Poesia - brevespacio

"El papel es más paciente que el hombre" Ana Frank

mbenitez@brevespacio.com

martes, septiembre 27, 2005

MAGINHO

Hay algo de divino
en los ademanes del mago,
sea que otorgue vida
a sus muñecos,
separe la luz de las tinieblas
o se tumbe cansado
creyendo su obra buena:
Todo nos recuerda
a dios en sus quehaceres.

Hay mucho de religioso
en los aplausos que brindamos
al mago,
son la profesión de fe en el nigromante,
el anuncio de nuestra disposición a seguirle
cuando acabe la función
para penetrar en el misterio
o para escarbar en el santo

Ya quisiera el poeta
hacer brotar de las palabras
el milagro
y a un designio suyo
-igual que dios, igual que el mago-
convocar el poema para
encender lenguas de fuego
o para partir un cuerpo
de mujer en dos

Pero la creación es una farsa
-lo saben dios y el mago-
ambos, son puros inventos de poeta.



ASUNTO DE MIEDO

A mi despertar
lo acompaña sin falta el sobresalto

Es el miedo
siseándome al oído
las preguntas propicias
a la asfixia:

¿La sangre reseca
que me impide despegar los dedos
brotó de mi víctima ?

¿El cabello que me roza
y este cuerpo que yace
pegado al mío,
es de quien amo ?

¿El secreto confiado
fue expuesto sin misericordia?

Poco le interesa al miedo
sugerir respuestas,
indolente
se entretiene auscultando
en mis asuntos.

Uno y otro día
trato de cerrar los ojos con cansancio
pero él prefiere
seguir despertándome
con sobresalto.


DESDE EL ALERO


Sentado inexplicablemente en el alero
un hombre
da noticia
de su resistencia
a hacerse viejo:

rememora
la lejana época de las proezas
―Las del alcohol, las del amor y el rock'n roll―
e inaugura la más álgida de todas,
la de la memoria

¿qué hacer
con esa carga de recuerdos
que pesa más
que el propio cuerpo en la cornisa?

¿en hombros de quién
dejar tanta remembranza
ahora que el tiempo acorta?

Nadie responde,
Menos las evocaciones
que siguen llegando tumultuosas
al piso de un alero
que ya empieza a chirriar
su propia intemperancia

Por Jairo Bernal

viernes, septiembre 23, 2005

Ya no sé lo que siento


Ya no sé lo que siento.
Tengo una mezcla de emociones:
la más clara sensación es de vomitar el dolor,
la sangre empalagada de tu amor,
sudar la pena amarga que se instaló en mi vientre.

Ya no sé lo que siento.
Desazón que me calcina el estómago,
tengo un revoltijo de inquietudes
que me corroen las entrañas,
y mi amor no alcanza a ahuyentarse por el dolor
que causa siempre tu ausencia.

Ya no sé lo que siento.
Murmullo que no me atrevo a escuchar
cuando debo aceptar que estás más presente.
Retozando están nuestras almas
en el templo que tiembla,
que desborda sangre,
que naufraga en el ritual de todos los días.
Cuando regresas
dominas mis tantos sentidos,
me estremece la carne conmovida,
me hace sudar, me desvanece,
y ya no puedo más.

Yo no sé lo que siento...

Karla Coreas® 9/21/05
Mineola, NY

EL CUENTO DE LOS DOS

Contigo podría conquistar el mundo

Te tuve que ser infiel
y conformarme con una versión parecida
parecida en el deseo
no en la pasiónparecida en la profesión
no en la acción

Te podría invitar a verme morir
pero mejor te dejo vivir sin mi,
asi te quisiste quedar,
en ese otro mundo nos veremos pronto
y allí nos arreglaremos la vida,
las cuentas pendientes

Ven y diles a todos
que te mentí y nunca te amé
que mi piel no tiene tu olor
ni mi sombra lleva tu perfil
que en mis ojos no esta tu imagen

Cuéntales, miénteles,
diles que a mi me cuesta hacerlo:
diles que mi amor lo recibiste en migajas
como le dábamos de comer a las tortugas,
una a una, solo cuando nos acordábamos

Así te tuve
para inventarme
que no te quería
que eso no era amor
que solo nos deseábamos y que nunca nos dejaríamos

Contigo podría conquistar el mundo
pero las historias de fantasía ya pasaron de moda

KC® Abril 5, 2005