, es un componente que aporta instantes debidamente calculados, que contribuyen a estrechar la distancia con el lector, llevándolo a un plano intimista de complicidad, de voyerismo:
"No me apartaba los labios cuando yo se los buscaba; pero no hacía el menor movimiento de respuesta, se dejaba besar con indiferencia, y, por supuesto, nunca abría la boca para que yo pudiera sorber su saliva. También su cuerpo parecía un témpano cuando mis manos le acariciaban la cintura, los hombros, y se detenían en los duros pechitos de botones erectos." (P.36)
Sobre los personajes centrales de la novela, hacemos algunas consideraciones. Ricardo Somocurcio sabe del fuego con el que juega: ¿Su interés por la niña mala hubiera sido igual, si ella hubiera aparecido en su vida sin la máscara de chilenita, es decir, como una peruanita más?, ¿hasta qué punto ella es responsable de despertar la pasión que por ella siente Ricardo?, ¿ha dado pie largo para que ocurra ese encantamiento?. Borgianamente hablando, cada quien inventa sus dioses, pero el amor es una religión cuyo dios es falible; doloroso aprendizaje de nuestro políglota héroe.
¿Qué tanto hay en Ricardo del Alberto poeta de La ciudad y los perros?. El espíritu originalmente inquieto e inconforme del ser humano, domesticado por las convenciones sociales, por su acomodo a las estructuras burguesas, parece representado en la figura de Ricardo Somocurcio. Pero hay un grado de complejidad en los personajes de Vargas Llosa, que nos impide caer en maniqueísmos. Es así como reconocemos en Ricardo una rebeldía particular, una sublevación íntima, la rebelión de ser fiel a una pasión que va en contra del sentido común y hasta del amor propio: "imbécil!" se llamará a sí mismo incontables veces.
En vez de entregarse a una relación amorosa rutinaria, previsible y anodina, Ricardo goza y padece su propia orgía perpetua, su utopía particular: la niña mala. Él insiste en serle fiel a ella, que tiene las peores credenciales para ser objeto de semejante culto, pero en realidad está siendo fiel a sí mismo. No sólo le atrae ella, sino lo que ella representa: la aventura constante, el vértigo de la incertidumbre; una elección vital incapaz de imaginarse para sí mismo, y que vive gracias a ella. La niña mala aparece cada cierto tiempo para socavar las bases de su existencia (el aprendizaje del ruso no sacia la sed del alma), pero regresa a su vez para recordarle que hay otras formas de vida posible. Lo dice Simón, el belga triste, vecino y amigo de Ricardo:
"¿Ustedes se han dado cuenta lo mediocres que son nuestras vidas comparadas con la de ella?. (P.238)
La niña mala es más que un alias, o el lenguaje figurado y humorístico de una personalidad. Responde a un santo y seña personal significativo para el doliente de sus amores, Ricardo. Ese apelativo nos recuerda al usado por Oliveira para bautizar desde su mirada al objeto de su amor: La Maga; en Rayuela, de Julio Cortázar.
La niña mala es: fría, egoísta, mezquina, envidiosa, camaleónica, pero sobre todo: ingrata. Todo eso sin despeinarse. Pero es también un espíritu combativo, inconforme, que no está de acuerdo con cierto destino natural al que pareciera ser dirigida por las circunstancias. Ella quiere afirmar su identidad, no asumirá esa actitud contemplativa, de aquellos que siguen el rumbo de la corriente que se los traga en su curso. Inconscientemente, es una militante activa de la indignación frente a proyectos de vida intolerables para el espíritu humano. Es allí donde recordamos otro referente, la Urania Cabral, de La fiesta del Chivo, otro personaje femenino memorable que cobra vida gracias a las ardides de Vargas Llosa.
La niña mala rompe las resistencias de esa sociedad, que sigue siendo la misma de Madame Bovary, ejerciendo su función amedrantadora, donde la pasión humana es castrada. Nuestra héroe tiene una existencia auténtica que no deja de ser muchas veces inmoral y antisocial:
"—Para conseguir lo que se quiere, todo vale —me repuso en el acto, muy resuelta." (P. 33)
Muchos escritores escriben para vivir mediante sus ficciones todas las vidas posibles. Mario Vargas Llosa traslada al personaje de la niña mala esa aspiración, que en el caso de ella es sobre todo un recurso de salvación ante el efecto de sus "travesuras"; una necesidad que convierte a su vida en una sucesión de máscaras de supervivencia: la chilenita, la camarada Arlette, madame Robert Arnoux, Mrs. Richardson, Kuriko. Como lectores imaginamos una introspección de esta criatura verbal: "Cuántas muertes tendré que vivir para poder olvidarme que sólo soy una muchacha llamada Otilia". Pero la niña mala jamás diría eso en un soliloquio, por que sería la variante de una huachafería, ese peruanismo referente a los galanteos, los piropos de cortejo que se le dicen a la mujer.
Ella es objeto de amor, y el amor es eso, un fuego que regocija en noches invernales, pero se nos olvida que también puede quemar. Una emoción humana contradictoria, que no responde a ninguna lógica, aunque es sabido que algunas conductas despiertan o avivan otras; la indiferencia, por ejemplo. El amor no es un negocio de reciprocidades, en él siempre está en juego la posibilidad de los desencuentros e incomprensiones, pero también la felicidad.
La novela ejerce entonces su papel crítico, con respecto a la tradicional mitología amorosa, un conjunto de hábitos y usos heredados que fueron convirtiéndose en una restricción a la espontaneidad. La novela rescata, para honor de la niña mala, el sagrado derecho de la libertad individual. La voluntad de no ceder a los chantajes emocionales producto de la sublimación a un sentimiento fundado —entre otras muchas cosas— en la huachafería; que por momentos convierte a Ricardo Somocurcio, en una especie de joven Werther (con intento de suicidio incluido). Entretanto la niña mala, por algunos momentos, gracias a la idealización de Ricardo, y la conciencia por parte de Vargas Llosa de un lenguaje consecuente con la intimidad mental del personaje, parece entrar a ser parte de la misma estirpe de la Lolita, de Nabocov; y recordarnos la consigna de Fernando Pessoa, de que las cartas de amor, si hay amor, deben ser ridículas. Leamos esta confesión de Ricardo Somocurcio, tan afín al tono usado por Humbert Humbert, el personaje de Nabokov:
"Porque ella era la mujercita más delicada y más bella de la creación: mi reina, mi princesita, mi torturadora, mi mentirosita, mi japonesita, mi único amor." (P.179)"Tenía la cara más fresca y más joven que la víspera. Una adolescente de cuarenta y pico años. Me basto verla para que se me disipara la desazón. Ella misma me alcanzó los labios para que la besara, cosa que no solía hacer, siempre era yo el que le buscaba la boca."(P.184)
Nosotros también tuvimos nuestra educación sentimental, parece decirnos Vargas Llosa, quien en su novela hace exaltación artística del melodrama, de la huachafería. Realza la presencia innegable de una tradición de cursilería en la identidad social latinoamericana; en realidad un valor común a muchas culturas. Vargas Llosa sabe que las radionovelas y telenovelas han congregado más a las naciones que las banderas e himnos marciales impuestos por el oficialismo. El melodrama, esa subcultura apasionada, que durante décadas ha impuesto y devaluado muchos valores en nuestra sociedad.
Finalmente, para este lector, Las Travesuras de la niña mala tienen un parentesco balzaciano con Mi siglo, novela del alemán Gunter Grass, en cuanto a la aspiración por parte de ambos escritores de servirse de la novela para exponer un panorama, o gran fresco de la tragicomedia humana en la historia del siglo XX. Pero el autor alemán apela a una apuesta formal más fragmentaria en su presentación, a elementos combinados de forma "más experimental"; y, por supuesto, es el reflejo de otra sensibilidad.
Ojalá en un futuro estas Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa, junto a El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez, hagan parte de una colección de novelas mediante las cuales se pretenda exponer conjuntamente, gracias a su mirada trascendente sobre lo real, una historia colectiva de la educación sentimental latinoamericana, de la que seguramente harán parte: La traición de Rita Haiworth de Manuel Puig, Rayuela, de Julio Cortázar, las crónicas de Carlos Monsiváis, varias páginas de la obra de Guillermo Cabrera Infante, Tomás Eloy Martínez, Sergio Ramírez, Guillermo Arriaga, así como muchos cuentos del brasileño Rubem Fonseca; entre otros títulos.
La repercusión en nuestro espíritu que deja Las travesuras de la niña mala, es la de haber vivido una experiencia integral. Sensación del lector de haber vivido otra vida a la par de los protagonistas. Testigos de un hombre que pierde su "dignidad" para vivir un amor que enriquece su patética vida. Estas páginas son una invitación a buscar la salvación entre nosotros, con la fe en un humanismo renovado, fundado en esa otra divina trinidad de la que tanto se ha abusado por los poderes de turno: igualdad, libertad, y fraternidad. Un segundo Renacimiento que tenga a la justicia y el amor entre los seres humanos como principio y fin; así como cuestionar la tiranía de las convenciones, prejuicios y mentiras en que se funda la vida social.
Luego de lo fundamental, nos queda una inquietud extraliteraria, que carece de importancia real, salvo para el propio Vargas Llosa. Una curiosidad compartida, tal vez, por algunos lectores fieles, que se despierta cuando leemos la críptica dedicatoria de la novela: "A X, en memoria de los tiempos heroicos" una intriga azuzada, seguramente sin premeditación, en una entrevista reciente al escritor peruano
"—Se especula que uno de sus modelos para Ricardo Somocurcio (personaje de Travesuras de la niña mala) fue el escritor Luis Loayza. ¿Es verdad? —(M.Vargas Llosa, ríe a carcajadas): Luis Loayza es un gran amigo de infancia, pero de ninguna manera ha servido de modelo para Ricardo Somocurcio. ¡Estoy seguro de que Lucho ha tenido amores apasionados, pero nada (que yo sepa) que se parezca al de Ricardo por la niña mala! —¿Loayza tampoco es el "X de sus tiempos heroicos", como dice la dedicatoria de la novela?—No, el X es un X. Eso vamos a dejarlo a los biógrafos Si es que los tengo, a ver si lo descubren." [5]
La naturaleza oscura de la dedicatoria invita a la especulación, al juego investigativo, que para muchos puede resultar, razonablemente, una discusión bizantina. Pero son estos detalles, y otras cosas, lo que contribuye a fundar las mitologías personales de un creador.
Todos tenemos un equis, o una equis a quien agradecer, y por alguna razón personal no podemos divulgar. En este caso, X puede ser cualquiera, el amoroso Julio Cortázar, o Julia Urquidi, la primera esposa de Vargas Llosa, a quien él ha agradecido con justicia, en algunas entrevistas, por su fe en La ciudad y los perros.
Incluso X puede ser Gabriel García Márquez, a quien podemos imaginar junto a Mario Vargas Llosa, muchos años atrás frente a un plato de sopa, discutiendo a Luz de agosto, del maestro Faulkner, en un estrecho y frío apartamento parisino. Hermanados por su fe en la literatura, esa vocación común que aún exige eso: Heroísmo. Recuerdos y afectos que debieran prevalecer sobre los desencuentros, la vanidad, y la intransigencia. No es por lo que es que seguimos siendo amigos de alguien, muchas veces es a pesar de lo que ese alguien es. Esa X, en la dedicatoria de la última novela de Mario Vargas Llosa, representa en última instancia: gratitud; esa que también sentimos los lectores por su novela."


Esta información fué tomada literalmente de Internet.

El penúltimo Sueño ( por Angela Becerra)

¨ El miró con ojos mudos, recorriendo en un istante la distancia de siglos que lo había esperado de aquella voz de ángel, saltando por encima de los años, de los veranos muertos, de las sombras del olvido.... - ?SOLEDAD?
1939. En el mejor hotel de Cannes tiene lugar el primer encuentro entre Joan Dolgut y Soledad Urdaneta, Joan es un jovencícimo camarero, hijo de un republicano español que lo ha mandado a Francia para salvarle de la guerra; Soledad es la bellísima hija adolecente de un millonario colombiano que pasea a su familia por las plazas más privilegiadas de Europa. A Joan le está prohibido siguiera la mirada a tan refinada huésped, que ya le ha robado el corazón, pero su destreza con el piano le va a hecher una mano, y paso a paso la música y los gestos se transformarán en conversación y luego en encuentros furtivos, en un enamoramiento febril; en la felicidad soñada... que se va estrellar en el muro de todas las conversaciones de la época.
recomendación para este caluroso mes de Agosto en los espacios no muy limpios de la tierra cuscatleca.
Este libro fue premiado por AZORIN' en el 2005.

Tuesday, May 06, 2008

El pais de donde vengo

Es conjunto de estampas y relatos sobre temas salvadoreños. Y como libro es hermoso. Quienes hayan nacido, crecido y vivido en El Salvador sabrán amarlo porque les devolverá la fuerza de la vida. Quienes vengan de otras latitudes también querrán tenerlo porque les mostrará la trama suave que trenzan los recuerdos. ( Por Francisco Andrés Escobar http://www.brevespacio.com/personajes/)
Gracias Libros en Red.
Saludos

Apoyando a Libros en Red Edición 87

Un 23 de abril y del mismo año (casi un colmo para las efemérides) murieron dos de los más destacados escritores europeos a lo largo de la historia y, también, quien se puede considerar el primer escritor hispanoamericano. Nos referimos a Cervantes, a Shakespeare y al Inca Garcilaso de la Vega.
Todo ocurrió en 1616. Dada la importancia de los personajes y la magnitud de la coincidencia (aunque se arguye también que está basada en calendarios distintos) la Unesco destacó esta fecha y, desde 1966, la proclamó "el Día Internacional del libro".
Cada 23 de abril es, desde entonces, día de eventos y celebraciones de todo tipo en torno a la cultura libresca. Pero no sólo porque se considera que el legado literario es digno de festejar. También porque se da por descontado, siempre, que el libro tiene un lugar inferior que el que merece y porque se asume que todos en conjunto y a escala mundial debemos velar por su salud, por su buena reputación, por su difusión y por su circulación universal, como si el acceso a la lectura fuera uno de los derechos básicos del ser humano.
Pero ¿por qué es tan bueno leer? ¿Qué da la lectura que no aporta otro canal, como el cine, la música o la conversación con los demás? ¿Contamos con un plus después de leer un libro? ¿En que sentido? Y ¿todo el mundo debería leer? ¿Se justifica el celo puesto en resaltar los efectos benéficos de la lectura? ¿En qué enriquece al individuo o a la sociedad? ¿Qué le ha aportado a usted la lectura que no haya podido conseguir por otro medio?Antes de ser considerados contradictorios, adelantamos que claro, que para nosotros -que hacemos libros- sí vale la pena leer. Lo que queremos es pensar por qué. Este espacio pretende salir del discurso de la obligación y desviarse de los lugares comunes de defensa de la cultura heredada y encontrarnos con las verdaderas razones que nos acercan a los libros. Nuestras razones personales, no las impuestas. ¿Se animan a hacer este ejercicio? Participen aquí.
Hasta el próximo boletín,
Editorial LibrosEnRed

Monday, January 28, 2008

El Salvador, testimonios de guerra

Ariel Romero, toms su grabadora, su papel y su lapiz, los colorcs en su mochila, caminos con destino al volcan de San Salvador y al cerro de Guazapa en 1990, para encontrarse con los guerrilleros del Frente Farabundo Martm...
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Buscando un poco de información de Lilian Mercedes Letona, me encontre con este escritor salvadoreño, les comparto su link y el libro.
Saludos desde el Brevespacio.

Wednesday, January 09, 2008

EL DIA QUE NIETZSCHE LLORO

Resumen del libro
Con una potencia narrativa digna del mejor suspense, Irving Yalom, nos propone una nueva historia de nacimiento del psicoanálisis, tan maquiavélico y divertido como intenso, e imagina el encuentro ficticio entre Nietzsche y Breuer, en lo que resulta una irónica vuelta de tuerca de la historia de la filosofía y el psicoanálisis y una ocasión irrepetible de revisitar algunas de las grandes figuras que han configurado el rostro contemporáneo de la cultura occidental.
de YALOM, IRVIN D.
EDICIONES DESTINO, S.A.

El ultimo minuto

Resumen del libro
«Escribir un cuento se parece a tirarse en paracaídas». En los relatos de este libro asistimos a la consumación de la técnica del minuto, a la explotación máxima de los matices y contradicciones de un fragmento temporal muy limitado. Trastornadas por una cámara lenta, sutiles bombas de tiempo, las historias de El último minuto escenifican una crisis y la retienen, a veces con humor y otras veces con dolor, explorando el instante anterior al abismo. Como sugiere el epílogo, ensayo final que profundiza en el estudio del cuento: «Si alguna vez Napoleón dijo ‘vísteme despacio, que tengo prisa’, quizá muchos cuentistas escribimos pensando ‘narremos lentamente, que tenemos poco tiempo». Un anciano despidiéndose. Un mafioso en problemas. Una mujer que llora por un ojo. Dos actores que ignoran su papel. Un poeta sin obra. Un profesor que inventa los libros que cita. Una esposa que compra dos veces la misma chaqueta. Un profeta televisivo que pretende entrevistar a Dios. Un pianista suicida. Dos amigos que se odian en secreto. Ahogados que piensan. Bebés que vuelan. Infiernos subterráneos. Navidades sórdidas. Amores en sentido inverso. Y, por supuesto, más de un paracaidista. Todo esto y mucho más descubrirá el lector en El último minuto, en esta nueva y definitiva edición minuciosamente revisada por el autor.

PEQUEÑAS DOCTRINAS DE LA SOLEDAD

Resumen del libro
Miguel Morey, con la gran inteligencia y con la prosa precisa y elegante que lo caracterizan, nos invita a pensar nuestra soledad inmersos en la lectura. Al barullo ensordecedor de cierta modernidad que no cesa de importunarnos con su interminable retahíla de proclamas emancipadoras, Miguel Morey contrapone el único antídoto efectivo: el silencio. Pero es un silencio peculiar…, el silencio que nos permite dialogar con nosotros mismos, escuchar aquello que anida en lo más profundo de nuestro ser —antes de cualquier normalización preparada por las fuerzas de la sociedad—, para así poder transitar a través del pensamiento que mueve los hilos de este extraño evento llamado existencia. Pequeñas doctrinas de la soledad es una puerta que nos comunica con la compañía más preciada a la que podemos aspirar: la soledad de los grandes escritores, soledad que se cristaliza en palabras, y éstas en literatura, el único espejo de nosotros mismos donde la imagen coincide con el objeto que la provoca. Beckett, Artaud, Burroughs, Michaux, Lowry, Bataille…, son algunos de los rostros que nos acompañan a lo largo de este ejercicio silente que entraña conocernos y reconocernos en los otros. «Es soledad letrada, pues, la nuestra, diremos soledad literata: es la soledad que nace en el interior de ese espacio que abre el lector que lee para sí. Y es la soledad del escritor, simétrica, también. Escribir es defender la soledad en que se está —le escuchamos decir a María Zambrano unas páginas más adelante. Y efectivamente se trata de esto, casi sólo de esto, en las páginas que siguen, de la soledad de leer y de la soledad de escribir, del leer y el escribir como modos mayores de interrogar.

Tiempo para ti

Resumen del libro
Tiempo para tí trata sobre sacar tiempo de nuestras ocupadas y complicadas vidas, para sentarse, apreciar nuestra casa, respirar y convertirse en uno con la naturaleza. Para ser. Con las palabras de algunos de los más sabios escritores y pensadores, recuperamos una maravillosa sensación de belleza y paz.
de VV.AA.
HARLEQUIN IBERICA, S.A.

DIARIOS de Warhol, Andy

Resumen del libro
Warhol ha marcado la escena artística y social de los últimos treinta años. Nombre señero del Pop-Art en los sesenta, impulsor de aventuras vanguardistas en su célebre Factory –desde bandas de rock como la Velvet Underground hasta películas como Sleep o Lonesome Cowboys, sin olvidar algunos de los «happenings» más estrepitosos de la historia–, se convirtió, con su revista Interview, en el árbitro que decidía «quién era quién» en la sociedad neoyorquina. Homosexual, voyeur e infatigable frecuentador de todos los lugares de encuentro de ricos, modernos y famosos, después de su muerte ha seguido provocando, con sus diarios, grandes oleadas en los revueltos mares en los que navegara. Registro minucioso de todo lo que hacían y decían sus amigos y conocidos, por sus páginas desfilan desde Truman Capote a Jackie Onassis, desde Lennon y Yoko Ono a Donald Trump, Madonna y Mick Jagger, en una crónica de la modernidad escrita desde el centro del imperio. Una visión absolutamente franca de los personajes más célebres de nuestra época y de sí mismo, tal vez el personaje más misterioso y fascinante de toda esta glamourosa galería.