IMPOTENCIA
¡Qué duro porvenir de hiel y de hachas
tengo que resistir con esta pena
con la que no podrá ni un dios a rachas
ni apenas una encíclica en cadena!
Es un atroz llegar sin llegar nunca,
sin llegar con la lucha a cualquier puerto
que reconozca lo que fue de trunca,
lo que murió además sin haber muerto.
Y sin embargo el hado se desvía
por los sucesos o por la agonía
quizás, lo que marcó todo perdido.
Te irás entreteniendo a pleno llanto
con la agrioventuranza mientras tanto
y ha parido la pena sin un nido.
A CUALQUIER VÍCTIMA DEL ATENTADO TERRORISTA EN EGIPTO
Era una soledad insaciable
de maldita esperanza
absurda,
y comprendía las muertas lágrimas
por los inviernos perdidos.
Errante se enfermaba
de música despreciada
y se deshilaba en las esperas
del exilio...,
en los nombres sin día,
inclinándose para la patria coja
calle abajo
como una antigua hora nocturna
iluminada por tijeras hambrientas y sangre.
Oswaldo ROSES
(es el nombre literario de José REPISO MOYANO)
¡Qué duro porvenir de hiel y de hachas
tengo que resistir con esta pena
con la que no podrá ni un dios a rachas
ni apenas una encíclica en cadena!
Es un atroz llegar sin llegar nunca,
sin llegar con la lucha a cualquier puerto
que reconozca lo que fue de trunca,
lo que murió además sin haber muerto.
Y sin embargo el hado se desvía
por los sucesos o por la agonía
quizás, lo que marcó todo perdido.
Te irás entreteniendo a pleno llanto
con la agrioventuranza mientras tanto
y ha parido la pena sin un nido.
A CUALQUIER VÍCTIMA DEL ATENTADO TERRORISTA EN EGIPTO
Era una soledad insaciable
de maldita esperanza
absurda,
y comprendía las muertas lágrimas
por los inviernos perdidos.
Errante se enfermaba
de música despreciada
y se deshilaba en las esperas
del exilio...,
en los nombres sin día,
inclinándose para la patria coja
calle abajo
como una antigua hora nocturna
iluminada por tijeras hambrientas y sangre.
Oswaldo ROSES
(es el nombre literario de José REPISO MOYANO)