<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-7998693</atom:id><lastBuildDate>Sat, 16 May 2009 05:20:27 +0000</lastBuildDate><title>Libros Recomendados</title><description>"Pedro Gaviota les vio de pronto tal y como eran realmente,sólo por un momento, y más que gustarle, amó aquello que vió. No hay límites, Juan?,pensó, y sonrió. Su carrera hacia el aprendizaje había empezado." Richard Bach</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Humita)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>61</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-5722562386368609279</guid><pubDate>Mon, 22 Dec 2008 03:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-23T15:56:57.085-08:00</atom:updated><title>Antología Poética</title><description>&lt;div align="justify"&gt;ANTOLOGIA POETICAEL CUERPO Y LA LETRA. LA POETICA DE LUIS ALBERTO AMBROGGIO(Publicada por la Academia Norteamericana de la Lengua Española,Nueva York, 2008). "EL CUERPO Y LA LETRA contiene una selección de textos sobre la obra poética de Luis Alberto Ambroggio, Miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, y una antología de sus poemas, que dan cuenta de su desarrollo humano y literario como un representante destacado en la Vanguardia de la poesía hispanoamericana en los Estados Unidos. Exploran al mismo tiempo las grandes temáticas que marcan su impresionante trayectoria literaria: ¿Quién es el yo lírico del poeta? ¿Por qué escribe? … “Escribo para repetirme hasta el olvido y recordarlo en cada verso.” Ambroggio le escribe al amor y por ende su poesía es un canto a la vida; el arte de la poesía y el arte de la vida se conjugan en él en perfecta armonía; escribe sobre la maternidad y la paternidad como proceso creador de vida y de muerte para el que genera vida; sobre la vejez y la muerte como partes integrales e inevitables del proceso vital; sobre la divinidad como ente superior que permite la trascendencia de lo humano; sobre la crítica y denuncia de los grandes males sociales: la guerra, la droga y la discriminación; sobre el destierro y la asimilación como dos caras de una misma moneda; sobre la ética y la metafísica; sobre el vuelo y el azul como metáforas de la libertad que son la forma de vida de un poeta errante en constante búsqueda de sí mismo, de horizontes nuevos, de vivencias y de intercambio humano, esencia de su vida, siempre en comunión con su propio idioma “… si hablo otro idioma… no sé si de hecho seguiré siendo la misma persona…” y habitado por dos lenguajes que según el propio Luis Alberto Ambroggio viven en constante lucha". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mayra Zeleny, editora&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="mailto:lambroggio@cox.net"&gt;lambroggio@cox.net&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.brevespacio.com/libros/EL_CUERPO_Y_LA_LETRA_EN_PDF.pdf"&gt;EL_CUERPO_Y_LA_LETRA_EN_PDF.pdf&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;Ps.&lt;/strong&gt; si bien es cierto que en el texto nos advierte que no podemos difundir esta obra, la editorial se la regalo a Brevespacio, es un honor para nuestro espacio ser uno de los elegidos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Muchas gracias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Saludos.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-5722562386368609279?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/12/antologa-potica_21.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-6699981892947616257</guid><pubDate>Mon, 08 Dec 2008 00:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-07T16:19:40.939-08:00</atom:updated><title>"El viaje de los Dioses"</title><description>&lt;div align="justify"&gt; Vela al Viento Ediciones Patagónicas informa la aparición del libro "El viaje de los Dioses", cuyo subtítulo reza "Migración, creencias y folklore en Comodoro Rivadavia".Los compiladores y coordinadores responsables de este libro son Graciela Ciselli y Aldo Enrici, y básicamente centran el trabajo en los barrios Laprida, Manantial Rosales y Valle C. De estos dos últimos dice la contratapa que: ..."nacieron en el marco de una lógica empresarial en las primeras décadas del siglo XX. El primero fue levantado por empresas petroleras privadas como la Anglo Persian y luego la Compañía Ferrocarrilera de Petróleo, mientras que el segundo asentamiento fue planificado por la empresa estatal Y.P.F. Laprida, a diferencia de los anteriores, no nació como un campamento petrolero sino como una zona de quintas de inmigrantes europeos (búlgaros,italianos) que fue tomando forma de barrio urbano con la llegada de migrantes norteños (catamarqueños y riojanos).El proceso migratorio que acompañó los asentamientos fue diverso. Los de la empresa petrolera estatal estuvieron marcados por una política de argentinizació n de la población trabajadora, mientras que los de la compañía inglesa se enmarcaron en las buenas relaciones connuestro país vecino: Chile.Desde Catamarca y La Rioja hasta una suerte de territorio desolado y semidesértico en el que debieron recostarse sin abandonar sus fuentes, como los peregrinos que viajan por el camino de Santiago de Compostela. La importancia que la fe revistió para los vecinos, más allá de la adscripción religiosa a algún credo, fue el amparo que les brindaron sus creencias. Con esto puede darse una explicación satisfactoria a la actividad fundadora de las migraciones. Con ellas trasladaron su adoración por la Virgen del Valle considerándola "la protectora", "la patrona del barrio y de Catamarca" y depositando en ella la fe, la esperanza y el amor, y el Tinkunaku, aún recitado en quechua.Trasladarse de un lugar a otro supone la diferencia de que lo que se traslada es una comunidad o no. En el caso de una comunidad sucede un traslado con elementos precisos para mantener esa comunidad. Esto implica que debe llevarse los sisteman de creencias que permiten que losvalores culturales identificatorios vayan junto a los viajeros.Simbólicamente es como si se tratara de la migración de la misma tierra con su maternidad envolvente que traslada a los viajeros. El viaje del norte al sur en Argentina ha deparado esta suerte, como si la ruta se abriera y pudiera verse la tierra propia, llevando a cada uno de forma garantizada hacia el mismo lugar que desde donde se partió. El viaje se transforma de esta manera en un movimiento de ida al lugar de origen. El lugar de destino es el lugar de inicio, prometido de no abandonar. Esta especie de retorno y de movimiento circular implica una necesidad de llegada anticipada por la partida.No hay viaje sino un recorrido al pasado, como una larga memoria que se extiende como una trocha triunfal."El libro se ha presentado el 7 de noviembre en Bariloche, el 14 de noviembre en la Feria del libro de Puerto Deseado (Santa Cruz), el 29 de noviembre en las Jornadas de Hermeneutica de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) y el 4 de Diciembre en la Escuela Nº 91 de Valle C.La próxima presentación es el Martes 9 de diciembre a las 13:30 en la Escuela del Barrio Laprida de Comodoro Rivadavia.El libro es de 204 páginas con un apartado con 27 fotos actuales y antiguas de los barrios estudiados en este libro. Se puede adquirir por internet vía el sistema de contrarreembolso. Precio $ 38.Con la compra de cualquiera de los libros del catálogo editorial ofrecemos el libro EL CORDÓN de Nilda Barba, por $ 10.- adicionales.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-6699981892947616257?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/12/el-viaje-de-los-dioses.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-2569626652610353606</guid><pubDate>Mon, 08 Dec 2008 00:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-07T16:07:55.260-08:00</atom:updated><title>Antología Poética</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Estas líneas son  para informar que ya se encuentra disponible la edición electrónica de “Revagliatti – Antología Poética”, con selección y prólogo de Eduardo Dalter y diseño integral de Mirta Dans, formando parte de la colección de libros-e Recitador Argentino:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;&lt;a onclick="onClickUnsafeLink(event);" href="http://www.revagliatti.com.ar/antologia_e.html" target="_blank"&gt;http://www.revagliatti.com.ar/antologia_e.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onclick="onClickUnsafeLink(event);" href="http://www.revagliatti.com.ar/index.htm" target="_blank"&gt;http://www.revagliatti.com.ar/index.htm&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-2569626652610353606?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/12/antologa-potica.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-2263476541301451469</guid><pubDate>Sun, 07 Dec 2008 23:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-07T15:58:39.176-08:00</atom:updated><title>Tiempos de locura</title><description>&lt;div align="justify"&gt;El Salvador 1979-1981Rafael Menjívar Ochoa Coedición: FLACSO-Índole EditoresSan Salvador, El Salvador; 2008Reseñado por Salvador Canjura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace muchos años la compañía para la que trabajaba me envió a un entrenamiento a los Estados Unidos. Dos de las personas que conocí me invitaron a tomar un café. La guerra civil de El Salvador recién había finalizado y fue uno de los temas de conversación. Una de estas personas me preguntó cómo había sido. Mi respuesta fue dramática:&lt;br /&gt;-Cuando la guerra civil comenzó yo tenía 12 años. Cuando terminó, en 1992, estaba a punto de cumplir 24. Pasé la mitad de mi vida en medio de una guerra. Fui uno de los afortunados que vio la guerra civil por televisión. Sabía que había un conflicto, pero no lo padecí con la crudeza que otros, por desgracia, lo sufrieron. Con el paso de los años supe de amigos y conocidos que murieron o salieron del país con rumbo al exilio. Sin duda que guardo heridas de esa época que no quiero reconocer.&lt;br /&gt;La primera vez que leí Tiempos de locura comprendí qué tan lejos había pasado el conflicto de mí. Durante los quince meses que el libro estudia –del 15 de octubre de 1979 al 10 de enero de 1981- ocurrieron una gran cantidad de hechos que marcarían el destino de El Salvador. Si hubo un período en que la guerra civil pudo abortarse fue ése, pues las diversas partes en pugna coincidieron en un gobierno que sustituyó al del general Romero. Sin embargo, fue durante esos quince meses que las últimas esperanzas se desvanecieron.&lt;br /&gt;A través de una serie de entrevistas y al material bibliográfico de la época, Rafael Menjívar Ochoa ha elaborado un cuadro muy completo de la situación política y militar que desembocó en el enfrentamiento armado más sangriento en la historia de El Salvador. Incluso los que vivimos en el país en esos años descubrimos en las páginas del libro un entramado más complejo del que pudiera imaginarse. Los grupos de poder mantuvieron una pugna constante por ganar espacios dentro del nuevo gobierno. Los que en un momento se aliaron para obtener una ventaja política se convirtieron luego en enemigos irreconciliables. Baste recordar la primera junta de gobierno, que incluyó a dos militares: Adolfo Majano y Jaime Abdul Gutiérrez. También contó con la participación de Román Mayorga Quiroz -ex rector de la UCA-, Mario Andino -por parte de los empresarios- y Guillermo Manuel Ungo, que algún tiempo después abandonaría su cargo y se marcharía del país para convertirse en dirigente del Frente Democrático Revolucionario.&lt;br /&gt;Luego del asesinato de Monseñor Romero quedó claro que no había marcha atrás. Los militares y sus aliados de la Democracia Cristiana tomaron el control del gobierno. Las organizaciones clandestinas de izquierda radicalizaron su discurso. No hubo espacio para el diálogo. Cada bando creyó tener la fuerza suficiente para imponer su sistema. Los primeros combates estaban a la vuelta de la esquina.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-2263476541301451469?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/12/tiempos-de-locura.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-7366770790428204957</guid><pubDate>Thu, 02 Oct 2008 23:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-02T16:01:31.226-07:00</atom:updated><title>Amar sin condiciones</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Autor: Louise L. HAY&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera Parte&lt;br /&gt;Comprender&lt;br /&gt;1.       Toda enfermedad proviene de una falta de amor .&lt;br /&gt;Afirmación:  “ Estamos dispuestos&lt;br /&gt;a abrir nuestros corazones”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué existe la enfermedad en el mundo? Yo creo que esta aquí para mostrarnos que estamos arruinando nuestra vida y nuestro planeta. Nuestro cuerpo y el mundo físico tiene una gran necesidad de curación. Se contamina el aire; se envenena a los peces con productos químicos; muchas zonas de ven despojadas de su vegetación; aun creamos guerras y nos torturamos mutuamente. Atiborramos a nuestro cuerpo de alimento sintético y lo maltratamos con cigarrillo, alcohol y otras drogas. Todos estos males son como enfermedades. No hemos estado atentos a la multitud de señales que tanto el planeta como nuestro cuerpo nos han estado enviando. Seguimos adelante sin hacer caso, vertiendo más basura y drogas en nuestro cuerpo, empujándolo a exceso que sobrepasa toda resistencia.&lt;br /&gt;(Pg.15)&lt;br /&gt;Así, es natural que tratemos de forma similar al planeta, maltratándolo hasta extremos increíbles. Los miembros de alcohólicos Anónimos saben que algunas personas necesitan “ tocar fondo “ antes de ver la luz y hacer algunos cambios.&lt;br /&gt;Enterémonos de una vez de que cuando creamos una enfermedad grave ya hemos “ tocado  Fondo “, que no tenemos necesidad de generar algo aún más terrible para escuchar y cambiar nuestras costumbres tan destructivas y carentes de amor.&lt;br /&gt;La catástrofe es e resultado de nuestra mala disposición a escuchar las señales de aviso de nuestro cuerpo. Si no le hacemos caso, poco a poco ira creando un desastre los suficientemente grande para forzarnos a mirar lo que estamos haciendo, individual y colectivamente. Cada experiencia que pasamos nos sirve para aprender. Tenemos la oportunidad de curarnos a nosotros mismos y curar el planeta. No lo desaprovechemos. El tiempo es ahora.&lt;br /&gt;Para mi  la enfermedad es una falta de amor. Nos muestra lo increíblemente poco amorosos que podemos llegar a ser. Fíjate en la forma como tratamos a los enfermos de SIDA. Se los rechaza, se los abandona, se los aísla, e incluso se les niega la atención sanitaria que tanto&lt;br /&gt;A mi me parece que siempre existe una opción entre el amor y el miedo. Si elegimos el miedo y el alienante comportamiento que este conlleva, nos destruiremos.&lt;br /&gt;Lo que sucede depende de nosotros, el futuro es nuestro, si escogemos el amor y las oportunidades que nos ofrece, llegaremos a sanar a todo el planeta.&lt;br /&gt;(Pg16)&lt;br /&gt;¿Cuáles son tus opciones día a día? ¿Van a contribuir a destruir o a sanar el planeta?&lt;br /&gt;Estas opciones son las mismas que nos hacen amar o dañar a nuestro cuerpo. Creo que, por muchas razones que a menudo difieren de uno a otro individuo, muchas personas se han dedicado a maltratar su cuerpo. En ciertos círculos se ha hecho habitual beber en exceso, tomar drogas de todo tipo, alimentarse mal, complacerse en prácticas sexuales dolorosas y abusivas, y en la crueldad mental.&lt;br /&gt;Creo que una de las razones por las cuales tantos seres humanos consumen alcohol y otras drogas por poner un ejemplo es el miedo a estar solos. A muchas personas les aterroriza la soledad, porque las enfrenta con sus propios sentimientos. Hemos aprendido a acallar y encerrar nuestros sentimientos. Nos Drogamos con fármacos para librarnos de los dolores corporales y comemos basura y consumimos cigarrillos, alcohol y otras drogas para librarnos de los sentimientos.&lt;br /&gt;Cualquiera de estas prácticas, y no digamos si se dan combinadas, debilitan el sistema inmunitario. Es normal y natural que e cuerpo con un sistema inmunitario debilitado este abierto a las enfermedades. Y esto no tiene nada que ver con la inmortalidad. De modo que disolvemos los juicios y la culpa. Disolvamos las prácticas dañinas, sean cuales fueren. Cuidemos con cariño nuestro cuerpo y nuestras emociones.&lt;br /&gt;En su mayoría los enfermos almacenan una gran cantidad de indignación y rabia inexpresable hacia su familia y hacia la soledad en su conjunto. Puedes que estos sentimientos vayan acompañados de una sensación de desamparo y desesperanza.&lt;br /&gt;(Pg17)&lt;br /&gt;No creen que puedan hacer un cambio positivo en su vida. Aún  no conocen el enorme poder de su mente.&lt;br /&gt;Nuestra mente es un instrumento muy poderoso. Muchas veces se ha dicho que sólo utilizamos el 10% de nuestro cerebro. ¿Te has preguntado alguna vez para que esta el 90% restante? Yo creo que tenemos capacidades latentes que ni siquiera podemos imaginar en este momento. Algunas personas son capaces de ver auras, otras son clarividentes  o canalizadoras o tienen otras capacidades dominadas (esto para el que crea en estas ciencias) “psíquicas” también hemos oído hablar de viajes astrales. Su yo pudiera  explorar los grandes recursos de mi propio cerebro, creo que podría viajar de costa a costa sin utilizar el avión( suena algo fumado pero creo que se refiere al deseo de nuestros corazones y la fe que esta puede llegar a cumplir cualquier cosa inimaginable, para los que creen en la fe a algo o alguien supremo).&lt;br /&gt;Creo que la telepatía y las demás capacidades psíquicas  serán accesibles a todos cuando tengamos los conocimientos que nos permitan ponerlas en práctica.&lt;br /&gt;Pienso que hay capacidades que escapan con mucho a la imaginación  de todos nosotros, y que tendremos acceso a esas capacidades   cuando estemos preparados para ello.&lt;br /&gt;Ahora tenemos vedado el acceso a ellas porque no estamos preparados. Probablemente haríamos un mal uso de estas capacidades: Nos dañaríamos mutuamente y dañaríamos a la tierra y al universo entero. Observemos la forma en que nos tratamos. Tenemos que dejar atrás  el dolor y el sufrimiento. Tenemos que aprender realmente a amarnos a nosotros mismos y a amar a los demás de forma incondicional.&lt;br /&gt;(Pg18)&lt;br /&gt;El amor incondicional&lt;br /&gt;Todos los grandes maestros del pasado nos hablan del valor del amor incondicional, es decir amarnos y aceptarnos a nosotros mismos de forma total, y a amar y aceptar a los demás exactamente como son. Todos hacemos lo mejor que podemos en cada punto de tiempo y de espacio. Todos haremos nuestros cambios positivos con mayor rapidez y facilidad si nos damos a nosotros mismos y ofrecemos a los demás un amor sin condiciones, restricciones ni limitaciones.&lt;br /&gt;Cuando la mayoría de nosotros haya aprendido esta lección y sea capaz de practicarla diariamente, estaremos preparados para el siguiente paso cósmico.&lt;br /&gt;No podemos estar separados  y distanciados uno del otro. No podemos hacernos daño a nosotros mismos y a los demás. El amor es la fuerza curativa, y el camino del amor es el perdón.&lt;br /&gt;Las heridas y la rabia&lt;br /&gt;Nada ni nadie puede hacernos daño cuando estamos centrados en nuestro espacio y nos amamos a nosotros mismos. Sólo nos puede dañar  nuestro propio pensamiento.&lt;br /&gt;No te asustes de tus propios pensamientos, no reacciones con temor. No traiciones tu poder. Vive centrándote en tu propio espacio, en donde sabes que la vida es para vivirla.&lt;br /&gt;¿Que es el amor incondicional?&lt;br /&gt;(Pg19)&lt;br /&gt;Expresado con palabras sencillas, es la capacidad de amarnos a nosotros mismos y a amar a los demás sin normas ni reglamentos. El amor incondicional es un estado ideal hacia el cual tiende todo el planeta, es la principal lección que debemos aprender, y hemos de comenzar por nosotros mismos. Significa aceptarnos a nosotros mismo y aceptar a los demás sin emitir juicios. Una flor es… un cachorrito es…. Una experiencia es… si decimos una flor hermosa, un cachorro precioso, una tormenta dañina, una experiencia terrible, hemos emitido un juicio igualmente otra persona puede decir una flor fea, un cachorro insoportable, una tormenta benigna,  una experiencia maravillosa, todos estos son juicios y proceden de la actitud que adaptamos antes las cosas y los acontecimientos.&lt;br /&gt;Decir que alguien tiene el cabello rojizo  es la afirmación de una realidad. Decir que tiene un hermoso pelo rojizo o un horrible pelo rojizo  es hacer un juicio, los juicios que hacemos viene de nuestra propia opinión  sobre cualquier tema y – o acontecimiento  ¿te haz finado en como te juzgas? Decimos cosas como “ Tengo la nariz demasiado larga “ “ mis pantorrillas son demasiado gruesas” “ no soy lo bastante listo “ “ mi manera de ser no me hace simpático” o “ no soy lo suficientemente capaz” .&lt;br /&gt;“ Tengo la nariz demasiado larga” ¿Para quién o para que? ¿Cual es la nariz perfecta? ¿Dónde esta el modelo? ¿te haz fijado que la forma de la nariz cambia  en las diferentes regiones del planeta? ¿Realmente colocas tu valor personal en la forma de tus pantorrillas?  Si crees que no eres una persona simpática es porque no te amas.&lt;br /&gt;(Pg20)&lt;br /&gt;¿Y quien dice que no eres lo suficientemente capaz? ¿De donde sacaste ese juicio? Todo esto no son mas que tonterías, tu nariz sirve y tus pantorrillas también, tengan la forma que tengan. Si , puedes hacerte la cirugía estética, pero eso no tendrá nada que ver con tu valía personal ni con el amor que sientes por ti. Serás una persona simpatiquísima si así lo crees, y solo tu puedes decir si eres los bastante capaz.&lt;br /&gt;Nos preguntamos cómo podemos aceptar las cosas difíciles que nos ocurren en la vida. Esas cosas practicamos el desamor hacia nosotros mismos y nos juzgamos. Cuando, como individuos nos tratamos con amor incondicional, no habrá experiencias negativas. No las crearemos. Podemos aprender a aceptar a los demás  sin ponerles condiciones, dejándolos ser como son, aprendiendo de sus experiencias al mismo tiempo que aprendemos de las nuestras, amándolos a medida que aprendemos a amarse a sí mismo.&lt;br /&gt;Si todos practicamos el amor incondicional tanto como nos fuera posible, estoy segura de que en dos generaciones podríamos transformar este planeta en un lugar lleno de amor y seguro para vivir.&lt;br /&gt;De una u otra forma todos sufrimos de la falta de amor incondicional, algunos desde que nacimos. Si cuando éramos niños rara vez se nos permitió amarnos y respetarnos a nosotros mismos, es muy probable que ahora nos neguemos ese amo. Si se nos educo con la idea de que éramos pocos dignos de cariño, entonces a menudo optamos por tratarnos como personas despreciables, y expresamos esta indignidad  de muchas formas, por ejemplo convirtiéndonos en drogadictos  ( llame a cualquier cosa que dañe nuestro cuerpo y alma ) para no pensar, y castigando así nuestro cuerpo a diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratamiento&lt;br /&gt;´Hoy es otro precioso día sobre la tierra&lt;br /&gt;Y vamos a vivirlo con alegría&lt;br /&gt;Aceptamos este don con gratitud y gozo.&lt;br /&gt;Comprendemos que no tenemos tiempo para perder&lt;br /&gt;Viviendo en el pasado&lt;br /&gt;Así que entramos en nuestro interior&lt;br /&gt;Y con ojos amorosos&lt;br /&gt;Escudriñemos todos los rincones&lt;br /&gt;En donde habita el dolor y el temor.&lt;br /&gt;Ya no queremos aguantar más estos viejos obstáculos.&lt;br /&gt;Nos trasladamos a nuestro espacio del corazón,&lt;br /&gt;En donde llevamos la abundante luz de amor&lt;br /&gt;Que habita en nuestro interior&lt;br /&gt;Hacemos que este amor ,&lt;br /&gt;Que ve sin juicios ni expectativas ,&lt;br /&gt;Fluya por nuestro cuerpo,&lt;br /&gt;Nuestra mente y nuestra conciencia.&lt;br /&gt;La luz del amor sigue brillando&lt;br /&gt;Y disuelve todo lo que no se le parece.&lt;br /&gt;Estamos dispuestos a deshacernos de toda la basura.&lt;br /&gt;No tiene vida propia, no hay verdad en ella.&lt;br /&gt;Es solo un viejo recuerdo que ya no existe&lt;br /&gt;Que desaparece de nuestra vida.&lt;br /&gt;Somos uno con el Poder que nos ha creado.&lt;br /&gt;Estamos seguros y a salvo,&lt;br /&gt;Y todo esta bien en nuestro mundo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-7366770790428204957?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/10/amar-sin-condiciones.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-6263191898470542904</guid><pubDate>Wed, 06 Aug 2008 17:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-06T10:29:29.234-07:00</atom:updated><title>Travesuras de una niña mala.</title><description>&lt;a href="http://www.brevespacio.com/libros/uploaded_images/vllosa_libro-747739.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.brevespacio.com/libros/uploaded_images/vllosa_libro-747734.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;" Todos somos huérfanos del pasado. Aprendemos a vivir a la sombra de la memoria, mientras deambulamos por este difuso y ajeno presente, que en realidad es un estado de exilio. Pero algunos no se resignan, y procuran dejar testimonio de su travesía por más corriente que haya sido su existencia, más aún si mediante esos anales también salvamos del olvido las cosas que amamos.&lt;br /&gt;El lector de Travesuras de la niña mala se pregunta en dónde termina el libro de cuentos y empieza la novela. Quizá en términos formales, lo más logrado de esta novela de Mario Vargas Llosa, está en aprovechar lo mejor de los dos géneros, y hacer una solución de líquidos narrativos con apariencia inseparable, que nos hace sentir frente a un universo autosuficiente de 375 páginas.&lt;br /&gt;En la elección del material, y en los criterios organizadores de ese magma creativo de Travesuras de la niña mala, Mario Vargas Llosa parece adoptar los principios fenomenológicos de Husserl, para quien el conocimiento de los fenómenos es absolutamente cierto porque es intuitivo. En ese sentido nada externo a la realidad novelada la afecta. Al momento de ser abordado por la crítica, "el texto queda reducido a ejemplificación o encarnación de la conciencia del autor. Todos sus aspectos estilísticos y semánticos son aprehendidos como partes orgánicas de un total complejo, cuya esencia unificante es la mente del autor.&lt;br /&gt;El ser humano siempre ha estado en crisis, y gracias a la búsqueda de salidas para ella se ha desarrollado social y científicamente. Pero nunca como en nuestro tiempo experimentamos el vértigo de caer cuando aún estamos a orillas del abismo. Con esta novela el escritor peruano oficia como un Ovidio desacralizador del amor, explorador de las formas del amor contemporáneo, emociones asentadas en códigos y tráficos vitales colectivos aceptados, que gozan de una intensidad diferente a los referentes tradicionales: inmediatez y simultaneidad afectiva, ausencia de compromisos derivados del vacío y el temor a la muerte. El amor en los tiempos del hedonismo radical, esa doctrina que proclama como fin supremo de la vida la consecución del placer.&lt;br /&gt;Cuánto le hubiera gustado al escritor Juan Carlos Onetti, leer estos cuarenta años de amor itinerante entre Ricardo Somocurcio y la niña mala. Ricardo y su feliz vía crucis de gozosos y dolorosos, en su obsesión por poseer a esta inasible mujer que cambia de identidad tan fácilmente como de gafas. Onetti, en desarrollo de la lectura, habría recordado aquella filosa línea rilkeana, que resultaba tan fiel a su noción del mundo: "Lo bello es apenas el comienzo de lo terrible."&lt;br /&gt;Nuestro narrador hila los ajetreados caminos de su memoria mediante siete capítulos, cada uno de los cuales corresponde a una ciudad diferente que prevalece, y también a una forma particular de sociedad, de vivir y percibir el convulso mundo del siglo XX:&lt;br /&gt;Capítulo 1: Las chilenitas. Es posible imaginar a Mario Vargas Llosa releyendo a Los jefes, Los cachorros y La ciudad y los perros, sus libros sobre los días azules de su juventud limeña, para ambientarse temáticamente buscando recobrar un tono, los matices de una voz vinculada al alma de esa época, y de esa manera poder escribir este primer capítulo en que recorremos de nuevo a la festiva Lima, del verano de 1950; de manera especial el barrio Miraflores, cuando descubrimos a la niña mala:&lt;br /&gt;"Ocurrieron cosas extraordinarias en aquel verano de 1950. Cojinoba Lañas le cayó por primera vez a una chica -la pelirroja Seminauel-y ésta, ante la sorpresa de todo Miraflores, le dijo que sí. Cojinoba se olvidó de su cojera y andaba desde entonces por las calles sacando pecho como un Charles Atlas." &lt;a href="http://www.babab.com/no30/vargas_llosa.php#r2" name="p2"&gt;[2]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En este primer capítulo, asistimos a la idealización de un mundo, a la fundación de los mitos íntimos y los horizontes vitales de Ricardo Somocurcio, así como de su generación.&lt;br /&gt;"Desde que tenía uso de razón soñaba con vivir en París. Probablemente fue culpa de mi papá, de esos libros de Paul Féval, Julio Verne, Alejandro Dumas y tantos otros que me hizo leer antes de matarse en el accidente que me dejó huérfano". (P.15)"…Se rió de buena gana cuando me preguntó por mis "planes a largo plazo" y le respondí: "morirme de viejo en París". (P. 41)&lt;br /&gt;Este ámbito inaugural del primer capítulo configura un personaje que vive en presente, como los animales, en ese estado inocente, edénico, propio de la infancia y de una adolescencia en la que aún el peso de la existencia no se hace sentir del todo: Valses, polcas, mambos y huarachas. Esa dimensión del tiempo que en la memoria de quienes la vivieron seguirá estando "más allá del mundo y de la vida" (P. 10), un estado mental gregario de, casi, absoluta confianza en el mundo. El narrador-protagonista revive su entrega panteísta:&lt;br /&gt;"Aquel fue un verano fabuloso. Vino Pérez Prado con su orquesta de doce profesores a animar los bailes de carnavales del Club Terrazas de Miraflores y del Lawn Tenis de Lima, se organizó un campeonato nacional de mambo en la Plaza de Acho que fue un gran éxito pese a la amenaza del cardenal Juan Gualberto Guevara, arzobispo de Lima, de excomulgar a todas las parejas participantes." (P. 9)&lt;br /&gt;Un estado de entusiasmo (arrobamiento) generacional que surge porque quienes lo viven aún no son sujetos de la Historia social de su comunidad. Sólo son protagonistas de su historia personal. Aún están al margen de esa Historia que, tarde o temprano, les impondrá pragmatismos, roles y obligaciones, originados en esas estructuras sociales que, en muchas de sus novelas, han sido objeto de representación, crítica y denuncia por parte de Vargas Llosa. Tal vez el autor, consciente de ese idilio mental que se vive con el mundo a esa edad, no introduce (como sí lo hace en el resto de la novela) las referencias a las transformaciones sociales y políticas de su país y del mundo.&lt;br /&gt;El tono memorioso de primera persona, su razón de ser, será comprendido cabalmente cuando lleguemos a la última página de la novela, cuando las palabras de la niña mala crearán un efecto de eterno retorno, que dará sentido al carácter autobiográfico de la novela. Ese parlamento final de la niña mala, aportará a la novela un efecto de verosimilitud interna, dando piso a la forma que se adoptó para contar esta historia de amor en tiempos globales:&lt;br /&gt;"Ahora que te vas a quedar solito, puedes aprovechar, así no me extrañarás tanto. Por lo menos, confiesa que te he dado tema para una novela. ¿No, niño bueno?." (P. 375)&lt;br /&gt;El narrador comercia la realidad con voces y perspectivas. En Travesuras de la niña mala, no se reproduce una subjetividad particular, aunque el hilo conductor sea una voz en primera persona (aire de sinceridad que despierta empatía); nos topamos en algunos momentos con ese narrador tribal de Los cachorros (relatos, 1967), que vincula sus propias experiencias con las de su generación :&lt;br /&gt;"Hubo tal recomposición sentimental en el barrio que andábamos aturdidos." (P. 9)&lt;br /&gt;La novela logra contagiar al lector de una nostalgia por un mundo no vivido, pero que tiene simbologías comunes con ese mundo que sí se vivió. Vargas Llosa sabe que las experiencias humanas giran en torno a paradigmas universales, vivencias trascendentales que se percibirán de una manera distinta, influenciadas y matizadas por ambientes y circunstancias variables, pero vividas con el mismo ardor en diferentes rincones del mundo.&lt;br /&gt;Capítulo 2: El guerrillero. El París mítico, sartriano, de la primera mitad de los años sesenta. Reaparece la niña mala, o más bien reencarna en vida. En este capítulo parecemos reencontrarnos, en el personaje de Paúl Escobar, con aquel entrañable Alejandro Mayta de otra novela de Vargas Llosa: Historia de Mayta, que ha sido objeto de una disección formal y funcional por parte de María Elvira Luna Escudero-Alie, que nos parece relevante traer a colación, pues responde a todas las características que también hallamos en la vida de Paúl Escobar. La investigadora nos ilustra:&lt;br /&gt;"Según La Poética de Aristóteles, hay cuatro elementos a tener en cuenta para que un personaje sea considerado trágico: 1) Que sea moralmente bueno, 2) Que sea "adecuado", es decir correcto, justo, consecuente, 3) Que ame la naturaleza humana, y 4) Que sea consistente. Alejandro Mayta, de acuerdo con estos postulados, es un personaje trágico porque sus acciones, aunque profundamente erradas, están motivadas por ideales de igualdad y justicia; es entonces, un hombre bueno moralmente porque tiene buenas intenciones e intenta construir un mundo mejor para todos. Mayta también cumple con el segundo requisito de ser "adecuado" pues es justo, correcto y consecuente, en el sentido de que no desea engañar a nadie, y menos a sí mismo; su corrección llega al extremo de obligarlo a cambiar de partido político al menor escollo o viso de traición a sus ideales y sistema de valores. Con respecto al tercer requisito, el de amar a la naturaleza humana, sin duda podemos decir sin vacilar que Mayta también llena esta condición, pues todo lo que hizo en la vida, fue con el propósito explícito y exclusivo de mejorar la condición humana. El cuarto requisito, el de ser consistente, también es una de las características resaltantes de Mayta; él fue en todo momento consistente consigo mismo, fiel a sus creencias, a su sistema personal de valores que intentó enmarcar en un contexto mayor, más representativo, sin lograrlo. La coherencia de Mayta, su radicalismo y su afanosa búsqueda de la utopía perfecta, no le permitieron nunca mantenerse por mucho tiempo en un partido político; al menor indicio de traición a los ideales revolucionarios, Mayta se apartaba del partido, o era apartado de él. Siempre fue un ser de las sombras, de los márgenes; un verdadero marginal." &lt;a href="http://www.babab.com/no30/vargas_llosa.php#r3" name="p3"&gt;[3]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El personaje de Paúl Escobar (personaje real, históricamente hablando, que hizo parte de las danzas incaicas en las que también bailó Vargas Llosa, cuando joven, como nos muestra una foto de entonces) encarna toda esa generación de jóvenes rebeldes latinoamericanos, creyentes en una salida revolucionaria armada frente a las injusticias sociales de sus países. Algunos lectores radicales esperarían una crítica fiera por parte de Vargas Llosa en voz del narrador, o sirviéndose de algún personaje incidental, conociendo la posición ideológica del escritor; por el contrario descubrimos un tono de lamento, que nos conmueve, por las pérdidas humanas de esa generación, que fueron muchas y significativas en toda Latinoamérica. En el caso colombiano, recordamos inevitablemente la experiencia del cura guerrillero Camilo Torres, tan semejante a la suerte de Paúl Escobar, el revolucionario peruano.&lt;br /&gt;Capítulo 3: Retratista de caballos en el swinging London. El Londres psicodélico del "Peace and Love", segunda mitad de los sesenta. Invitación a revalorar históricamente la experiencia de la rebelión pacífica del hippismo y su revolución de las costumbres desde el pacifismo. El peruano Juan Barreto, retratista de caballos. En este personaje Vargas Llosa parece personificar la picaresca latinoamericana en la vieja Europa. Este período representará, en palabras de la niña mala: "esa muerte lenta rodeada de caballos" (P.177)&lt;br /&gt;Capítulo 4: El trujimán de Chateau Meguru. Tokio, años ochenta. Las caras ocultas del amor, la relación de la niña mala y el enigmático Fukuda: el ventrílocuo sexual. El sadomasoquismo como una expresión atentatoria de la dignidad humana, pero igualmente una elección individual legítima. Conocemos ese memorable sefardí que es Salomón Toledano, practicante al igual que Ricardo Somocurcio, de esa "profesión de fantasmas" como bautiza Toledano a los intérpretes-traductores de idiomas. Toledano se hace una pregunta que nos recuerda a Juan Carlos Onetti; en realidad parece un homenaje velado al escritor uruguayo, tan celebrado por Vargas Llosa: "¿Qué huellas dejaremos de nuestro paso por esta perrera?" (P.152)&lt;br /&gt;Capítulo 5: El niño sin voz. De nuevo París, la disolución de la Unión soviética. El paraíso de la amistad con los Gravoski: Elena, Simón y Yilal. Una amistad a la peruana, a la latinoamericana, sin indiferencias, como sólo se puede entender en esta parte del mundo. Confidentes y testigos de la pasión de Ricardo por la niña mala.&lt;br /&gt;Capítulo 6: Arquímedes, constructor de rompeolas. Un personaje con implicaciones dramáticas sorpresivas. Un naipe inesperado en la baraja de la trama narrativa, por medio del cual conocemos los estímulos sociales, las motivaciones psicológicas de un personaje que sólo descubrirán aquellos que lean la novela.&lt;br /&gt;Arquímedes es para Vargas Llosa, la oportunidad de recordarnos la existencia de esos hechos y situaciones de la realidad, que nos causan extrañeza por ser inexplicables. Arquímedes es un reflejo de ese "realismo mágico" que hace parte de una zona reconocible de su novelística. El peruano siempre ha sentido respeto por lo saberes y tradiciones ancestrales, siempre y cuando no condenen a los pueblos a la inmovilidad histórica y atenten contra la libertad individual (recordemos su novela El Hablador).&lt;br /&gt;El misticismo, la magia, o como quiera denominarse, que surge de esa relación ancestral, irrompible, entre el ser humano y la naturaleza. Arkímedes responde a las preguntas que la ciencia y la tecnología no pueden plantearse, porque son de otra naturaleza, exigen ese conocimiento intuitivo y pedestre que tal vez es una resonancia, un reflejo antiguo de nuestro origen, en esa zona espiritual heredada de cientos de generaciones y su relación con el universo del que somos parte. El azar, esa respuesta sin pregunta, tan presente en la vida de todo ser humano, aparece como un estimulador de situaciones en diferentes circunstancias de esta novela:&lt;br /&gt;"Por una de esa extrañas conjugaciones que trama el azar, resulté, en los años finales de los sesenta, pasando muchas temporadas en Inglaterra y viviendo en el corazón mismo de swinging London: en Earl´s Court." (P.94)&lt;br /&gt;Capítulo 7: Marcella en Lavapiés. El Madrid de la movida en los ochenta y el barrio Lavapiés. El amor a pesar de la indignación y el amor propio, la fidelidad a las viejas pasiones: ¿Quién no aprende a amar sus viejas costumbres? Poniendo nuestras palabras en la voz de Salomón Toledano, sobre la pasión por la niña mala, nos atrevemos a decir: "No es culpa de la niña mala si la sigues queriendo, Ricardo, es culpa tuya. Ella es una vocación y un destino".&lt;br /&gt;Hay en los capítulos de la novela una alternancia que no riñe con su unidad, capítulos que sirven de contrapeso entre los asuntos de fondo. El autor, preocupado por el lector en su naturaleza más "masiva", es incluyente, respeta el pacto con este que ha tenido la literatura desde siempre, y es que la historia nunca debe caer en lo tedioso.&lt;br /&gt;De La ciudad y los perros, Conversación en la catedral, y La casa verde, recordamos la fantástica demostración artesanal de cambios de voces con vasos comunicantes insospechados, la alteración del tiempo y su aparente linealidad, los datos escondidos que nos revelan sorpresas, la yuxtaposición psicológica de ambientes. Todo para involucrar de manera activa al lector y generar una reacción psicológica, producto de una experiencia real en lo leído que repercuta en su conciencia del mundo.&lt;br /&gt;Ese contrapunto entre los capítulos nos recuerda la forma adoptada por Vargas Llosa para El pez en el agua (memorias, 1993); naturalmente estableciendo las diferencias de bulto entre el género de memorias de aquel y la concepción novelesca de la obra que nos ocupa. Digamos lo obvio: Cada género exige una actitud narrativa acorde con las intenciones del texto. En esta ocasión hay una integración más sutil entre lo real histórico y lo real ficticio, generando una ambigüedad que contribuye a uno de los aspectos que a Vargas Llosa siempre le ha preocupado, como escritor y analista literario: el poder de persuasión, que permite que sea verdad eso de que: existen otros mundos, pero están en éste:&lt;br /&gt;"Para dotar a una novela de poder de persuasión es preciso contar su historia de modo que aproveche al máximo las vivencias implícitas en su anécdota y personajes y consiga transmitir al lector una ilusión de su autonomía respecto del mundo real en que se halla quien la lee." &lt;a href="http://www.babab.com/no30/vargas_llosa.php#r4" name="p4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En relación con este aspecto, es curioso que Vargas Llosa apele en un momento de la novela a justificar sus propias decisiones creativas, persuadiendo de manera directa, que es la forma más riesgosa de buscar credibilidad en el lector, y sin embargo lo logra mediante una sola idea:&lt;br /&gt;"¿Era posible semejante coincidencia? Sí, lo era. Ahora no me cabía la menor duda." (P. 318)&lt;br /&gt;El autor peruano perfila algunos personajes con cruzadas individuales apasionantes. Criaturas verbales que no tienen nada de secundarios: Paúl Escobar, Ataúlfo Lamiel, quien es tío de Ricardo, y en cuya voz descubrimos cómo la poesía está siempre presente en las obras de Vargas Llosa:&lt;br /&gt;"Tomaba pastillas para la presión y la dentadura postiza debía incomodarle pues todo el tiempo estaba moviendo la boca como si quisiera encajarla mejor en sus encías. Pero se le veía encantado de conocer por fin París, un viejo anhelo. Miraba las calles, los muelles del Sena y las viejas piedras arrobado, repitiendo entre dientes: "Todo es más bello que en las fotos". (P. 159)&lt;br /&gt;Juan Barreto, Salomón Toledano, Fukuda, los Gravoski: Elena, Simón, y el enigmático Yilal, también Arkimedes; son personajes de relatos o cuentos que podrían ser autónomos, pero cumplen una función distensionante dentro de la trayectoria novelística. Es a través de estos cuentos, de estas ramas, que llegamos al tronco novelístico; y en la densidad de su follaje nos perdemos. No son ellos convidados de piedra del decorado narrativo, o excusas para reconstruir un periodo histórico a través de sus vicisitudes, o, simplemente, sirven para avivar la curiosidad por la suerte del amor entre el niño bueno de Ricardo y la niña mala.&lt;br /&gt;Quizá el mejor ejemplo de la autonomía de estos personajes sea Salomón Toledano, de quien recordamos su humor: "¡Qué terrible haber malgastado tantos años, dinero y espermatozoides en amoríos mercenarios!" (P. 163). Sus periplos vitales causan expectativas, tiene una consistencia de carácter que lo mantiene en igualdad de condiciones con respecto a los personajes del hilo principal; oxigenando la narración, evitando que esta caiga en lo monotemático y reiterativo.&lt;br /&gt;La fuerza de identidad de estos personajes, poseen la persuasión suficiente para hacernos olvidar, por algunos momentos el epicentro trágico de la obra. Da la impresión que Vargas Llosa nos dijera: la historia de amor de estos dos está teniendo efecto; pero el mundo a su alrededor sigue andando.&lt;br /&gt;El erotismo presente en la novela, como en la vida misma, es un componente que aporta instantes debidamente calculados, que contribuyen a estrechar la distancia con el lector, llevándolo a un plano intimista de complicidad, de voyerismo:&lt;br /&gt;"No me apartaba los labios cuando yo se los buscaba; pero no hacía el menor movimiento de respuesta, se dejaba besar con indiferencia, y, por supuesto, nunca abría la boca para que yo pudiera sorber su saliva. También su cuerpo parecía un témpano cuando mis manos le acariciaban la cintura, los hombros, y se detenían en los duros pechitos de botones erectos." (P.36)&lt;br /&gt;Sobre los personajes centrales de la novela, hacemos algunas consideraciones. Ricardo Somocurcio sabe del fuego con el que juega: ¿Su interés por la niña mala hubiera sido igual, si ella hubiera aparecido en su vida sin la máscara de chilenita, es decir, como una peruanita más?, ¿hasta qué punto ella es responsable de despertar la pasión que por ella siente Ricardo?, ¿ha dado pie largo para que ocurra ese encantamiento?. Borgianamente hablando, cada quien inventa sus dioses, pero el amor es una religión cuyo dios es falible; doloroso aprendizaje de nuestro políglota héroe.&lt;br /&gt;¿Qué tanto hay en Ricardo del Alberto poeta de La ciudad y los perros?. El espíritu originalmente inquieto e inconforme del ser humano, domesticado por las convenciones sociales, por su acomodo a las estructuras burguesas, parece representado en la figura de Ricardo Somocurcio. Pero hay un grado de complejidad en los personajes de Vargas Llosa, que nos impide caer en maniqueísmos. Es así como reconocemos en Ricardo una rebeldía particular, una sublevación íntima, la rebelión de ser fiel a una pasión que va en contra del sentido común y hasta del amor propio: "imbécil!" se llamará a sí mismo incontables veces.&lt;br /&gt;En vez de entregarse a una relación amorosa rutinaria, previsible y anodina, Ricardo goza y padece su propia orgía perpetua, su utopía particular: la niña mala. Él insiste en serle fiel a ella, que tiene las peores credenciales para ser objeto de semejante culto, pero en realidad está siendo fiel a sí mismo. No sólo le atrae ella, sino lo que ella representa: la aventura constante, el vértigo de la incertidumbre; una elección vital incapaz de imaginarse para sí mismo, y que vive gracias a ella. La niña mala aparece cada cierto tiempo para socavar las bases de su existencia (el aprendizaje del ruso no sacia la sed del alma), pero regresa a su vez para recordarle que hay otras formas de vida posible. Lo dice Simón, el belga triste, vecino y amigo de Ricardo:&lt;br /&gt;"¿Ustedes se han dado cuenta lo mediocres que son nuestras vidas comparadas con la de ella?. (P.238)&lt;br /&gt;La niña mala es más que un alias, o el lenguaje figurado y humorístico de una personalidad. Responde a un santo y seña personal significativo para el doliente de sus amores, Ricardo. Ese apelativo nos recuerda al usado por Oliveira para bautizar desde su mirada al objeto de su amor: La Maga; en Rayuela, de Julio Cortázar.&lt;br /&gt;La niña mala es: fría, egoísta, mezquina, envidiosa, camaleónica, pero sobre todo: ingrata. Todo eso sin despeinarse. Pero es también un espíritu combativo, inconforme, que no está de acuerdo con cierto destino natural al que pareciera ser dirigida por las circunstancias. Ella quiere afirmar su identidad, no asumirá esa actitud contemplativa, de aquellos que siguen el rumbo de la corriente que se los traga en su curso. Inconscientemente, es una militante activa de la indignación frente a proyectos de vida intolerables para el espíritu humano. Es allí donde recordamos otro referente, la Urania Cabral, de La fiesta del Chivo, otro personaje femenino memorable que cobra vida gracias a las ardides de Vargas Llosa.&lt;br /&gt;La niña mala rompe las resistencias de esa sociedad, que sigue siendo la misma de Madame Bovary, ejerciendo su función amedrantadora, donde la pasión humana es castrada. Nuestra héroe tiene una existencia auténtica que no deja de ser muchas veces inmoral y antisocial:&lt;br /&gt;"—Para conseguir lo que se quiere, todo vale —me repuso en el acto, muy resuelta." (P. 33)&lt;br /&gt;Muchos escritores escriben para vivir mediante sus ficciones todas las vidas posibles. Mario Vargas Llosa traslada al personaje de la niña mala esa aspiración, que en el caso de ella es sobre todo un recurso de salvación ante el efecto de sus "travesuras"; una necesidad que convierte a su vida en una sucesión de máscaras de supervivencia: la chilenita, la camarada Arlette, madame Robert Arnoux, Mrs. Richardson, Kuriko. Como lectores imaginamos una introspección de esta criatura verbal: "Cuántas muertes tendré que vivir para poder olvidarme que sólo soy una muchacha llamada Otilia". Pero la niña mala jamás diría eso en un soliloquio, por que sería la variante de una huachafería, ese peruanismo referente a los galanteos, los piropos de cortejo que se le dicen a la mujer.&lt;br /&gt;Ella es objeto de amor, y el amor es eso, un fuego que regocija en noches invernales, pero se nos olvida que también puede quemar. Una emoción humana contradictoria, que no responde a ninguna lógica, aunque es sabido que algunas conductas despiertan o avivan otras; la indiferencia, por ejemplo. El amor no es un negocio de reciprocidades, en él siempre está en juego la posibilidad de los desencuentros e incomprensiones, pero también la felicidad.&lt;br /&gt;La novela ejerce entonces su papel crítico, con respecto a la tradicional mitología amorosa, un conjunto de hábitos y usos heredados que fueron convirtiéndose en una restricción a la espontaneidad. La novela rescata, para honor de la niña mala, el sagrado derecho de la libertad individual. La voluntad de no ceder a los chantajes emocionales producto de la sublimación a un sentimiento fundado —entre otras muchas cosas— en la huachafería; que por momentos convierte a Ricardo Somocurcio, en una especie de joven Werther (con intento de suicidio incluido). Entretanto la niña mala, por algunos momentos, gracias a la idealización de Ricardo, y la conciencia por parte de Vargas Llosa de un lenguaje consecuente con la intimidad mental del personaje, parece entrar a ser parte de la misma estirpe de la Lolita, de Nabocov; y recordarnos la consigna de Fernando Pessoa, de que las cartas de amor, si hay amor, deben ser ridículas. Leamos esta confesión de Ricardo Somocurcio, tan afín al tono usado por Humbert Humbert, el personaje de Nabokov:&lt;br /&gt;"Porque ella era la mujercita más delicada y más bella de la creación: mi reina, mi princesita, mi torturadora, mi mentirosita, mi japonesita, mi único amor." (P.179)"Tenía la cara más fresca y más joven que la víspera. Una adolescente de cuarenta y pico años. Me basto verla para que se me disipara la desazón. Ella misma me alcanzó los labios para que la besara, cosa que no solía hacer, siempre era yo el que le buscaba la boca."(P.184)&lt;br /&gt;Nosotros también tuvimos nuestra educación sentimental, parece decirnos Vargas Llosa, quien en su novela hace exaltación artística del melodrama, de la huachafería. Realza la presencia innegable de una tradición de cursilería en la identidad social latinoamericana; en realidad un valor común a muchas culturas. Vargas Llosa sabe que las radionovelas y telenovelas han congregado más a las naciones que las banderas e himnos marciales impuestos por el oficialismo. El melodrama, esa subcultura apasionada, que durante décadas ha impuesto y devaluado muchos valores en nuestra sociedad.&lt;br /&gt;Finalmente, para este lector, Las Travesuras de la niña mala tienen un parentesco balzaciano con Mi siglo, novela del alemán Gunter Grass, en cuanto a la aspiración por parte de ambos escritores de servirse de la novela para exponer un panorama, o gran fresco de la tragicomedia humana en la historia del siglo XX. Pero el autor alemán apela a una apuesta formal más fragmentaria en su presentación, a elementos combinados de forma "más experimental"; y, por supuesto, es el reflejo de otra sensibilidad.&lt;br /&gt;Ojalá en un futuro estas Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa, junto a El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez, hagan parte de una colección de novelas mediante las cuales se pretenda exponer conjuntamente, gracias a su mirada trascendente sobre lo real, una historia colectiva de la educación sentimental latinoamericana, de la que seguramente harán parte: La traición de Rita Haiworth de Manuel Puig, Rayuela, de Julio Cortázar, las crónicas de Carlos Monsiváis, varias páginas de la obra de Guillermo Cabrera Infante, Tomás Eloy Martínez, Sergio Ramírez, Guillermo Arriaga, así como muchos cuentos del brasileño Rubem Fonseca; entre otros títulos.&lt;br /&gt;La repercusión en nuestro espíritu que deja Las travesuras de la niña mala, es la de haber vivido una experiencia integral. Sensación del lector de haber vivido otra vida a la par de los protagonistas. Testigos de un hombre que pierde su "dignidad" para vivir un amor que enriquece su patética vida. Estas páginas son una invitación a buscar la salvación entre nosotros, con la fe en un humanismo renovado, fundado en esa otra divina trinidad de la que tanto se ha abusado por los poderes de turno: igualdad, libertad, y fraternidad. Un segundo Renacimiento que tenga a la justicia y el amor entre los seres humanos como principio y fin; así como cuestionar la tiranía de las convenciones, prejuicios y mentiras en que se funda la vida social.&lt;br /&gt;Luego de lo fundamental, nos queda una inquietud extraliteraria, que carece de importancia real, salvo para el propio Vargas Llosa. Una curiosidad compartida, tal vez, por algunos lectores fieles, que se despierta cuando leemos la críptica dedicatoria de la novela: "A X, en memoria de los tiempos heroicos" una intriga azuzada, seguramente sin premeditación, en una entrevista reciente al escritor peruano&lt;br /&gt;"—Se especula que uno de sus modelos para Ricardo Somocurcio (personaje de Travesuras de la niña mala) fue el escritor Luis Loayza. ¿Es verdad? —(M.Vargas Llosa, ríe a carcajadas): Luis Loayza es un gran amigo de infancia, pero de ninguna manera ha servido de modelo para Ricardo Somocurcio. ¡Estoy seguro de que Lucho ha tenido amores apasionados, pero nada (que yo sepa) que se parezca al de Ricardo por la niña mala! —¿Loayza tampoco es el "X de sus tiempos heroicos", como dice la dedicatoria de la novela?—No, el X es un X. Eso vamos a dejarlo a los biógrafos Si es que los tengo, a ver si lo descubren." &lt;a href="http://www.babab.com/no30/vargas_llosa.php#r5" name="p5"&gt;[5]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La naturaleza oscura de la dedicatoria invita a la especulación, al juego investigativo, que para muchos puede resultar, razonablemente, una discusión bizantina. Pero son estos detalles, y otras cosas, lo que contribuye a fundar las mitologías personales de un creador.&lt;br /&gt;Todos tenemos un equis, o una equis a quien agradecer, y por alguna razón personal no podemos divulgar. En este caso, X puede ser cualquiera, el amoroso Julio Cortázar, o Julia Urquidi, la primera esposa de Vargas Llosa, a quien él ha agradecido con justicia, en algunas entrevistas, por su fe en La ciudad y los perros.&lt;br /&gt;Incluso X puede ser Gabriel García Márquez, a quien podemos imaginar junto a Mario Vargas Llosa, muchos años atrás frente a un plato de sopa, discutiendo a Luz de agosto, del maestro Faulkner, en un estrecho y frío apartamento parisino. Hermanados por su fe en la literatura, esa vocación común que aún exige eso: Heroísmo. Recuerdos y afectos que debieran prevalecer sobre los desencuentros, la vanidad, y la intransigencia. No es por lo que es que seguimos siendo amigos de alguien, muchas veces es a pesar de lo que ese alguien es. Esa X, en la dedicatoria de la última novela de Mario Vargas Llosa, representa en última instancia: gratitud; esa que también sentimos los lectores por su novela."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta información fué tomada literalmente de Internet. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-6263191898470542904?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/08/travesuras-de-una-nia-mala.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-4332296141140217352</guid><pubDate>Wed, 06 Aug 2008 17:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-06T10:22:21.451-07:00</atom:updated><title>El penúltimo Sueño ( por Angela Becerra)</title><description>&lt;div align="justify"&gt;¨ El miró con ojos mudos, recorriendo en un istante la distancia de siglos que lo había esperado de aquella voz de ángel, saltando por encima de los años, de los veranos muertos, de las sombras del olvido.... - ?SOLEDAD?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;1939. En el mejor hotel de Cannes tiene lugar el primer encuentro entre Joan Dolgut y Soledad Urdaneta, Joan es un jovencícimo camarero, hijo de un republicano español que lo ha mandado a Francia para salvarle de la guerra; Soledad es la bellísima hija adolecente de un millonario colombiano que pasea a su familia por las plazas más privilegiadas de Europa. A Joan le está prohibido siguiera la mirada a tan refinada huésped, que ya le ha robado el corazón, pero su destreza con el piano le va a hecher una mano, y paso a paso la música y los gestos se transformarán en conversación y luego en encuentros furtivos, en un enamoramiento febril; en la felicidad soñada... que se va estrellar en el muro de todas las conversaciones de la época. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;recomendación para este caluroso mes de Agosto en los espacios no muy limpios de la tierra cuscatleca. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este libro fue premiado por AZORIN' en el 2005. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-4332296141140217352?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/08/el-penltimo-sueo-por-angela-becerra.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-3918549931040785903</guid><pubDate>Tue, 06 May 2008 17:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-06T10:44:56.031-07:00</atom:updated><title>El pais de donde vengo</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Es conjunto de estampas y relatos sobre temas salvadoreños. Y como libro es hermoso. Quienes hayan nacido, crecido y vivido en El Salvador sabrán amarlo porque les devolverá la fuerza de la vida. Quienes vengan de otras latitudes también querrán tenerlo porque les mostrará la trama suave que trenzan los recuerdos. ( Por Francisco Andrés Escobar &lt;a href="http://www.brevespacio.com/personajes/"&gt;http://www.brevespacio.com/personajes/&lt;/a&gt;)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Gracias Libros en Red.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Saludos&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-3918549931040785903?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/05/el-pais-de-donde-vengo.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-847176937811736099</guid><pubDate>Tue, 06 May 2008 17:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-06T10:12:37.967-07:00</atom:updated><title>Apoyando a Libros en Red Edición 87</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Un 23 de abril y del mismo año (casi un colmo para las &lt;a style="FONT-WEIGHT: 700; TEXT-DECORATION: none" href="http://es.mc257.mail.yahoo.com/mc/showMessage?fid=Inbox&amp;amp;sort=sender&amp;amp;order=up&amp;amp;startMid=125&amp;amp;.rand=1543537509&amp;amp;midIndex=5&amp;amp;mid=1_31742_ALAKDNkAAI0WSBEXMwbGtyyIoNE&amp;amp;eps=&amp;amp;prevMid=1_537109_ALUKDNkAAXp3Rpf92wIORkq96Ag&amp;amp;nextMid=1_127139_ADkKDNkAATrHR9rzKAtu#5" rel="nofollow"&gt;efemérides&lt;/a&gt;) murieron dos de los más destacados escritores europeos a lo largo de la historia y, también, quien se puede considerar el primer escritor hispanoamericano. Nos referimos a &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.librosenred.com/autores/migueldecervantessaavedra.html" target="_blank" rel="nofollow"&gt;Cervantes&lt;/a&gt;, a &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.librosenred.com/autores/williamshakespeare.html" target="_blank" rel="nofollow"&gt;Shakespeare &lt;/a&gt;y al Inca Garcilaso de la Vega.&lt;br /&gt;Todo ocurrió en 1616. Dada la importancia de los personajes y la magnitud de la coincidencia (aunque se arguye también que está basada en calendarios distintos) la Unesco destacó esta fecha y, desde 1966, la proclamó "el Día Internacional del libro".&lt;br /&gt;Cada 23 de abril es, desde entonces, día de eventos y celebraciones de todo tipo en torno a la cultura libresca. Pero no sólo porque se considera que el legado literario es digno de festejar. También porque se da por descontado, siempre, que el libro tiene un lugar inferior que el que merece y porque se asume que todos en conjunto y a escala mundial debemos velar por su salud, por su buena reputación, por su difusión y por su circulación universal, como si el acceso a la lectura fuera uno de los derechos básicos del ser humano.&lt;br /&gt;Pero ¿por qué es tan bueno leer? ¿Qué da la lectura que no aporta otro canal, como el cine, la música o la conversación con los demás? ¿Contamos con un plus después de leer un libro? ¿En que sentido? Y ¿todo el mundo debería leer? ¿Se justifica el celo puesto en resaltar los efectos benéficos de la lectura? ¿En qué enriquece al individuo o a la sociedad? ¿Qué le ha aportado a usted la lectura que no haya podido conseguir por otro medio?Antes de ser considerados contradictorios, adelantamos que claro, que para nosotros -que hacemos libros- sí vale la pena leer. Lo que queremos es pensar por qué. Este espacio pretende salir del discurso de la obligación y desviarse de los lugares comunes de defensa de la cultura heredada y encontrarnos con las verdaderas razones que nos acercan a los libros. Nuestras razones personales, no las impuestas. ¿Se animan a hacer este ejercicio? Participen &lt;a style="FONT-WEIGHT: 700; TEXT-DECORATION: none" href="http://www.librosenred.com/foro/viewtopic.php?t=1436" target="_blank" rel="nofollow"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hasta el próximo boletín,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Editorial LibrosEnRed&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-847176937811736099?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/05/apoyando-libros-en-red-edicin-87.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>9</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-5114583204479641249</guid><pubDate>Tue, 29 Jan 2008 05:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-06T10:11:22.708-07:00</atom:updated><title>El Salvador, testimonios de guerra</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Ariel Romero, toms su grabadora, su papel y su lapiz, los colorcs en su mochila, caminos con destino al volcan de San Salvador y al cerro de Guazapa en 1990, para encontrarse con los guerrilleros del Frente Farabundo Martm...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://books.google.com/books?id=rnNz8imHSaYC&amp;amp;dq=Comandante+Lilian+Mercedes+LEtona+&amp;amp;hl=es"&gt;Más información sobre este libro&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://www.google.com/accounts/Login?service=print&amp;amp;continue=http://books.google.com/books%3Fop%3Dlookup%26id%3DrnNz8imHSaYC%26continue%3Dhttp://books.google.com/books%253Fid%253DrnNz8imHSaYC%2526pg%253DPA136%2526lpg%253DPA136%2526dq%253DComandante%252BLilian%252BMercedes%252BLEtona%252B%2526source%253Dweb%2526ots%253Dm-bsBLLkUR%2526sig%253D8nmJYvD8Gdhyy8CtcxR0BbpLufM%2526hl%253Des%26hl%3Des&amp;amp;hl=es"&gt;Escribir reseña&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://www.google.com/accounts/Login?service=print&amp;amp;continue=http://books.google.com/books%3Fop%3Dadd%26hl%3Des%26sig%3DsaGtVCaSxh7VTXKbxhrNFgHBZWs%26as_list%3D%26id%3DrnNz8imHSaYC%26continue%3Dhttp://books.google.com/books%253Fid%253DrnNz8imHSaYC%2526pg%253DPA136%2526lpg%253DPA136%2526dq%253DComandante%252BLilian%252BMercedes%252BLEtona%252B%2526source%253Dweb%2526ots%253Dm-bsBLLkUR%2526sig%253D8nmJYvD8Gdhyy8CtcxR0BbpLufM%2526hl%253Des%26hl%3Des&amp;amp;hl=es"&gt;Añadir a mi biblioteca&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://books.google.com/books?id=rnNz8imHSaYC&amp;amp;pg=PA136&amp;amp;lpg=PA136&amp;amp;dq=Comandante+Lilian+Mercedes+LEtona+&amp;amp;source=web&amp;amp;ots=m-bsBLLkUR&amp;amp;sig=8nmJYvD8Gdhyy8CtcxR0BbpLufM#PPA226,M1"&gt;http://books.google.com/books?id=rnNz8imHSaYC&amp;amp;pg=PA136&amp;amp;lpg=PA136&amp;amp;dq=Comandante+Lilian+Mercedes+LEtona+&amp;amp;source=web&amp;amp;ots=m-bsBLLkUR&amp;amp;sig=8nmJYvD8Gdhyy8CtcxR0BbpLufM#PPA226,M1&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Buscando un poco de información de Lilian Mercedes Letona, me encontre con este escritor salvadoreño, les comparto su link y el libro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Saludos desde el Brevespacio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-5114583204479641249?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/01/el-salvador-testimonios-de-guerra.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>11</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-5851073312137681423</guid><pubDate>Wed, 09 Jan 2008 20:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-01-09T12:48:44.791-08:00</atom:updated><title>EL DIA QUE NIETZSCHE LLORO</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Resumen del libro&lt;br /&gt;Con una potencia narrativa digna del mejor suspense, Irving Yalom, nos propone una nueva historia de nacimiento del psicoanálisis, tan maquiavélico y divertido como intenso, e imagina el encuentro ficticio entre Nietzsche y Breuer, en lo que resulta una irónica vuelta de tuerca de la historia de la filosofía y el psicoanálisis y una ocasión irrepetible de revisitar algunas de las grandes figuras que han configurado el rostro contemporáneo de la cultura occidental. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;de &lt;a class="autor2" href="http://www.casadellibro.com/fichas/fichaautores/0,,YALOM32IRVIN2D1,00.html?autor=YALOM32IRVIN2D1"&gt;YALOM, IRVIN D.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;EDICIONES DESTINO, S.A.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-5851073312137681423?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/01/el-dia-que-nietzsche-lloro.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-1432832651541890065</guid><pubDate>Wed, 09 Jan 2008 20:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-01-09T12:46:23.557-08:00</atom:updated><title>El ultimo minuto</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Resumen del libro&lt;br /&gt;«Escribir un cuento se parece a tirarse en paracaídas». En los relatos de este libro asistimos a la consumación de la técnica del minuto, a la explotación máxima de los matices y contradicciones de un fragmento temporal muy limitado. Trastornadas por una cámara lenta, sutiles bombas de tiempo, las historias de El último minuto escenifican una crisis y la retienen, a veces con humor y otras veces con dolor, explorando el instante anterior al abismo. Como sugiere el epílogo, ensayo final que profundiza en el estudio del cuento: «Si alguna vez Napoleón dijo ‘vísteme despacio, que tengo prisa’, quizá muchos cuentistas escribimos pensando ‘narremos lentamente, que tenemos poco tiempo». Un anciano despidiéndose. Un mafioso en problemas. Una mujer que llora por un ojo. Dos actores que ignoran su papel. Un poeta sin obra. Un profesor que inventa los libros que cita. Una esposa que compra dos veces la misma chaqueta. Un profeta televisivo que pretende entrevistar a Dios. Un pianista suicida. Dos amigos que se odian en secreto. Ahogados que piensan. Bebés que vuelan. Infiernos subterráneos. Navidades sórdidas. Amores en sentido inverso. Y, por supuesto, más de un paracaidista. Todo esto y mucho más descubrirá el lector en El último minuto, en esta nueva y definitiva edición minuciosamente revisada por el autor. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-1432832651541890065?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/01/el-ultimo-minuto.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-1346924512670965344</guid><pubDate>Wed, 09 Jan 2008 20:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-01-09T12:41:38.132-08:00</atom:updated><title>PEQUEÑAS DOCTRINAS DE LA SOLEDAD</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Resumen del libro&lt;br /&gt;Miguel Morey, con la gran inteligencia y con la prosa precisa y elegante que lo caracterizan, nos invita a pensar nuestra soledad inmersos en la lectura. Al barullo ensordecedor de cierta modernidad que no cesa de importunarnos con su interminable retahíla de proclamas emancipadoras, Miguel Morey contrapone el único antídoto efectivo: el silencio. Pero es un silencio peculiar…, el silencio que nos permite dialogar con nosotros mismos, escuchar aquello que anida en lo más profundo de nuestro ser —antes de cualquier normalización preparada por las fuerzas de la sociedad—, para así poder transitar a través del pensamiento que mueve los hilos de este extraño evento llamado existencia. Pequeñas doctrinas de la soledad es una puerta que nos comunica con la compañía más preciada a la que podemos aspirar: la soledad de los grandes escritores, soledad que se cristaliza en palabras, y éstas en literatura, el único espejo de nosotros mismos donde la imagen coincide con el objeto que la provoca. Beckett, Artaud, Burroughs, Michaux, Lowry, Bataille…, son algunos de los rostros que nos acompañan a lo largo de este ejercicio silente que entraña conocernos y reconocernos en los otros. «Es soledad letrada, pues, la nuestra, diremos soledad literata: es la soledad que nace en el interior de ese espacio que abre el lector que lee para sí. Y es la soledad del escritor, simétrica, también. Escribir es defender la soledad en que se está —le escuchamos decir a María Zambrano unas páginas más adelante. Y efectivamente se trata de esto, casi sólo de esto, en las páginas que siguen, de la soledad de leer y de la soledad de escribir, del leer y el escribir como modos mayores de interrogar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-1346924512670965344?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/01/pequeas-doctrinas-de-la-soledad.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-3747548500693434467</guid><pubDate>Wed, 09 Jan 2008 20:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-01-09T12:39:14.989-08:00</atom:updated><title>Tiempo para ti</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Resumen del libro&lt;br /&gt;Tiempo para tí trata sobre sacar tiempo de nuestras ocupadas y complicadas vidas, para sentarse, apreciar nuestra casa, respirar y convertirse en uno con la naturaleza. Para ser. Con las palabras de algunos de los más sabios escritores y pensadores, recuperamos una maravillosa sensación de belleza y paz. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;de VV.AA.&lt;br /&gt;HARLEQUIN IBERICA, S.A.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-3747548500693434467?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/01/tiempo-para-ti.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-380620700988362895</guid><pubDate>Wed, 09 Jan 2008 20:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-01-09T12:36:39.128-08:00</atom:updated><title>DIARIOS de Warhol, Andy</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Resumen del libro&lt;br /&gt;Warhol ha marcado la escena artística y social de los últimos treinta años. Nombre señero del Pop-Art en los sesenta, impulsor de aventuras vanguardistas en su célebre Factory –desde bandas de rock como la Velvet Underground hasta películas como Sleep o Lonesome Cowboys, sin olvidar algunos de los «happenings» más estrepitosos de la historia–, se convirtió, con su revista Interview, en el árbitro que decidía «quién era quién» en la sociedad neoyorquina. Homosexual, voyeur e infatigable frecuentador de todos los lugares de encuentro de ricos, modernos y famosos, después de su muerte ha seguido provocando, con sus diarios, grandes oleadas en los revueltos mares en los que navegara. Registro minucioso de todo lo que hacían y decían sus amigos y conocidos, por sus páginas desfilan desde Truman Capote a Jackie Onassis, desde Lennon y Yoko Ono a Donald Trump, Madonna y Mick Jagger, en una crónica de la modernidad escrita desde el centro del imperio. Una visión absolutamente franca de los personajes más célebres de nuestra época y de sí mismo, tal vez el personaje más misterioso y fascinante de toda esta glamourosa galería. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-380620700988362895?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2008/01/diarios-de-warhol-andy.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-5100284372992198143</guid><pubDate>Fri, 07 Dec 2007 16:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-07T08:45:24.787-08:00</atom:updated><title>El regalo de los Reyes Magos</title><description>&lt;div align="justify"&gt;CUENTO&lt;br /&gt;William Sydney Porter&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un dólar y ochenta y siete centavos. Eso era todo. Y setenta centavos estaban en peniques. Peniques ahorrados, uno por uno, discutiendo con el almacenero y el verdulero y el carnicero hasta que las mejillas de uno se ponían rojas de vergüenza ante la silenciosa acusación de avaricia que implicaba un regateo tan obstinado. Delia los contó tres veces. Un dólar y ochenta y siete centavos. Y al día siguiente era Navidad. Evidentemente no había nada que hacer, fuera de echarse al miserable lecho y llorar. Y Delia lo hizo. Lo que conduce a la reflexión moral de que la vida se compone de sollozos, lloriqueos y sonrisas, con predominio de los lloriqueos.&lt;br /&gt;Mientras la dueña de casa se va calmando, pasando de la primera a la segunda etapa, echemos una mirada a su hogar, uno de esos departamentos de ocho dólares a la semana. No era exactamente un lugar para alojar mendigos, pero ciertamente la policía lo habría descrito como tal. Abajo, en la entrada, había un buzón al cual no llegaba carta alguna, Y un timbre Los chilenos y el regalo 2&lt;br /&gt;eléctrico al cual no se acercaría jamás un dedo mortal. También pertenecía al departamento una tarjeta con el nombre de "Mr. James Dillingham Young".&lt;br /&gt;La palabra "Dillingham" había llegado hasta allí volando en la brisa de un anterior período de prosperidad de su dueño, cuando ganaba treinta dólares semanales. Pero ahora que sus entradas habían bajado a veinte dólares, las letras de "Dillingham" se veían borrosas, como si estuvieran pensando seriamente en reducirse a una modesta y humilde "D". Pero cuando Mr. James Dillingham Young llegaba a su casa y subía a su departamento, le decían "Jim" y era cariñosamente abrazado por la señora Delia Dillingham Young, a quien hemos presentado al lector como Delia. Todo lo cual está muy bien.&lt;br /&gt;Delia dejó de llorar y se empolvó las mejillas con el cisne de plumas. Se quedó de pie junto a la ventana y miró hacia afuera, apenada, y vio un gato gris que caminaba sobre una verja gris en un patio gris. Al día siguiente era Navidad y ella tenía solamente un dólar y ochenta y siete centavos para comprar un regalo a Jim. Había estado ahorrando cada penique, mes a mes, y éste era el resultado. Con veinte dólares a la semana no se va muy lejos. Los gastos habían sido mayores de lo que había calculado. Siempre lo eran. Sólo un dólar con ochenta y siete centavos para comprar un regalo a Jim. Su Jim.&lt;br /&gt;Había pasado muchas horas felices imaginando algo bonito para él. Algo fino y especial y de calidad —algo que tuviera justamente ese mínimo de condiciones para que fuera digno de pertenecer a Jim. Entre las ventanas de la habitación había un espejo de cuerpo entero. Quizás alguna vez hayan visto ustedes un espejo de cuerpo entero en un departamento de ocho dólares. Una persona muy delgada y ágil podría, al mirarse en él, tener su imagen rápida y en franjas longitudinales. Como Delia era esbelta, lo hacía con absoluto dominio técnico. De repente se alejó de la ventana y se paró ante el espejo. Sus ojos brillaban intensamente, pero su rostro perdió su color antes de veinte segundos. Soltó con urgencia sus cabellera y la dejó caer cuan larga era.&lt;br /&gt;Los Dillingham eran dueños de dos cosas que les provocaban un inmenso orgullo. Una era el reloj de oro que había sido del padre de Jim y antes de su abuelo. La otra era la cabellera de Delia. Si la Reina de Saba hubiera vivido en el departamento frente al suyo, algún día Delia habría dejado colgar su cabellera fuera de la ventana nada más que para demostrar su desprecio por las joyas y los regalos de Su Majestad. Si el rey Salomón hubiera sido el portero, con todos sus tesoros apilados en el sótano, Jim hubiera sacado su reloj cada vez que hubiera pasado delante de él nada más que para verlo mesándose su barba de envidia.&lt;br /&gt;La hermosa cabellera de Delia cayó sobre sus hombros y brilló como una cascada de pardas aguas. Llegó hasta más abajo de sus rodillas y la envolvió como una vestidura. Y entonces ella la recogió de nuevo, nerviosa y rápidamente. Por un minuto se sintió desfallecer y permaneció de pie mientras un par de lágrimas caían a la raída alfombra roja. Se puso su vieja y oscura chaqueta; se puso su viejo sombrero. Con un revuelo de faldas y con el brillo todavía en sus ojos, abrió nerviosamente la puerta, salió y bajó las escaleras para salir a la calle. Donde se detuvo se leía un cartel: "Mme. Sofronie. Cabellos de todas clases". Delia subió rápidamente Y, jadeando, trató de controlarse. Madame, grande, demasiado blanca, fría, no parecía la "Sofronie" indicada en la puerta.&lt;br /&gt;—¿Quiere comprar mi pelo? —preguntó Delia.&lt;br /&gt;—Compro pelo —dijo Madame—. Sáquese el sombrero y déjeme mirar el suyo.&lt;br /&gt;La áurea cascada cayó libremente.&lt;br /&gt;—Veinte dólares —dijo Madame sopesando la masa con manos expertas.&lt;br /&gt;—Démelos inmediatamente —dijo Delia.&lt;br /&gt;Oh, y las dos horas siguientes transcurrieron volando en alas rosadas. Perdón por la metáfora, tan vulgar.&lt;br /&gt;Y Delia empezó a mirar los negocios en busca del regalo para Jim. Al fin lo encontró. Estaba hecho para Jim, para nadie más. En ningún negocio había otro regalo como ése. Y ella los había registrado todos. Era una cadena de reloj, de platino, de diseño sencillo y puro, que proclamaba su valor sólo por el material mismo y no por alguna ornamentación inútil y de mal gusto —tal como ocurre siempre con las cosas de verdadero valor. Era digna del reloj. Apenas la vio se dio cuenta de que era exactamente lo que buscaba para Jim. Era como Jim: valioso y sin aspavientos. La descripción podía aplicarse a ambos. Pagó por ella veinte dólares y regresó rápidamente a casa con ochenta y siete centavos. Con esa cadena en su reloj, Jim iba a vivir ansioso de mirar la hora en compañía de cualquiera. Porque, aunque el reloj era estupendo, Jim se veía obligado a mirar la hora a hurtadillas a causa de la gastada correa que usaba en vez de una cadena.&lt;br /&gt;Cuando Delia llegó a casa, su excitación cedió el paso a una cierta prudencia y sensatez. Sacó sus tenacillas para el pelo, encendió el gas y empezó a reparar los estragos hechos por la generosidad sumada al amor. Lo cual es una tarea tremenda, amigos míos, una tarea mastodóntica. A los veinte minutos su cabeza estaba cubierta por unos rizos pequeños y apretados que la hacían parecerse a un encantador estudiante cimarrero. Miró su imagen en el espejo con ojos críticos, largamente. "Si Jim no me mata", se dijo, "antes de que me mire por segunda vez, dirá que parezco una corista de Coney Island. Pero, ¿qué otra cosa podría haber hecho? ¡Oh! ¿Qué podría haber hecho con un dólar y ochenta y siete centavos?" A las siete de la tarde, el café estaba ya preparado y la sartén lista en la estufa para recibir la carne. Jim no se retrasaba nunca. Delia apretó la cadena en su mano y se sentó en la punta de la mesa que quedaba cerca de la puerta por donde Jim entraba siempre. Entonces escuchó sus pasos en el primer rellano de la escalera y, por un momento, se puso pálida. Tenía la costumbre de decir pequeñas plegarias por las pequeñas cosas cotidianas y ahora murmuró: "Dios mío, que Jim piense que sigo siendo bonita".&lt;br /&gt;La puerta se abrió, Jim entró y la cerró. Se le veía delgado y serio. Pobre muchacho, sólo tenía veintidós años y ¡ya con una familia que mantener! Necesitaba evidentemente un abrigo nuevo y no tenía guantes. Jim franqueó el umbral y allí permaneció inmóvil como un perdiguero que ha descubierto una codorniz. Sus ojos se fijaron en Delia con una expresión que su mujer no pudo interpretar, pero que la aterró. No era de enojo ni de sorpresa ni de desaprobación ni de horror ni de ningún otro sentimiento para los que que ella hubiera estado preparada. Él la miraba simplemente, con fijeza, con una expresión extraña. Delia se levantó nerviosamente y se acercó a él.&lt;br /&gt;—Jim, querido —le gritó— no me mires así. Me corté el pelo y lo vendí porque no podía pasar la Navidad sin hacerte un regalo. Crecerá de nuevo ¿no te importa, verdad? No podía dejar de hacerlo. Mi pelo crece rápidamente. Dime "Feliz Navidad" y seamos felices. ¡No te imaginas qué regalo, qué regalo tan lindo te tengo! Los chilenos y el regalo 3&lt;br /&gt;—¿Te cortaste el pelo? —preguntó Jim, con gran trabajo, como si no pudiera darse cuenta de un hecho tan evidente aunque hiciera un enorme esfuerzo mental.&lt;br /&gt;—Me lo corté y lo vendí —dijo Delia—. De todos modos te gusto lo mismo, ¿no es cierto? Sigo siendo la misma aún sin mi pelo, ¿no es así?&lt;br /&gt;Jim pasó su mirada por la habitación con curiosidad.&lt;br /&gt;—¿Dices que tu pelo ha desaparecido? —dijo con aire casi idiota.&lt;br /&gt;—Se está viendo —dijo Delia—. Lo vendí, ya te lo dije, lo vendí, eso es todo. Es Noche Buena, muchacho. Lo hice por ti, perdóname. Quizás alguien podría haber contado mi pelo, uno por uno —continuó con una súbita y seria dulzura—, pero nadie podría haber contado mi amor por ti. ¿Pongo la carne al fuego? —preguntó.&lt;br /&gt;Pasada la primera sorpresa, Jim pareció despertar rápidamente. Abrazó a Delia. Durante diez segundos miremos con discreción en otra dirección, hacia algún objeto sin importancia. Ocho dólares a la semana o un millón en un año, ¿cuál es la diferencia? Un matemático o algún hombre sabio podrían darnos una respuesta equivocada. Los Reyes Magos trajeron al Niño regalos de gran valor, pero aquél no estaba entre ellos. Este oscuro acertijo será explicado más adelante. Jim sacó un paquete del bolsillo de su abrigo y lo puso sobre la mesa.&lt;br /&gt;—No te equivoques conmigo, Delia —dijo—. Ningún corte de pelo, o su lavado o un peinado especial, harían que yo quisiera menos a mi mujercita. Pero si abres ese paquete verás por qué me has provocado tal desconcierto en un primer momento.&lt;br /&gt;Los blancos y ágiles dedos de Delia retiraron el papel y la cinta. Y entonces se escuchó un jubiloso grito de éxtasis; y después, ¡ay!, un rápido y femenino cambio hacia un histérico raudal de lágrimas y de gemidos, lo que requirió el inmediato despliegue de todos los poderes de consuelo del señor del departamento.&lt;br /&gt;Porque allí estaban las peinetas —el juego completo de peinetas, una al lado de otra— que Delia había estado admirando durante mucho tiempo en una vitrina de Broadway. Eran unas peinetas muy hermosas, de carey auténtico, con sus bordes adornados con joyas y justamente del color para lucir en la bella cabellera ahora desaparecida. Eran peinetas muy caras, ella lo sabía, y su corazón simplemente había suspirado por ellas y las había anhelado sin la menor esperanza de poseerlas algún día. Y ahora eran suyas, pero las trenzas destinadas a ser adornadas con esos codiciados adornos habían desaparecido. Pero Delia las oprimió contra su pecho y, finalmente, fue capaz de mirarlas con ojos húmedos y con una débil sonrisa, y dijo:&lt;br /&gt;—¡Mi pelo crecerá muy rápido, Jim!&lt;br /&gt;Y enseguida dio un salto como un gatito chamuscado y gritó:&lt;br /&gt;—¡Oh, oh!&lt;br /&gt;Jim no había visto aún su hermoso regalo. Delia lo mostró con vehemencia en la abierta palma de su mano. El precioso y opaco metal pareció brillar con la luz del brillante y ardiente espíritu de Delia.&lt;br /&gt;—¿Verdad que es maravillosa, Jim? Recorrí la ciudad entera para encontrarla. Ahora podrás mirar la hora cien veces al día si se te antoja. Dame tu reloj. Quiero ver cómo se ve con ella puesta.&lt;br /&gt;En vez de obedecer, Jim se dejo caer en el sofá, cruzó sus manos debajo de su nuca y sonrió. —Delia —le dijo— olvidémonos de nuestros regalos de Navidad. Son demasiado hermosos para usarlos en este momento. Vendí mi reloj para comprarte las peinetas. Y ahora pon la carne al fuego. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-5100284372992198143?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2007/12/el-regalo-de-los-reyes-magos.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>13</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-457885707962843679</guid><pubDate>Mon, 15 Oct 2007 16:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-10-15T09:12:48.861-07:00</atom:updated><title>Libro: El Salvador (Monografía) 1963 Roque Daltón ( salvadoreño)</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Será un acceso de resentimiento contra la oligarquía salvadoreña o simple propaganda incendiaria.Lo que Dalton nos ofrece, es la visión histórica de un joven que no se queda con nada y arremete contra todo, sin miedo alguno, bajo la protección de la fresca revolución cubana.Así como sus poemas, que expresan lo que siente en la piel, Dalton se estrena como historiador de una manera rápida o ligera y de estilo propagandístico.Sin embargo, para un novato lector de la literatura salvadoreña, como yo, me resulta muy interesante la recopilación inicial de bibliografía pre-colonial y colonial, los extractos de las Cartas de Don Pedro de Alvarado, y los sucesivos acontecimientos pre-independencistas, que ponen en perspectiva el coraje de nuestros indios.Luego a la mitad del libro no dejan de repicar las palabras "oligarquía" e "imperialismo" muy de moda, pienso yo, en ésta época de revolución, palabras satanizadas y coloradas años después.El libro presenta una foto de la mente de los revolucionarios de la época y profetiza el difícil desarrollo de los países centroamericanos en las décadas siguientes.Asimismo es un grito de independencia olvidado, en contra de la intervención Norteamericana tan normal en la actualidad. Intervención abanderada de "capitalismo" y "libre mercado" en nuestros días.Como dijo una vez el historiador y político Wiston Churchill a un enemigo suyo en el parlamento "La historia te va a condenar!! te lo aseguro, por que yo voy a escribirla!", este libro demuestra que la historia es una luz reflejada.En fin es un libro que debe ser leído para comprender el espíritu de estos artistas "comprometidos" de la época. Los que quieren hacer historia deben de empezar por estudiarla.Por Roger Moreno&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-457885707962843679?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2007/10/libro-el-salvador-monografa-1963-roque.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-8042499352391921541</guid><pubDate>Mon, 15 Oct 2007 14:26:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-10-15T07:26:59.612-07:00</atom:updated><title>El jardín de las delicias</title><description>&lt;div align="justify"&gt;¿Acaso es nada más que una zona de abismos y volcanes enplena ebullición, predestinada a ciegas para las ceremonias de laespecie en esta inexplicable travesía hacia abajo? ¿O tal vez unatajo, una emboscada oscura donde el demonio aspira la inocenciay sella a sangre y fuego su condena en la estirpe del alma?¿ O tansólo quizás una región marcada como un cruce de encuentroy desencuentro entre dos cuerpos sumisos como soles?No. Ni vivero de la Perpetuación, ni fragua del pecado original,ni trampa del instinto, por más que un solo viento exasperadopropague a la vez el humo, la combustión y la ceniza. Ni siquieraun lugar, aunque se precipite el firmamento y haya un cielo quehuye, innumerable, como todo instantáneo paraíso.A solas, sólo un número insensato, un pliegue en las membranas de la ausencia, un relámpago sepultado en un jardín.Pero basta el deseo, el sobresalto del amor, la sirena delviaje, y entonces es más bien un nudo tenso en torno al haz detodos los sentidos y sus múltiples ramas ramificadas hasta elárbol de la primera tentación, hasta el jardín de las delicias ysus secretas ciencias de extravío que se expanden de prontode la cabeza hasta los pies igual que una sonrisa, lo mismoque una red de ansiosos filamentos arrancados al rayo, lacorriente erizada reptando en busca del exterminio o la salida,escurriéndose adentro, arrastrada por esos sortilegios que soncomo tentáculos de mar y arrebatan con vértigo indeciblehasta el fondo del tacto, hasta el centro sin fin que se desfondacayendo hacia lo alto, mientras pasa y traspasa esa orgánicanoche interrogante de crestas y de hocicos y bocinas, conjadeo de bestia fugitiva, con su flanco azuzado por el látigodel horizonte inalcanzable, con sus ojos abiertos al misteriode la doble tiniebla, derribando con cada sacudida la nebulosamaquinaria del planeta, poniendo en suspensión corolas comolabios, esferas como frutos palpitantes, burbujas donde late laespuma de otro mundo, constelaciones extraídas vivas de suprado natal, un éxodo de galaxias semejantes a plumas girandolocamente en el gran aluvión, en ese torbellino atronador queya se precipita por el embudo de la muerte con todo el universoen expansión, con todo el universo en contracción para el partodel cielo, y hace estallar de pronto la redoma y dispersa en lasangre la creación.&lt;br /&gt;El sexo, sí,más bien una medida:la mitad del deseo, que es apenas la mitad del amor.&lt;br /&gt;Olga Orozco&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-8042499352391921541?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2007/10/el-jardn-de-las-delicias.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-2054585302457086190</guid><pubDate>Mon, 15 Oct 2007 14:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-10-15T07:18:32.886-07:00</atom:updated><title>Sobre el amor</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A modo de E-Ditorial...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acerca del amor se puede decir hoy lo que Freud decía en 1913 en sus consejos técnicos : "el hombre civilizado actual observa en las cuestiones de dinero la misma conducta que en las cuestiones sexuales, procediendo con la misma doblez, el mismo falso pudor y la misma hipocresía" (Tomo 14- Pág. 127).&lt;br /&gt;En la página 149 del mismo tomo: " En un principio no parece, ciertamente, que el enamoramiento surgido en la transferencia pueda procurarnos nada favorable a la cura. La paciente, incluso la más dúctil hasta entonces, pierde, de repente, todo interés por la cura y no quiere ya hablar, ni oír hablar más que de su amor (*) para el cual demanda correspondencia. No muestra ya ninguno de los síntomas que antes la aquejaban, o no se ocupa de ellos para nada y se declara completamente curada(**)."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observaciones: (*) es decir, habla de lo que cree tener y no de lo que le falta&lt;br /&gt;(**)es decir: no habla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los libros de la Ley están separados de los del Amor, será porque la única manera de acceder a éste es por la trasgresión. Pero ¿a cuál ley?&lt;br /&gt;La mujer histérica (¿la mujer?) busca una ética pero sólo acepta una estética. Siendo la histérica la más exitosa de las técnicas evitativas de la castración y no habiendo ética que no pase por ésta, su deseo de ser castigada en la realidad es sólo el intento, o la mascarada de pasar por ella. El deseo de la histérica es un deseo de ética jamás alcanzado. Su máxima reflexión la alcanza al reconocer que algo ajeno a sí mismos rige la conducta de los otros. Su máximo saber consiste en el simulado acomodamiento a ese orden. Aquella que probó su poder histérico no renuncia jamás a él.&lt;br /&gt;Lo que la histérica se pregunta es cómo ser una mujer para otra mujer, único paso posible para el descubrimiento de su deseo hacia el hombre, ya que si algo ella sabe es cómo ser el deseo de ese hombre.&lt;br /&gt;Una tribu de indios americana sostiene que el hombre tiene que salir de la sombra de su padre para encontrar la luz. ¿es función del padre, de la madre, o de quién permitir esta salida del hombre?&lt;br /&gt;A propósito de La Bella y La Bestia : Cuando La Bestia se transforma en príncipe por la magia del amor de la Bella aquel le dice: "es por tu amor que me ves así".&lt;br /&gt;¿A ella le basta su hermosura para que el hombre la quiera?: En el cuento parece que no, ya que ella se entrega a la voracidad de la Bestia para salvar la vida de su padre, es decir ya hay un acto de amor que es conocido por la Bestia.&lt;br /&gt;Él es feo y cuida su rosal, sustituto de la belleza que no osa pedir. O que no encuentra. Ella sólo puede tomar de él su alimento y su demanda de amor. El milagro se produce cuando La Bella entrega su amor a la Bestia. Es ahí cuando aparece el hombre hermoso ante los ojos de la mujer y él deja de sentirse la bestia para iniciar el camino de su humanización. ¿Es la mujer la que saca al hombre de su sombra?&lt;br /&gt;Algún paciente me ha dicho: "busco a la mujer que me enseñe a ser hombre".&lt;br /&gt;Por amor se entiende una multiplicidad de productos que cada cultura produce según las civilizaciones y que como dice Etienne Gilson, sólo tienen en común algunas figuras del lenguaje.&lt;br /&gt;No menos escéptico es J. Poncela cuando lo define como un sistema de espejos colocados de tal manera que estando solos, nos parece que estamos acompañados.&lt;br /&gt;La pasión, en cambio, parece ser una manera de estar enfermo, sólo que como la tuberculosis en la época romántica, hay períodos en que está de moda.&lt;br /&gt;Siendo en los bilingües el idioma maternal el "asexuado", será necesaria la presencia de una nueva mujer que enseñe el vocabulario del sexo.&lt;br /&gt;Para el amor sexuado no hay continuidad sino ruptura, en el hombre.&lt;br /&gt;Para la mujer, el amor sexuado es la continuidad perfecta.&lt;br /&gt;Irving Stone, ese despreocupado hacedor de vidas famosas, imaginariza así el diálogo de Van Gogh con una prostituta:&lt;br /&gt;- "....¡hace tanto que una mujer no ha tenido un gesto afectuoso para mí!&lt;br /&gt;- Es extraño. Usted no es mal parecido&lt;br /&gt;- Pero soy desgraciado en el amor&lt;br /&gt;- ¿Sí?. ¿Pedimos otra ginebra?"&lt;br /&gt;Más adelante dice: "El deseo de éxito lo había abandonado; trabajaba porque tenía que hacerlo, porque le impedía sufrir demasiado, mentalmente, porque distraía su mente. Podía pasar sin esposa, sin hogar y sin hijos; podía pasarse sin amor, amistad y salud; podía arreglarse sin comodidades y sin alimentos casi, y aun se podía pasar sin Dios. Pero no podía privarse de algo que era más grande que él mismo, de algo que era su razón de vivir: el poder y la habilidad de crear."&lt;br /&gt;¿Sí?. ¿Pedimos otra ginebra?&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jrnonini@ciudad.com.ar"&gt;Jorge Nonini &lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-2054585302457086190?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2007/10/sobre-el-amor.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-1876652142147623011</guid><pubDate>Sun, 30 Sep 2007 23:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-30T16:04:24.955-07:00</atom:updated><title>Cartas de un cartero</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a style="FONT-WEIGHT: 700; TEXT-DECORATION: none" href="http://www.librosenred.com/autores/noelnadal.aspx" target="_blank" rel="nofollow"&gt;Noel Nadal&lt;/a&gt;          &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Novelas&lt;br /&gt;Un cartero emula a su alter ego intentando conseguir sus triunfos por caminos alternativos; pero el azar, una hoja en blanco, las circunstancias y su Mantis religiosa se encargaron de truncar su ascendencia.&lt;br /&gt;El cartero escribe una carta a Niko, días después del entierro de su padre, agradeciéndole su apoyo en momento tan crítico, a la vez que aprovecha para reiterarle sus sentimientos de amistad que el implacable reloj del tiempo no ha podido destruir. Esta excusa permite al cartero iniciar un epistolario desde diciembre de 1987 hasta el presente. Escribir a Niko, su alter ego, le permite rememorar momentos indelebles desde que se conocieron en el servicio militar. La universidad y otras circunstancias coadyuvaron a escindir su diversificación itinerante vital y existencial: uno como asesor del presidente de una multinacional, el otro como cartero, aunque este hecho no representara un impedimento excluyente para mantener una relación epistolar.&lt;br /&gt;El cartero le explica por qué abandona la abogacía para dedicarse a la elaboración de textos jurídicos y cómo publica su primer obra sobre la legislación de correos. Le secundan otras obras de envergadura, como percibir unos derechos de autor inimaginables al emprender esta nueva profesión. En tanto autor reconocido, el Presidente de Correos le propone, en 1994, actualizar el código de correos, con lo que se embarca en un manual sobre las normas postales y telegráficas. Pero después de montar su propia editorial y financiar la obra descubre la trama más insospechada, que da un giro a su vida y a esta excelente novela. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-1876652142147623011?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2007/09/cartas-de-un-cartero.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-3569913079685175154</guid><pubDate>Sun, 30 Sep 2007 23:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-30T16:03:07.797-07:00</atom:updated><title>La voz que te nombra</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Andrés Borbón&lt;br /&gt;Novelas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paloma es la protagonista, testigo y víctima de esta novela donde la realidad, la locura y el destino se entrelazan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz que te nombra es la biografía de Paloma, una mujer atrapada por la locura. Una historia cruenta formada de pequeños trozos anónimos de realidad. Los acontecimientos, vistos a través de los ojos de la protagonista, se transforman en amenazas, en signos indescifrables del porvenir, en elementos de una conspiración cuyo epicentro es ella misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Narrada en segunda persona, la trama se desenvuelve en un tono de proximidad lacerante, inmediato y, por momentos, insostenible. Desde los estadios iniciales de la enfermedad, Paloma sucumbe a los imbatibles avances de la esquizofrenia. Su tránsito por los hospitales psiquiátricos y, finalmente, el encuentro con la Voz que la Nombra, y que cuenta esta historia para ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Originario de Guadalajara, Jalisco (México), Andrés Borbón es médico cirujano y psiquiatra por la Universidad Nacional Autónoma de México. Es también profesor de posgrado en la especialidad de Psiquiatría (UNAM) y miembro de la Asociación Psiquiátrica Mexicana (APM) y la World Psychyatric Association (WPA). Actualmente, trabaja a nivel institucional como Psiquiatra en la Ciudad de México. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-3569913079685175154?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2007/09/la-voz-que-te-nombra.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-5299352401202309278</guid><pubDate>Fri, 13 Jul 2007 16:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-13T09:43:45.193-07:00</atom:updated><title>Cómo viven y mueren los escritores</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Cómo viven los escritores (en el país de lagos y volcanes)&lt;br /&gt;Por Javier Alas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de ellos es escritor profesional. Han laborado en agencias depublicidad, en secretarías de cultura oficiales, en editoriales. El horario exprime su mejor energía diaria, y a deshora, cuando la fatiga lo tolera, escriben unas líneas de duermevela. Al día siguiente sus fuerzas y su tiempo serán subyugados de nuevo por el periódico, la revista, la radio. Trabajan en el periodismo o en una organización no gubernamental. O en cualquier cosa, exceptuando los ardores de la palabra. Ninguna editorial se interesa por ellos; algunos, los menos, han tenido el reconocimiento en el extranjero. Casi inéditos, guardan sus manuscritos enprocura de un tiempo propicio o de un quién sabe. Concursan en certámenesinternacionales de literatura, o en justas locales. A veces la fortuna deslizauna corona de laureles en su sien, a veces les nombran gran maestre de la gayaciencia. En ocasiones les invitan a un recital, a un festival literario, o toman el micrófono por la libre en una noche bohemia. Unos son jóvenes y se intuyen geniales; otros, con más edad, experimentados y con obra a sus espaldas. Algunos exhiben un talento incuestionable, escriben páginas brillantes, opinan con sabiduría. Otros, sólo muestran ínfulas, egos, complejos. Adictos a tertulias, cultores de un virtuosismo oral, idólatras del café y del cigarrillo. Casi nunca son propietarios del espacio donde moran, con o sin una familia. Rara vez poseen vehículo. Deben una suma a cualquier banco. Jamás obtendrán el Premio Nobel de Literatura. Ni siquiera el Cervantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo mueren los escritores (en el país de la sonrisa)&lt;br /&gt;Por: Javier Alas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solos. Avejentados antes de la edad. Con el hígado deshecho por la cirrosis o destrozados los pulmones por bronconeumonías. Arrollados por vehículos de transporte cuyos infames conductores siempre se fugan. Sobreviviendo lejos de la solidaridad. Olvidados sus logros en las artes de la palabra escrita, desconocidos. Abandonados. Arrasados por el cáncer y su metástasis. Encerradosen una desnuda habitación que no era propia, con la espalda llagada de estarlargo tiempo enfermos y tirados en un catre. Desamparados por su familia, exiliados. Expuestos. En extremos, necesitados de la caridad. Necesitados. Inartículo mortis los eximios representantes en la asamblea legislativa les nombran Poeta Meritísimo, Hijo Meritísimo. No conocen su obra, jamás les hanleído. Sí son consumados connoisseur de la música del género ranchero, y nombran Visitante Ilustre al primer cantante mexicano que se presenta en elpaís, le entregan la llave de la ciudad, y además le instan a berrear en plenosalón azul de la asamblea, en el culmen apoteósico del homenaje (ya extasiados y rendidos a sus lustrosas botas de piel de lagarto). Ignorados, los ojosgrises del largo trato con la tristeza. Sin dinero, sin ediciones, sin casaeditora, sin regalías. Así han muerto los poetas. Así continúan falleciendo los poetas, no pocos, en el país de la sonrisa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-5299352401202309278?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2007/07/cmo-viven-y-mueren-los-escritores.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-1857993713359943962</guid><pubDate>Fri, 06 Jul 2007 14:30:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-06T07:31:52.541-07:00</atom:updated><title>El sexo según Isabel Allende</title><description>&lt;div align="justify"&gt;lato de historia conocida, en pluma de esta gran escritora... enjoy! (esta larguito, dense tiempo)&lt;br /&gt;El sexo, según Isabel Allende&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vida sexual comenzó temprano, más o menos a los cinco años, en el kindergarten de las monjas ursulinas, en Santiago de Chile. Supongo que hasta entonces había permanecido en el limbo de la inocencia, pero no tengo recuerdos de aquella prístina edad anterior al sexo. Mi primera experiencia consistió en tragarme casualmente una pequeña muñeca de plástico.-Te crecerá adentro, te pondrás redonda y después te nacerá un bebé - me explicó mi mejor amiga, que acababa de tener un hermanito.&lt;br /&gt;¡Un hijo! Era lo último que deseaba. Siguieron días terribles, me dio fiebre, perdí el apetito, vomitaba. Mi amiga confirmó que los síntomas, eran iguales a los de su mamá. Por fin una monja me obligó a confesar la verdad. -Estoy embarazada -admití hipando.&lt;br /&gt;Me vi cogida de un brazo y llevada por el aire hasta la oficina de la Madre Superiora.Así comenzó mi horror por las muñecas y mi curiosidad por ese asunto misterioso cuyo solo nombre era impronunciable: sexo.&lt;br /&gt;Las niñas de mi generación carecíamos de instinto sexual, eso lo inventaron Master y Johnson mucho después. Sólo los varones padecían de ese mal que podía conducirlos al infierno y que hacía de ellos unos faunos en potencia durante todas sus vidas.Cuando una hacía alguna pregunta escabrosa, había dos tipos de respuesta, según la madre que nos tocara en suerte. La explicación tradicional era la cigüeña que venía de París y la moderna era sobre flores y abejas. Mi madre era moderna, pero la relación entre el pollen y la muñeca en mi barriga me resultaba poco clara.A los siete años me prepararon para la Primera Comunión. Antes de recibir la hostia había que confesarse. Me llevaron a la iglesia, me arrodillé detrás de una cortina de felpa negra y traté de recordar mi lista de pecados, pero se me olvidaron todos.En medio de la oscuridad y el olor a incienso escuché una voz con acento de Galicia .-¿Te has tocado el cuerpo con las manos?-Sí, padre.-¿A menudo, hija?-Todos los días...-¡Todos los días! ¡Esa es una ofensa gravísima a los ojos de Dios, la pureza es la mayor virtud de una niña, debes prometer que no lo harás más!Prometí, claro, aunque no imaginaba cómo podría lavarme la cara o cepillarme los dientes sin tocarme el cuerpo con las manos. (Este traumático episodio me sirvió para "Eva Luna", treinta y tantos años más tarde. Una nunca sabe para qué se está entrenando).Nací al sur del mundo, durante la Segunda Guerra Mundial en el seno de una familia emancipada e intelectual en algunos aspectos y casi paleolítica en otros.Me crié en el hogar de mis abuelos, una casa estrafalaria donde deambulaban los fantasmas invocados por mi abuela con su mesa de tres patas.Vivían allí dos tíos solteros, un poco excéntricos, como casi todos los miembros de mi familia. Uno de ellos había viajado a la India y le quedó el gusto por los asuntos de los fakires, andaba apenas cubierto por un taparrabos recitando los 999 nombres de Dios en sánscrito.El otro era un personaje adorable, peinado como Carlos Gardel y amante apasionado de la lectura. (Ambos sirvieron de modelos –algo exagerados, lo admito-para Jaime y Nicolás en "La casa de losespíritus").La casa estaba llena de libros, se amontonaban por todas partes, crecían como una flora indomable, se reproducían ante nuestros ojos. Nadie censuraba o guiaba mis lecturas y así leí al Marqués de Sade, pero creo que era un texto muy avanzado para mi edad el autor daba porsabidas cosas que yo ignoraba por completo, me faltaban referencias elementales.El único hombre que había visto desnudo era mi tío, el fakir, sentado en el patio contemplando la luna y me sentí algo defraudada por ese pequeño apéndice que cabía holgadamente en mi estuche de lápices de colores. ¿Tanto alboroto por eso?A los once años yo vivía en Bolivia . Mi madre se había casado con un diplomático, hombre de ideas avanzadas, que me puso en un colegio mixto. Tardé meses en acostumbrarme a convivir con varones, andaba siempre con las orejas rojas y me enamoraba todos los días de uno diferente.Los muchachos eran unos salvajes cuyas actividades se limitaban al fútbol y las peleas del recreo, pero mis compañeras estaban en la edad de medirse el contorno del busto y anotar en una libreta los besos que recibían. Había que especificar detalles: quién, dónde, cómo. Había algunas afortunadas que podían escribir:" Felipe, en el baño, con lengua."Yo fingía que esas cosas no me interesaban, me vestía de hombre y me trepaba a los árboles para disimular que era casi enana y menos sexy que un pollo.En la clase de biología nos enseñaban algo de anatomía y el proceso de fabricación de los bebés, pero era muy difícil imaginarlo. Lo más atrevido que llegamos a ver en una ilustración fue una madre amamantando a un recién nacido.De lo demás no sabíamos nada y nunca nos mencionaron el placer, así es que el meollo del asunto se nos escapaba ¿por qué los adultos hacían esa cochinada? La erección era un secreto bien guardado por los muchachos, tal como la menstruación lo era por las niñas. La literatura me parecía evasiva y yo no iba al cine, pero dudo que allí se pudiera ver algo erótico en esa época.Las relaciones con los muchachos consistían en empujones, manotazos y recados de las amigas: dice el Keenan que quiere darte un beso, dile que sí pero con los ojos cerrados, dice que ahora ya no tiene ganas, dile que es un estúpido, dice que más estúpida eres tú y así nos pasábamos todo el año escolar.La máxima intimidad consistía en masticar por turnos el mismo chicle. Una vez pude luchar cuerpo a cuerpo con el famoso Keenan, un pelirrojo a quien todas las niñas amábamos en secreto.Me sacó sangre de narices, pero esa mole pecosa y jadeante aplastándome contra las piedras del patio, es uno de los recuerdos más excitantes de mi vida.En otra ocasión me invitó a bailar en una fiesta. A La Paz no había llegado el impacto del rock que empezaba a sacudir al mundo, todavía nos arrullaban Nat King Cole y Bing Crosby (¡Oh, Dios! ¿Era eso la prehistoria?).Se bailaba abrazados, a veces chic-to-chic, pero yo era tan diminuta que mi mejilla apenas alcanzaba la hebilla del cinturón de cualquier joven normal.Keenan me apretó un poco y sentí algo duro a la altura del bolsillo de su pantalón y de mis costillas. Le di unos qolpecitos con las puntas de los dedos y le pedí que se quitara las llaves, porque me hacían daño. Salió corriendo y no regresó a la fiesta. Ahora, que conozco más de la naturaleza humana, la única explicación que se me ocurre para su comportamiento es que tal vez no eran las llaves.En 1956 mi familia se había trasladado al Líbano y yo había vuelto a un colegio de señoritas, esta vez a una escuela inglesa cuáquera, donde el sexo simplemente no existía, había sido suprimido del universo por la flema británica y el celo de los predicadores. Beirut era la perla del Medio Oriente. En esa ciudad se depositaban las fortunas de los jeques, había sucursales de las tiendas de los más famosos modistos y joyeros de Europa, los Cadillacs con ribetes de oro puro circulaban en las calles junto a camellos y mulas. Muchas mujeres ya no usaban velo y algunas estudiantes se ponían pantalones, pero todavía existía esa firme línea fronteriza que durante milenios separó a los sexos. La sensualidad impregnaba el aire, flotaba como el olor a manteca decordero, el calor del mediodí a y el canto del muecín convocando a l oración desde el alminar. El deseo, la lujuria, lo prohibido... Las niñas no salían solas y los niños también debían cuidarse. Mi padrastro les entregó largos alfileres de sombrero a mis hermanos, para que se defendieran de los pellizcos en la calle.En el recreo del colegio pasaban de mano en mano foto-novelas editadas en la India con traducción al francés, una versión muy manoseada de "El amante de Lady Chaterley" y pocket-books sobre orgías de Calígula. Mi padrastro tenía "Las "Mil y Una Noches" bajo llave en su armario, pero yo descubrí la manera de abrir el mueble y leer a escondidas trozos de esos magníficos libros de cuero rojo con letras de oro. Me zambullí en el mundo sin retorno de la fantasía, guiada por huríes de piel de leche, genios que habitaban en las botellas y príncipes dotados de un inagotable entusiasmo para hacer el amor.Todo lo que había a mi alrededor invitaba a la sensualidad y mis hormonas estaban a punto de explotar como granadas, pero en Beirut vivía prácticamente encerrada.Las niñas decentes no hablaban siquiera con muchachos, a pesar de lo cual tuve un amigo, hijo de un mercader de alfombras, que me visitaba para tomar Coca-Cola en la terraza.Era tan rico, que tenía motoneta con chófer. Entre la vigilancia de mi madre y la de su chófer, nunca tuvimos ocasión de estar solos. Yo era plana. Ahora no tiene importancia, pero en los cincuenta eso era una tragedia, los senos eran considerados la esencia de la feminidad. La moda se encargaba de resaltarlos: sweater ceñido, cinturón ancho de elástico, faldas infladas con vuelos almidonados.Una mujer pechugona tenía el futuro asegurado. Los modelos eran Jane Mansfield, Gina Lollobrigida, Sofia Loren. ¿Qué podía hacer una chica sin pechos? Ponerse rellenos. Eran dos medias esferas de goma que a la menor presión se hundían sin que una lo percibiera. Se volvían súbitamente cóncavos, hasta que de pronto se escuchaba un terrible plop-plop y las gomas volvían a su posición original, paralizando al pretendiente que estuviera cerca y sumiendo a la usuaria en atroz humillación. También se desplazaban y podía quedar una sobre el esternón y la otra bajo el brazo, o ambas flotando en la alberca detrás de la nadadora. En 1958 el Líbano estaba amenazado por la guerra civil. Después de la crisis del Canal de Suez se agudizaron las rivalidades entre los sectores musulmanes, inspirados en la política panarábiga de Gamal Abder Nasser , y el gobierno cristiano. El Presidente Camile Chamoun pidió ayuda a Eisenhower y en julio desembarcó la VI Flota norteamericana. De los portaaviones desembarcaron cientos de marines bien nutridos y ávidos de sexo. Los padres redoblaron la vigilancia de sus hijas, pero era imposible evitar que los jóvenes se encontraran.Me escapé del colegio para ir a bailar con los yanquis. Experimenté la borrachera del pecado y del rockn'roll. Por primera vez mi escaso tamaño resultaba ventajoso, porque con una sola mano los fornidos marines podían lanzarme por el aire, darme dos vueltas sobre sus cabezas rapadas y arrastrarme por el suelo al ritmo de la guitarra frenética de Elvis Presley. Entre dos volteretas recibí el primer beso de mi carrera y su sabor a cerveza y a Ketchup me duró dos años.Los disturbios en el Líbano obligaron a mi padrastro a enviar a los niños de regreso a Chile . Otra vez viví en la casa de mi abuelo. A los quince años, cuando planeaba meterme a monja para disimular que me quedaría solterona, un joven me distinguió por allí abajo, sobre el dibujo de la alfombra, y me sonrió. Creo que le divertía mi aspecto. Me colgué de su cintura y no lo soltéhasta cinco años después, cuando por fin aceptó casarse conmigo. La píldora anticonceptiva ya se había inventado, pero en Chile todavía se hablaba de ella en susurros. Se suponía que el sexo era para los hombres y el romance para las mujeres, ellos debían seducirnos para que les diéramos la prueba de amor" y nosotras debíamos resistir para llegar "puras" al matrimonio,aunque dudo que muchas lo lograran. No sé exactamente cómo tuve dos hijos. Y entonces sucedió lo que todos esperábamos desde hacía varios años. La ola de liberación de lossesenta recorrió América del Sur y llegó hasta ese rincón al final del continente donde yo vivía.Arte pop, mini-falda, droga, sexo, bikini y los Beattles. Todas imitábamos a Brigitte Bardot, despeinada, con los labios hinchados y una blusita miserable a punto de reventar bajo la presión de su feminidad.De pronto un revés inesperado: se acabaron las exuberantes divas francesas o italianas, la moda impuso a la modelo inglesa Twiggy, una especie de hermafrodita famélico. Para entonces a mí me habían salido pechugas, así es que de nuevo me encontré al lado opuesto del estereotipo.Se hablaba de orgías, intercambio de parejas, pornografía. Sólo se hablaba, yo nunca las vi. Los homosexuales salieron de la oscuridad, sin embargo yo cumplí 28 años sin imaginar cómo lo hacen. Surgieron los movimientos feministas y tres o cuatro mujeres nos sacamos el sostén, lo ensartamos en un palo de escoba y salimos a desfilar, pero como nadie nos siguió, regresamos abochornadas a nuestras casas. Florecieron los hippies y durante varios años anduve vestida conharapos y abalorios de la India. Intenté fumar mariguana pero después de aspirar seis cigarros sin volar ni un poco, comprendí que era un esfuerzo inútil.Paz y amor. Sobre todo amor libre, aunque para mí llegaba tarde, porque estaba irremisiblemente casada. Mi primer reportaje en la revista donde trabajaba fue un escándalo. Durante una cena en casa de un renombrado político, alguien me felicitó por un artículo de humor que había publicado y preguntó si no pensaba escribir algo en serio. Respondí lo primero que me vino a la mente: sí, me gustaría entrevistar a una mujer infiel. Hubo un silencio gélido en la mesa y luego la conversación derivó hacia la comida. Pero a la hora del café la dueña de casa -treinta y ocho años, delgada, ejecutiva en una oficina gubernamental, traje Chanel- me llevó aparte y me dijo que sí le juraba guardar el secreto de su identidad, ella aceptaba ser entrevistada. Al día siguiente me presenté en su oficina con una grabadora. Me contó que era infiel porque disponía de tiempo libre después de almuerzo, porque el sexo era bueno para el ánimo, la salud y la propia estima yporque los hombres no estaban tan mal, después de todo. Es decir, por las mismas razones de tantos maridos infieles, posiblemente el suyo entre ellos. No estaba enamorada, no sufríaninguna culpa, mantenía una discreta garçonière que compartía con dos amigas tan liberadas cómo ella. Mi conclusión, después de un simple cálculo matemático, fue que las mujeres son tan infieles como los hombres, porque sino ¿con quién lo hacen ellos? No puede ser solo entre ellos o todos siempre con el mismo puñado de voluntarias.Nadie perdonó el reportaje, como tal vez lo hubieran hecho si la entrevistada tuviera un marido en silla de ruedas y un amante desesperado. El placer sin culpa ni excusas resultaba inaceptable en una mujer. A la revista llegaron cientos de cartas insultándonos. Aterrada, la directora me ordenó escribir un artículo sobre "la mujer fiel". Todavía estoy buscando una que lo sea por buenas razones. Eran tiempos de desconcierto y confusión para las mujeres de mi edad. Leíamos el Informe Kinsey, el Kamasutra y los libros de las feministas norteamericanas, pero no lográbamos sacudirnos la moralina en que nos habían criado. Los hombres todavía exigían lo que no estaba dispuestos a ofrecer, es decir, que sus novias fueran vírgenes y sus esposas castas. Lasparejas entraron en crisis, casi todas mis amistades se separaron. En Chile no hay divorcio, lo cual facilita las cosas, porque la gente se separa y se junta sin trámites burocráticos.Yo tenía un buen matrimonio y drenaba la mayor parte de mis inquietudes en mi trabajo. Mientras en la casa actuaba como madre y esposa abnegada, en la revista y en mi programa de televisiónaprovechaba cualquier excusa para hacer en público lo que no me atrevía a hacer en privado, por ejemplo, disfrazarme de corista, con plumas de avestruz en el trasero y una esmeralda de vidrio pegada en el ombligo.En 1975 mi familia y yo abandonamos Chile , porque no podíamos seguir viviendo bajo la dictadura del General Pinochet. El apogeo de la liberación sexual nos sorprendió en Venezuela , un país cálido, donde la sensualidad se expresa sin subterfugios. En las playas se ven machos bigotudos con unos bikinis diseñados para resaltar lo que contienen.Las mujeres más hermosas del mundo (ganan todos los concursos de belleza), caminan por la calle buscando guerra, al son de una música secreta que llevan en las caderas.En la primera mitad de los 80 no se podía ver ninguna película, excepto las de Walt Disney, sin que aparecieran por lo menos dos criaturas copulando. Hasta en los documentales científicos había amebas o pingüinos que lo hacían. Fui con mi madre a ver "El Imperio de los Sentidos" y no se inmutó. Mi padrastro les prestaba sus famosos libros eróticos a los nietos, porque resultaban de una ingenuidad conmovedora comparados con cualquier revista que podían comprar en los kioskos. Había que estudiar mucho para salir airosa de las preguntas de los hijos (mamá ¿qué es pedofilia?) y fingir naturalidad cuando las criaturas inflaban condones y los colgaban como globos en las fiestas de cumpleaños.Ordenando el closet de mi hijo adolescente encontré un libro forrado en papel marrón y con mi larga experiencia adiviné el contenido antes de abrirlo. No me equivoqué, era uno de esos modernos manuales que se cambian en el colegio por estampas de futbolistas. Al ver a dos amantes frotándose con mousse de salmón me di cuenta de todo lo que me había perdido en la vida. ¡Tantos años cocinando y desconocía los múltiples usos del salmón! ¿En que habíamos estado mi marido y yo durante todo ese tiempo? Ni siquiera teníamos un espejo en el techo del dormitorio. Decidimos ponernos al día, pero después de algunas contorsiones muypeligrosas -como comprobamos más tarde en las radiografías de columna- amanecimos echándonos linimento en las articulaciones, en vez de mousse en el punto G.Cuando mi hija Paula terminó el colegio entró a estudiar Psicología con especialización en sexualidad humana. Le advertí que era una imprudencia, que su vocación no sería bien comprendida, no estábamos en Suecia. Pero ella insistió. Paula tenia un novio siciliano cuyos planes eran casarse por la iglesia y engendrar muchos hijos, una vez que ella aprendiera a cocinar pasta. Físicamente mi hija engañaba a cualquiera, parecía una virgen de Murillo, grácil, dulce, de pelo largo y ojos lánguidos, nadie imaginaría que era experta en esas cosas.En medio del Seminario de Sexualidad yo hice un viaje a Holanda y ella me llamó por teléfono para pedirme que le trajera cierto material de estudio. Tuve que ir con una lista en la mano a una tienda en Amsterdam y comprar unos artefactos de goma rosada en forma de plátanos.Eso no fue lo más bochornoso. Lo peor fue cuando en la aduana de Caracas me abrieron la maleta y tuve que explicar que no eran para mí, sino para mi hija. Paula empezó a circular por todas partes con una maleta de juguetes pornográficos y el siciliano perdió la paciencia. Su argumento me pareció razonable: no estaba dispuesto a soportar que su novia anduviera midiéndole los orgasmos a otras personas. Mientras duraron los cursos, en casa vimos videos con todas las combinaciones posibles: mujeres con burros, parapléjicos con sordomudas, tres chinas y un anciano, etc. Venían a tomar el té transexuales, lesbianas, necrofílicos, onanistas, y mientras la virgen de Murillo ofrecía pastelitos, yo aprendía cómo los cirujanos convierten a un hombre en mujer mediante un trozo de tripa.La verdad es que pasé años preparándome para cuando nacieran mis nietos. Compré botas con tacones de estilete, látigos de siete puntas, muñecas infladas con orificios practicables y bálsamos afrodisiacos, aprendí de memoria las posiciones sagradas del erotismo hindú y cuando empezaba a entrenar al perro para fotos artísticas, apareció el Sida y la liberación sexual se fue al diablo.En menos de un año todo cambió. Mi hijo Nicolás ya se cortó los mechones verdes que coronaban su cabeza, se quitó sus catorce alfileres de las orejas y decidió que era más sano vivir en pareja monogámica. Paula abandonó la sexologí&amp;shy;a, porque parece que ya no era rentable, y en cambio se propuso hacer una maestrí&amp;shy;a en educación cognoscitiva y aprender a cocinar pasta con la esperanza de encontrar otro novio.Lo encontró, se casaron y luego vino la muerte y se la llevó, pero esa es otra historia. Yo compré ositos de peluche para los futuros nietos, me comí&amp;shy; la mousse de salmón y ahora cuido mis flores y mis abejas.Isabel Allende&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"NACER ES UN MILAGRO MATEMÁTICO TAN IMPROBABLE, QUE CASI TENEMOS LA OBLIGACIÓN DE SER FELICES, COMO UN ACTO DE AMOROSA CORTESÍA A QUIEN NOS INVITÓ A ESTE BANQUETE". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;SALUDO A LA DIVINIDAD QUE HAY DENTRO DE TI......LAURA-- &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Luz para ver, paz para ser, milagros para vivir"&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lupita desde Monterrey comarte este correo GRACIAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-1857993713359943962?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2007/07/el-sexo-segn-isabel-allende.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-1243760545140647582</guid><pubDate>Fri, 06 Jul 2007 14:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-06T07:18:18.626-07:00</atom:updated><title>Planeta Azul (borrador)</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Era una tarde soleada, el viento cálido recorría las calles de la cuidad perdida y las hojas curiosas llevadas por la brisa parecían bailar al compás de mi caminar pausado, llevaba mi cámara como era costumbre y mi libro de anotaciones en un bolso viejo de cuero oscuro que me regalo un amigo hace ya unos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaba como sin rumbo,  y es que efectivamente me encontraba en la disyuntiva si irme a descansar a mi apartamento o dirigirme al mismo lugar de siempre: El Café Arco.  Había sido un día de muchas notas sobre el acontecer mundial y como se comprenderá sería interminable si quisiéramos contar cada historia sobre guerras sin sentido, sobre contaminaciones, pobrezas, miserias humanas que al final han sido provocadas por los mismos hombres que no supieron manejar uno de los planetas mas hermoso de la galaxia, pero en fin hay mucho que decir sobre esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería escribir un poco de fantasía, para liberar mi mente de tanta realidad aterrante, la magia es mi pasión, los mundos encantados que solo existen cuando queremos verlos, pero que en este planeta todo loco y fugaz, pasan desapercibidos todo esto de mundos de colores, estrellas fugaces, complots galácticos, amores  encantados, en fin, todas esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso de amores encantados me ha hecho recordar aquella historia que leí hace ya un tiempo en un periódico del barcito de la calle dorada, la historia del planeta azul, múltiples viajes he realizado en búsqueda de mas información sobre esto, mucha gente escuche hablar sobre ella, en las diferentes galaxias que he recorrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo este pensar llegue a Arco, salude a algunos amigos que con frecuencia se miran en esos espacios de tranquilidad y esparcimiento, me senté en la mesa de costumbre, al lado de una ventana con marco de madera, la mesa con flores violetas y naranjas, con un mantel azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedí lo mismo de siempre, un café negro con una dona de chocolate, saque mi libreta de anotaciones para no dejar escapar ningún pensamiento que pudiese venir a mi mente, me acomode en la silla y mire por la ventana para contemplar esa hermosa tarde de verano, la gente pasaba de un lado para otro, me detuve un poco en sus expresiones tan diversas,  unos van corriendo como si quisieran alcanzar a alguien o quizás el tiempo los ha alcanzado a ellos,  otros van con el seño fruncido como si tuviesen dolor de estomago, otros tristes, otros sonriendo, justo esta pasando un señor con un perro grande y peludo casi igual a el, que gracioso  y ............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levante de repente, casi de impulso, metí el cuaderno al bolso con mis demás partencias lo mas rápido que pude , deje el dinero del café y la dona de chocolate en la mesa y salí casi sin despedirme, camine tan veloz como pude para no perder de vista a aquel hombre, no era posible que fuera Fausto Cienfuegos, al fin!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camine con paso aligerado entre la gente, que en ese momento me parecía una multitud, cuando vi terminar la calle decidí gritar su nombre para no perderlo: Señor Fausto Cienfuegos!!!, fue entonces que aquel sujeto con aire misterioso se detuvo, dio la vuelta y  dirigió su mirada justo en mi,  como si supiera que de mi boca salió ese grito con media fuerzas y medio cansancio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaba una  barba espesa, sus ojos eran negros brillantes, llevaba puesto un sombrero negro, un saco gris, una cadena en su pantalón y unos extraños  tenis rojos q no combinaban nada con el atuendo, me acerque a el y extendí mi mano en señal de saludo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Que tal dije sonriendo, es usted el Señor Fausto Cienfuegos verdad?,  el acertó con un movimiento de cabeza y con una expresión de extrañes por mi aparición inesperada, la verdad es de entender que no todos los días te sigue un sujeto y te intercepta de esta manera pero sin pensar empecé a hablar como en un monologo casi sin respirar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es usted el personaje de esa famosa historia del planeta azul? malas o buenas lenguas dicen que la curiosidad mato al gato, y quizás sea yo un gato disfrazado de humano,  pero es que quisiera saber si aquella historia es cierta y Ud. al parecer tiene que ver mucho con ella o no?.   En ese momento Cienfuegos  puso su mano en el hombro en señal de que me detuviera en tanta palabrería o para que tomara un poco de aire no se. Perdóneme le dije, ni me he presentado, usted comprenderá que son las ansias de escuchar su historia.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Yo soy Eliot Capell, un periodista dedicado a  recorrer planetas en búsqueda de historias de diversos tipos pero le confieso que las que mas me apasionan son las que están llenas de magia y fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezamos a caminar despacio, el me escuchaba con antecion y curiosidad, saco un puro de el bolsillo de su pantalón y lo encendió, el olor empezó a impregnarse lentamente en nuestras ropas y nuestro olfato lo percibía con mas intensidad a medida que avanzamos por la calle, yo continué hablando pero ya con mas calma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le contaré como fue que me entere de su historia señor Cienfuegos le dije con apresuro, un día hace ya unos siglos atrás, estaba sentado yo en barcito que queda cerca de la calle dorada, una calle larga con olor a pan,  era una tarde de verano como la hoy, con la brisa fresca casi perfumada,  me senté en una silla relajadamente y vi una revista en la mesa de la par con un titular que decía: “Realidad o Fantasía”, entonces me levante para leer de que se trataba aquel curioso articulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese entonces yo iniciaba mi carrera periodista, a lo largo de estos años he visto y escrito muchas historias, crudas realidades que azotan con las alegrías e ilusiones de muchos, pero también he buscado escribir historias mágicas como de cuentos de hadas, esas son las mas cuesta encontrar hoy en día, en un mundo donde las ilusiones y los sueños se han escondido debajo de la cama.  He recorrido muchos planetas como le dije y he escuchado sobre una historia repetidas veces, la historia del planeta azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos de vuelta al café Arco, me detuve preguntándole si se le antoja un café, me dijo que si, que le apetecía uno negro con una dona de chocolate, sonreí y entramos, nos sentamos en la misma mesa que hace unos minutos atrás había abandonado abruptamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces que para mi sorpresa que el empezó a hablar como si nos conociéramos desde siempre. Bueno señor Elliot es un gusto conocerlo me dijo con vos fuerte, que manera mas curiosa de reunirnos no le parece?, déjeme decirle que se perfectamente sobre esa historia que a usted le interesa escuchar,  porque yo soy parte de esa historia que se volvió por muchos siglos una leyenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia dice que hace ya mucho tiempo en una galaxia muy lejana había un planeta de color azul metálico, brillaba como si estuviera sonriendo a cada momento,  se podían ver a las estrellas jugar con lazos de colores y con la magia revoloteando por doquier como alas de colibrí, en definitiva era un planeta singular, con sueños e ilusiones por doquier, con luchas y ganas para mantenerse así de encantador y azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese planeta, habitaban dos corazones enamorados, que parecían a ver nacido el uno para el otro, eran de esos amores que como dice usted ahora están escondidos debajo de la cama, no había necesidad de que se hablasen, a veces ellos solo se sentían y se miraban, nadie entendía como se comunicaban, pero eso si, a el le gustaba recitarle versos y a ella respondérselos con dulces palabras, pero hubo un día que la luna menguante  quiso probar ese amor, y les dejo una nota con polvo lunar que decía: “Ese amor no es mágico es un espejismo”, tanto el como ella se quedaron tristes al leer semejante frase, no pudieron repudiarla en ese mismo instante sino que dejaron que invadiera su mente y con los días dejaron de escribir versos hermosos el uno para el otro y de hablarse solo con verse, hubo ocasiones que se les escucho gritar, al parecer sus corazones se había separado tanto que no se escuchaban ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces que un día la luna bajo donde ellos y reprendió su duda, les contó que había sido ella quien había dejado esa nota en una noche de menguante, les dijo que jamás jamás jamás  un verdadero amor debe dudar de su magia porque allí esta la bendición que lo mantiene.   Así que a partir de ese momento la luz brillante de la luna quiso darles una lección para que no olvidaran nunca que un verdadero amor no tiene dudas ni debilidades, sino que lucha y se fortalece cada día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enérgica la luna les dijo que a partir de ese momento tendrían que pasar 7 mil siglos separados, se reencontrarían en otro planeta al finalizar este tiempo, el brillo de la luna al ver la tristeza que provoco esta sentencia, permitió a Fausto Cienfuegos y a Alejandra Marino despedirse con un beso de color azul, beso que se grabaría en sus mentes hasta el día que pudiesen reunirse y esa seria la única forma de reconocerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante este tiempo cada uno recorrería las galaxias y planetas para pintarlos de colores alegres y llevar magia y de luz a otros seres, contarles sobre el amor verdadero y sobre la fe, deberían enseñar a la gente que todo es posible y que por lo bueno siempre vale la pena luchar, y vivir sus vidas con esta filosofía ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puede ser dije , es cierto entonces señor Cienfuegos, es usted el protagonista de esta historia, pero cuénteme a donde fue después de ese día, que hizo, cuanto tiempo mas falta para que se termine ese tiempo?.  Calma  Elliot me dijo, déjame continuar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo agarre una maleta, metí solo un par de tenis rojos, un libro, una cámara,  un ipod y un estuche con cientos de colores y me subí en una nave espacial color azul metálico para iniciar mi recorrido, viaje por muchos lugares, conocí culturas inimaginables, pensaba en mi amor y al pasar los años soñaba con un amor, luego de otros buscaba un amor, y en unos siglos yo necesitaba un amor.  El Ultimo planeta al que llegue se llama Tierra, que es precisamente donde estamos en este momento, me apasione por la música, las obras, las estructuras, también por los libros y los versos, por las luchas y las causas justas y mi corazón seguía buscando un amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces que un día inesperado para mi, y que sin saberlo con certeza había llegado a su fin el conteo de 7 siglos, tengo que confesarle que mi mente había borrado toda esa historia que acabo de contarle, pero no mi corazón ni las estrellas, ni la magia ni los colores y mucho menos la luna. Todo el universo conspiro para este encuentro y yo sin saberlo! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un 31 de mayo para ser exacto del año terrícola 2006. ese  día inicio como cualquier otro, camine por las calles, comí nueces con miel como era costumbre y escuche música por la tarde pero en  la noche justo cuando las estrellas cómplices del complot galáctico salieron a pasear, decidí pasear yo también en un cohete rojo, llegue justo al mar de negro, había vino, violines  y gente,  justo allí vi mis ojos brillar en otros, eran los de  ella, inmediatamente me pregunto: Eres músico?  Y yo empecé a contar un poco de mi fascinación y mis viajes y todo lo demás que me gusta hablar. Algo reconocí en ella y algo ella reconoció en mi, pero había pasado mucho tiempo como para saber de que se trataba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo atrape su mirada en mi cámara, con los días la busque para dar un paseo por las nubes y la sentí cercana a mi como si formara parte de mi vida,  como si nos conociéramos de hace mucho, pero no tuve la certeza  hasta ese día en que nuestros labios se encontraron,  en ese momento fue que nos reconocimos porque era un beso azul: había encontrado a mi amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente me siento emocionado, Fausto, por que no decirlo fascinado con su historia, puedo fotografiarlo para mi articulo?. En ese momento se levanto  sonriente y me dijo claro que si puede hacerlo, pero tendrá que ser con mi amada, porque ahora ya no soy uno somos dos y pronto seremos tres.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por Camila Alejandra Arias &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(trabajo en borrador, que lo disfruten, con un rico café con sabor a Cuscatlan)&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-1243760545140647582?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2007/07/planeta-azul-borrador.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-7998693.post-7319798073684622010</guid><pubDate>Fri, 23 Mar 2007 20:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-03-23T13:10:18.521-07:00</atom:updated><title>Lencas, ¿Dónde estan?, llamemos a Lempira y luchemos por sobrevivir</title><description>&lt;div align="justify"&gt;“En el horizonte de la hacienda El Obraje, en el oriental departamento de San Miguel, solo se logran distinguir maleza, tierra y olvido. Es difícil imaginar que bajo ese manto verde espeso y con olor penetrante del campo yacen los vestigios de una cultura casi olvidada por los investigadores y las instituciones nacionales.&lt;br /&gt;Están enterradas por el descuido las ruinas de Quelepa y con ellas la historia de la civilización lenca en El Salvador.”&lt;br /&gt;Buscando mi antepasado descubrí que mi pueblo, de donde vengo, nadie ha querido descubrir quienes realmente éramos en esa cultura que no me parece impresionante descubrir, pero importante para que personas que deseen realmente encontrarse puedan ver como iniciaron sus actitudes, que hacíamos y practicaban.&lt;br /&gt;Los lencas tras la conquista de los españoles, se mantuvieron en guerra de resistencia por 10 años y esta terminó cuando el Cacique LEMPIRA murió. (Lempira significa Señor de la montaña) http://es.wikipedia.org/wiki/Lempira_(cacique_lenca).&lt;br /&gt;“En el horizonte de la hacienda El Obraje, en el oriental departamento de San Miguel, solo se logran distinguir maleza, tierra y olvido. Es difícil imaginar que bajo ese manto verde espeso y con olor penetrante del campo yacen los vestigios de una cultura casi olvidada por los investigadores y las instituciones nacionales.&lt;br /&gt;Están enterradas por el descuido las ruinas de Quelepa y con ellas la historia de la civilización lenca en El Salvador.&lt;br /&gt;Del sitio arqueológico se conoce desde la primera década del siglo pasado, pero desde 1967, cuando los últimos arqueólogos estadounidenses llegaron al país y excavaron las construcciones lencas, nadie ha continuado su estudio y cuido. Son 38 años de abandono.”&lt;br /&gt;No puedo cree que en otras culturas o países, estas espacios y lugares se convierten en zonas importantes para la cultura e historia de un País, no entiendo porque no podemos aplicarle la importancia necesaria a estos espacios de Cuscatlan “tierra de Dicha” (Cozcatl = cololar Tlan = abundancia)&lt;br /&gt;http://archive.laprensa.com.sv/20050710/dominical/01.asp&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SEÑORES, QUE PODEMOS HACER CON ESTO, Una sola golondrina nunca hará nido. Luchemos como nuestro Cacique, que dicho sea de paso, existen dos teorías, 1. le tendieron una trampa y por eso lo mataron y la segunda teoría que murió luchando por su tribu ( deseo quedarme con la segunda teoría ) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='http://res1.blogblog.com/tracker/7998693-7319798073684622010?l=www.brevespacio.com%2Flibros'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://www.brevespacio.com/libros/2007/03/lencas-dnde-estan-llamemos-lempira-y.html</link><author>noreply@blogger.com (Humita)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item></channel></rss>