Letras Mariela Benítez

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Nombre: Humita
Lugar: Soyapango, San Salvador, El Salvador

El Salvalvador.

jueves, febrero 08, 2007

Al llegar a casa

Al llegar a casa, quite las prendas y alhajas que cubrían parte de mis orejas y dedo, me despoje de todo y estoy aquí con un mal sabor después de ver esa película que creería y es más recomendable para mi reservarme el nombre.

Mi estado y mi pensamiento esta noche cambiará, cambie totalmente mi sensibilidad al ver las cosas y las personas, a buscar honestamente lo que la vida me ofrece en las tendencias a amar a diario.

Comeré lo que mi cuerpo pida, pues las dietas es lo más ridículo que ahora puedo descubrir, realmente muchos están muriendo por un poco de pan y agua para mojar sus quebrantados labios, se que esto lo ha escrito millones y millones de personas, pero esta vez lo escribo yo, y una sola persona no hará la diferencia, pero me diferencia.

Verdaderamente un ser humano cualquiera como yo, pierde en el paso del tiempo la sensibilidad, el deseo de convertirse en isla y las ganas de luchar y caminar a solas con sus miedos y convertirlos en inestabilidad, ahora soy sensible a mi carne y pienso que esta noche he cambiado increíblemente, sencilla pero visible para mis huesos.

Odio ver sangre derramada, y más la odio, cuando esa sangre se derrama por el bienestar de un solo ser y la falsa felicidad que esta puede dar, así que, precisamente ahora tengo y necesito confesar que no quiero un diamante en mi mano ni anillos de tantos quilates, pues posiblemente esa piedra que use, significó la muerte o la separación de alguna familia en algún lugar, no muy remoto ahora para mi.

El país de maravillas que mi mente a llevado por años, era falso, no puedo ir por la vida ignorando el valor de las personas que mueren, o que sacrifican su futuro por egocentrismo de poderes y de falsas profecías o sueños creados en una rica cama con aire acondicionado, un buen programa de televisión, una fantástica bebida y el sabor de haber cogido a una chica o chico que al siguiente día ya no significa nada, solo eso, una buena cogida, ese sueño fue credo en la abundancia, y el deseo de tener más de lo que ya existe.

Firmo mi carne con esta hoja, plasmando mi deseo de sostener una lágrima con imágenes aterradoras del poder con un cuerpo completo y que para lograr ese objetivo cortamos las manos de otros o robamos la voluntad de vivir del otro por llegar al camino final.

Mi corazón esta aborreciendo a todos los que no hacemos nada para ayudar a que este mundo mejore y que esa mejoría llegará a todos los rincones, me aborrezco y pienso que las cosas que hasta ahora he hecho no valen la pena.... Mi cuerpo ahora necesitará mucho más de lo que ahora no ha intentado.

El poder, el dinero... en comunión con la sangre, no saben combinar , somos seres humanos, los únicos seres que podríamos cambiar el estilo de vida individual.

Pongo el altar en mi cuerpo de todos los que mueren por causa del más, del quiero más, no lo es todo ni es suficiente, el dolor de los heridos me mira a los ojos, y me recuerdo que tengo una linda vida, que soy buena, que llegaré a casa a comer los plátanos fritos de mi madre y jugaré y compartiré del calor y el amor.

Al final, soy yo la que decidiré que deseo hacer, como lo quiero empacar... si una fotografía blanco y negro logrará que alguien en mi ser, se ponga de pie y de testimonio de los que hasta ahora he matado sin darme cuenta.

Un minuto de silencio.

Ahora actuemos...

martes, febrero 06, 2007