Poesia - brevespacio

"El papel es más paciente que el hombre" Ana Frank

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miércoles, mayo 25, 2005

Quiero el cabello largo
Para cubrir la tristeza
Que se prende de mi cuello

Para limpiarte
Y envolverte el día
Que tengas que partir
Sin mi,

Para darle gusto al viento
Y librarme de los prejuicios

Para que descansen las flores y lo pájaros

Cuando ya no tengan
Donde nacer y pasar
El invierno.

Susana Reyes ( El Salvador)

miércoles, mayo 18, 2005

La dama gris

La Dama gris, la de las manos finas
y ojos color del tiempo, me acompaña...
En mi sed de ascención, qué fiebre extraña
qué cansancio de luz, en mis retinas.

Aquí, soñando al pie de la montaña,
la Dama gris me envuelve en sus neblinas.
Ayer, un vuelo azul de golondrinas...
Hoy, un leve temblor de telarañas.

¿Y después?... Sólo sé que cuando el montes
se ensanche, más allá del horizonte,
mi sueño inútil rodaría en pedazos.

Y entonces muda, resignada, inerme,
igual que un niño triste que se duerme,
la Dama gris me tomará en sus brazos.

Lydia Nogales(seudónimo del escritor Raúl Contreras, (1896-1973)
versos tomados de su libroNiebla - salvadoreño.

Algo sobre la muerte La muerte

–Tan eterna y verdadera–
Llega en silencio cuando está segura,
que ha de llevarnos a su casa oscura
y nos lleva de pronto a su manera...

No tengo miedo, no. Mi vida entera
fue lúcida experiencia en aventurade
un tiempo de dulzura o amargura
que debe terminar, cuando yo muera.

¡Qué ardiente corazón el que he tenido,
que guirnalda de amores me ha ceñido
y que fino lenguaje he derramado!
Si la muerte me llama, iré obediente,
dándole el pedacito de mi frente

donde he de hallar descanso bien ganado.

Claudia Lars (1899-1974)

Cita con la muerte

¿Quien dijoque aquí no almorzó la muerte?
es cierto nosotros sentimos su taconeole jineteamos le convidamos
aceptamos el reto,
pero ella ¡Por Dios! olvidó la cita...

Poema escrito después de los acuerdos de paz, de laguerra que se vivió en El Salvador. Luis Antonio Chávez (S.S. 1961) (Del libro inédito El poeta y la muerte al hombro)

¿POR QUE NO?

¿Por qué no detenermeen esa esquina y sorprender a la muertepor la espalda? Claribel Alegría (Estelí, Nicaragua, en 1924)

viernes, mayo 06, 2005

Orquídea Salvaje

Princesa querida mía

¿ porqué tan distante?

¿ porqué colosal misteriosa?

¿ adónde escondes tus alas ?


Princesa querida mía,

antología de fragancias,

nada egoísta, nada frugal,

noble glamour sin par.


Tu epífito rubor

contamina mi asombro,

y coqueteas al viento

Como extraída de cuento.


Tu orgullo de existencia

es frenesí a mis sentidos,

quiebra mi equilibrio

y corrompe mi delirio.



Regia, tú que rompes con todo,

No te guardas detalles,

y liberas al ambiente

los secretos del silencio.



Ruegas por audiencia

y redoblas en suspiros,

la monjita que por dentro

reclama su presencia.



Mi profunda admiración

a tu armonía envolvente,

a tu reunión de vestuario,

a tu concierto de estilos.


Noble princesa encantada,

pérmiteme un leve alcance

tras tu densa travesía

de belleza virginal.


Entretejida en nobleza

y de modestia perfecta,

coloreas tu aroma

de mil formas discontínuas.


Deseo conocer, lo siento

el enredo de tu aliento,

tu legado ambiental

y la caricia del viento.



Nada compite tu gala,

la delicadeza de tu alma

permite el equilibrio

del torrente tropical



Noble amiga de la roca

o abrazada a la corteza

y por igual, sin impurezas

tu sensación de amistad.


bello encuentro y dispuesta

e hirviendo en colores

de melodías complejas

con detalles de nostalgia.



Sublime adorno genial,

de contrastes perfectos,

que vulnera mi concepto

de hermosura total.


Comprendo vuestro suplicio

al final de mi odisea,

entiendo que la cita

me impedirá dé alcance.


Vuestra arquitectura perfecta

colapsa de espiritual,

y adorna tiernamente

al exuberante entorno,

el entorno integral

de tu amoroso Creador...

Douglas Martínez

jueves, mayo 05, 2005

Fragancia Oscura

El matiz crepuscular
de un manto liláceo a su fin
cede atrevido a su paso
al redoble de tambores.

Luego, el susurro del viento,
quien conversando juvenil
juega corriendo, corriendo
con lucitas de bengala.

Así, un tórrido llanto llega ya
entre vapor al infinito,
marcando en un instante
la ilusión del silencio.

El ambiente torna sublime
un concierto férreo contínuo,
envuelto en claroscuro,
con aroma de grandeza.


Torrente plateado espera
pasado el manto fluvial,
diverso, cual mascarada,
tras la inmensidad del dial.

Genial oscuridad sincera
de intermitentes luceritos,
compartiendo su dialecto
con audaces trovadores.

El mar atado de sombras,
que desvanecen soberanas,
bajo rondas de vapor
elevan música al cielo.

Pese a mermar los sentidos
La quietud de penumbra,
rompe delicado gemido
al murmullo de auroras.


Y si el mosaico infinito
de estrellas fugaces
rompe el equilibrio
o estremece las vibras,
entonces, valdrá la pena
asistir al concierto
del ritual eterno
del ambiente bohemio.


Douglas Martínez