Cartas escritas cuando crece la noche
I
El tiempo regresó -en un instante-
a la casa donde mi juventud
quiso comerse el cielo.
Lo demás bien lo sabes...
Otros llegaron con sus palabras
y sus cuerpos,
buscándome dolorosamente
o dejando la niebla del camino
entre mis pobres manos.
Lo demás es silencio...
Hoy tengo tus poemas en mis lágrimas
y el deseado mensaje -tan tuyo-
entra en mi corazón con mil años de ausencia.
Lo demás es poseer este milagro
y sentirme a orillas del Gran Sueño
como una rosa nueva.
" Dame tu mano al fin, eternamente"...
II
Busco tu voz en cada letra de los poemas
que para mi escribiste.
tu amada voz dormida en su entierro...
El control de un rumos tomo vueloy entonces
la recobro, despierta.
sintienéndome más encendida que un diamante
y con tu voz en el aire fresco
me atrevo a decir, saludando al mundo:
"¿Quieren iluminarse con esta plenitur?"
III
Pude haber vivido cerca de ti
suavemente
y encender tu lámpara y sentarme
en el ancho sillón oloroso a tiempo.
Pude cortar una rosa
y ponerla en tu escritorio
o bordar a media tarde
un enjardiando mantel.
Ocurrió lo contrario:
lejos anduve y sola
-Tremendamente Sola-
porque no quisistes acompañarme.
pero en idas y venidas poe esos caminos,
qué bien enseñaron a conocer
quién soy.
IV
En el círculo de palabras y palabras
tu silencio era más poderoso
que cualquier sonido.
Yo lo habitaba sin protestas,
entrando valientemente en sus distancias
como patinando sobre el hielo.
Ah, tu silencio mío
ah,mi sutil planeta inexplicable
¿Eres un espacio vivo
o tan sólo el nombre de esta obstinación?
Al fin, después de todo...
-No falta un después en cada momento -
¿Pero que son el después, el ahora y el siempre
cuando escribo esta carta?
V
Si en la hora más quemante de mi vida
yo hubiera encendido, po lo menos,
la orilla de tu carbata...
Todo sería distinto
Pero no lo permitiste. ¿recuerdas?
entonces fui como jamás lo he sido,
una desesperada.
Guardo tu palidez esquiva
y los ojos que no iban a entregarse
aunque acabara el mundo.
Después algo me hiere no sé dónde
y me ahogo y respiro soledades
y estoy metida hasta los huesos
en un laberinto
¿Cómo logré salvarme?
Porque yo olía a flor
-en la hora más ciega de mi vida-
y lo único que deseaba intensamente
era caer sobre tu cuerpo como una flor.
VI
Si todo fuera distinto
yo no tendría u largo viaje en los ojos
y en esta soledad
versos y versos...
si todo fuera distinto
yo sería a tu lado una dicha completa
y la mitad de tu alma.
VII
si llegaras por esa puerta
tal vez te extrañaría mi pelo gris-azul,
con reflejos plateados.
Le pongo un suave tinte -por supuesto-
pero no creas que me engaño.
envejecer es un problema. Sin embargo,
yo no envejezco entristeciéndome.
Si regresara con lo vivido hasta el domingo
que al lado tuyo se hizo viernes,
creo que volvería a ser la misma amorosa
y que de nuevo te daría
un rato tremendo
VIII
El tiempo...¿Qué es el tiempo?...
Para mí no ha pasado
desde aquellas noches de lunas amarillas,
cuando me llevabas a las reuniones de los sábados...
Me sentí joven al leer tus poemas
y me dio verguenza experimentar esa dicha.
Con un gajo de sueños juveniles
caí en profundidad sueños.
Hoy me burlo del tiempo y hasta le hago cosquillas
en las barbas.
Así,medio jugando,
voy a meterme por un mes
en el armario.
IX
Toda una vida lejos de ti.
Toda una vida...
¿Por qué?... ¿Quieres decirlo?...
Hubiera sido tan hermoso mirar la misma estrella
desde nuestra ventana
X
Hay muchos años entre mi amor
y tu ausencia.
con ellos puedo escribir
una historia larga.
Hay mil cosas que quisiera decirte
dulcemente...
¿Pero cómo expresar lo inefable?
XI
Tal vez nunca contestes mis cartas.
ya nada espero ni pido nada.
A estas horas sería ridículo preguntar el cartero
si me trae un sobre que brilla
como pequeño astro.
XII
no sé a quién contarle
que regresastes de repente,
con tu lenguaje extraordinario
y con todo lo qu sabes de la eternidad.
Confiaré a un joven puro mi secreto,
para que él lo celebre viviendo.
Sería triste que nadie conociera
mis llamaradas y mi sal.
XIII
Si el príncipe Siddharta apareciera ahora
cerca de mí, muy cerca,
creo que me díria suavemente:
"Rompe ese lazo dulce.
¿Acaso no conoces lo que enseñé?"
Pero la ley de Samsara es fiel y exacta:
el nudo no podrá deshacerse
hasta qye tú y yo akcancenis, juntos,
la más definitiva palpitación
del encuentro.
Crece la noche...Crece...
y el Pensativo de Ristro Inmutable
cuneta con sus ojos
mi vedad.
XIV
Cuando todo se cumpla
-en otra vida,porque aquí ya es muy tarde-
conoceré mejor el poder de los recuerdos
y viviré en tu casa.
XV
y ahora un "hasta siempre"... un "te agradezco"...
descubrí mi esperanza.
aquí se anuncia la mañana con un ángel
y con una semilla de antigüedad.
(Agosto de 1997, poesía última Claudia Lars)
El tiempo regresó -en un instante-
a la casa donde mi juventud
quiso comerse el cielo.
Lo demás bien lo sabes...
Otros llegaron con sus palabras
y sus cuerpos,
buscándome dolorosamente
o dejando la niebla del camino
entre mis pobres manos.
Lo demás es silencio...
Hoy tengo tus poemas en mis lágrimas
y el deseado mensaje -tan tuyo-
entra en mi corazón con mil años de ausencia.
Lo demás es poseer este milagro
y sentirme a orillas del Gran Sueño
como una rosa nueva.
" Dame tu mano al fin, eternamente"...
II
Busco tu voz en cada letra de los poemas
que para mi escribiste.
tu amada voz dormida en su entierro...
El control de un rumos tomo vueloy entonces
la recobro, despierta.
sintienéndome más encendida que un diamante
y con tu voz en el aire fresco
me atrevo a decir, saludando al mundo:
"¿Quieren iluminarse con esta plenitur?"
III
Pude haber vivido cerca de ti
suavemente
y encender tu lámpara y sentarme
en el ancho sillón oloroso a tiempo.
Pude cortar una rosa
y ponerla en tu escritorio
o bordar a media tarde
un enjardiando mantel.
Ocurrió lo contrario:
lejos anduve y sola
-Tremendamente Sola-
porque no quisistes acompañarme.
pero en idas y venidas poe esos caminos,
qué bien enseñaron a conocer
quién soy.
IV
En el círculo de palabras y palabras
tu silencio era más poderoso
que cualquier sonido.
Yo lo habitaba sin protestas,
entrando valientemente en sus distancias
como patinando sobre el hielo.
Ah, tu silencio mío
ah,mi sutil planeta inexplicable
¿Eres un espacio vivo
o tan sólo el nombre de esta obstinación?
Al fin, después de todo...
-No falta un después en cada momento -
¿Pero que son el después, el ahora y el siempre
cuando escribo esta carta?
V
Si en la hora más quemante de mi vida
yo hubiera encendido, po lo menos,
la orilla de tu carbata...
Todo sería distinto
Pero no lo permitiste. ¿recuerdas?
entonces fui como jamás lo he sido,
una desesperada.
Guardo tu palidez esquiva
y los ojos que no iban a entregarse
aunque acabara el mundo.
Después algo me hiere no sé dónde
y me ahogo y respiro soledades
y estoy metida hasta los huesos
en un laberinto
¿Cómo logré salvarme?
Porque yo olía a flor
-en la hora más ciega de mi vida-
y lo único que deseaba intensamente
era caer sobre tu cuerpo como una flor.
VI
Si todo fuera distinto
yo no tendría u largo viaje en los ojos
y en esta soledad
versos y versos...
si todo fuera distinto
yo sería a tu lado una dicha completa
y la mitad de tu alma.
VII
si llegaras por esa puerta
tal vez te extrañaría mi pelo gris-azul,
con reflejos plateados.
Le pongo un suave tinte -por supuesto-
pero no creas que me engaño.
envejecer es un problema. Sin embargo,
yo no envejezco entristeciéndome.
Si regresara con lo vivido hasta el domingo
que al lado tuyo se hizo viernes,
creo que volvería a ser la misma amorosa
y que de nuevo te daría
un rato tremendo
VIII
El tiempo...¿Qué es el tiempo?...
Para mí no ha pasado
desde aquellas noches de lunas amarillas,
cuando me llevabas a las reuniones de los sábados...
Me sentí joven al leer tus poemas
y me dio verguenza experimentar esa dicha.
Con un gajo de sueños juveniles
caí en profundidad sueños.
Hoy me burlo del tiempo y hasta le hago cosquillas
en las barbas.
Así,medio jugando,
voy a meterme por un mes
en el armario.
IX
Toda una vida lejos de ti.
Toda una vida...
¿Por qué?... ¿Quieres decirlo?...
Hubiera sido tan hermoso mirar la misma estrella
desde nuestra ventana
X
Hay muchos años entre mi amor
y tu ausencia.
con ellos puedo escribir
una historia larga.
Hay mil cosas que quisiera decirte
dulcemente...
¿Pero cómo expresar lo inefable?
XI
Tal vez nunca contestes mis cartas.
ya nada espero ni pido nada.
A estas horas sería ridículo preguntar el cartero
si me trae un sobre que brilla
como pequeño astro.
XII
no sé a quién contarle
que regresastes de repente,
con tu lenguaje extraordinario
y con todo lo qu sabes de la eternidad.
Confiaré a un joven puro mi secreto,
para que él lo celebre viviendo.
Sería triste que nadie conociera
mis llamaradas y mi sal.
XIII
Si el príncipe Siddharta apareciera ahora
cerca de mí, muy cerca,
creo que me díria suavemente:
"Rompe ese lazo dulce.
¿Acaso no conoces lo que enseñé?"
Pero la ley de Samsara es fiel y exacta:
el nudo no podrá deshacerse
hasta qye tú y yo akcancenis, juntos,
la más definitiva palpitación
del encuentro.
Crece la noche...Crece...
y el Pensativo de Ristro Inmutable
cuneta con sus ojos
mi vedad.
XIV
Cuando todo se cumpla
-en otra vida,porque aquí ya es muy tarde-
conoceré mejor el poder de los recuerdos
y viviré en tu casa.
XV
y ahora un "hasta siempre"... un "te agradezco"...
descubrí mi esperanza.
aquí se anuncia la mañana con un ángel
y con una semilla de antigüedad.
(Agosto de 1997, poesía última Claudia Lars)
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