Poesia - brevespacio

"El papel es más paciente que el hombre" Ana Frank

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lunes, febrero 25, 2008

Selección de Poemas Oswaldo Roses

COMO UN NEGRO TEMBLOR

(A Paul Guillén)

En el frío se puede amar la vida,
dentro de sus semillas como un negro
temblor, por un remedio, descrecida
íntima que a lo azul amor la integro.

Se puede amar, así, todo horizonte,
empujando a la voz por un pus cuerdo
hasta llegar más lejos del recuerdo
para que un hito indemne luego afronte.

Al frío de los ímpetus perdidos,
al miedo atroz de la quietud inversa,
a la noche pudriendo sus olvidos.

No sé, ¡oh verdad!, atroz gran puñalada,
estoy en el corazón del Pathos, fuerza
inhabitable de hambre enamorada.



DE LA SOMBRA QUE VIENE A LA DERIVA

(A Carlos Barbarito)


¿Qué más perder seré en este mundo?,
¿qué ya queda? y así tendré una idea
para entender al menos algo, y crea
que no está terminado lo rotundo.

Así, aún no se domina el miedo
que me acerca su cactos por lo visto
pero, con fe, en un sueño azul, insisto
como un amor salido del enredo.

¿Qué más perder seré?, yo lo pregunto
apenas por sobrevivir gritando
ante tanto silencio..., todo junto;

que he de tener un sí de cuando en cuando
contra tanto silencio de difunto,
siempre – ¡ay Dios mío!, ¡Dios! – mortal callando.


Y O S Ó L O

"Se aprende a tener miedo" Miguel Otero Silva


Lo sé yo sólo como las palabras insomnes

que muerden oscuras la desesperanza,

yo sólo mientras llora interminablemente una rosa,

yo sólo álgido perseguido por la soledad que tanto mata,

yo sólo con la última verdad del recuerdo

que estrangula más su sino bajo el odio.


La carne era una desnuda amargura, una desnuda amargura,

y una alcohólica fiebre

ya moribunda de tanto perder la noche.


Pero la poesía es la única conversación que se tiene del tiempo.


Lo sé yo sólo, el hueso vivo del reloj,

con el nudo abierto del llanto, con el gris mágico.


Nada cumple perfección cuando sueño con el sexo del cuchillo,

ni la tarde más asesina de mil espejos.


Lo sé yo sólo aquí mientras el olvido ríe más y más,

mientras un triste niño empuja desnudo el cansancio

hacia el túnel ávido de la muerte incansable.


Pero la poesía es la piedra,

enseña el mar profundo al que sufre resistiendo

ciego quizás con los ojos arrastrando de ansiada esperanza.


Lo sé yo sólo hasta el fin de las estrellas.


Nada contará ahora con tu alma,

ni siquiera la sombra encantada que lucha contra la serpiente podrida.


Ni siquiera nadie, mentira de números viejos.



Y NO SÉ HASTA CUÁNDO
- - - - - - - - - - -

"La fatiga sigue" Pablo Neruda

(A César Vallejo)
(A Enrique Agramonte)


Tengo tanto dolor y sal mascando,

tanto crimen de luz..., pasión perdida,

tanta implacable sed turbia en caída,

tanta desvariación hoy desvariando.


Tengo inverso gritar..., sangre tragando

en la desesperanza y cruz podrida,

lucha tanta en traición, contra noche ida,

tanto jamás, y no sé hasta cuándo.


Tengo viejo fatal a silbo roto,

tanta voz seca, oh lágrima quemada,

tantas palabras en puñal y coto.


Tanta, tanta quimera en odio helada,

firmes abismos ya en olvido ignoto

que tanto alacrán más tumba mirada.


SUCIO

(A Manuel Guillermo Ortega)

Sucio de tiempo, sucio de perezas,
sucio de grito, de valor, de nada...,
sucio de Ley, de guerra, de mirada...,
sucio de engorros, sucio de promesas.

Sucio de lealtad, ¿a qué, a las presas
de la atroz muerte?, sucio de ensayada
política con sinrazón callada,
sucio de eso, rayo que no cesas.

Sucio de dulce rito en dulce... “renta”,
sucio entre todo el paraíso hueco;
sucio a mentiras, yes, que es lo que cuenta.

Sucio de perfección, vana ceniza,
sucio de adónde ya ir, ¿quién fraterniza?,
sucio como Vallejo a golpe seco.




¿ . . . ?

¿Verdad que no me he muerto?,
¿verdad que no se ha muerto
nadie en mí?,
¿verdad que no hay muertos en mi dolor?,
¿verdad que los muertos no se han muerto
de mí?
Dímelo tú, Señor, ¿verdad que no tengo
muertos
estos llantos
siquiera?,
¿verdad que puedo ya ir con los muertos
a soñar
y no pasa nada,
y no pasa nada,
y no pasa absolutamente nada?


Oswaldo Roses


Oswaldo Roses. Escritor y poeta nacido en 1965 en Cuevas de San Marcos (Málaga).
Ha publicado: La muerte más difícil, Ediciones Torre Tavira, Cádiz, 1994; Amada, dulce amada, Ed. Lord Byron, Lima, 2006; Una tierna maldición, Ediciones Índice, Bogotá, 2006. Ha ganado los premios: 'Villa de Monesterio', Monesterio (Badajoz) 2005 y el 'Fray Antonio Corredor García', Montehermoso (Cáceres), 2006. Ha sido traducido al catalán, al inglés, al portugués y al italiano. Ha sido incluido en Nueva Poesía Hispanoamericana, Ed. Lord Byron, Lima, 2004.
http://me-queda-la-palabra.blogspot.com/
oswaldo_roses@hotmail.com
Oswaldo Roses es el seudónimo literario de José Repiso Moyano.

domingo, febrero 24, 2008

TODAS LAS MADRES DEL CAMPO

Todas las madres del campo,
con el dios de lo sencillo,
han vivido trabajando
como el que empuja la tierra
en el olvido del tiempo
sin tener más paz que pena.

Son vientres, sobreesfuerzos
que entre el destino ruedan
por misteriosos azule
salzando besos a ciegas;
fértiles melancolía
senlizadas de belleza
ganando amor por hijo
como fieras fortalezas
que no atravesará el frío
ni subrepticios de guerras.
Cantan a la sombra extraña
un día, con ansia eterna
y hasta con la voz lejana,
para retar a su fuerza;
colmadas de luz por cándidas,
colmadas de miel por tiernas
irán regalando vidas-
al par que las ven estrellas-
por todos los nuevos sitios
en donde la noche espera.

Son musas de la verdad,
del hambre a su sur abierta
diciendo al viento: "Estamos
jurándote la miseria".

Pero, sangre a sangre, alma
a alma, se recuperan
y no maldicen al cielo
ni a la fe que las entierra.

Oswaldo Roses

lunes, diciembre 10, 2007

Recopilación de poemas de Alberto Quiñónez.

Poema 1
SIN TITULO
Tus labios quemaron a la muerte en la ceniza quemada de mis hambres
pero tu cuerpo de luz recién nacida entre las manos de Dios creó la sombra.
Ahora es innecesario herirse.
Golpear infantilmente la puerta de las desgracias.
No hay tragedia,
sólo la contradicción nos salva de lo que somos.

Poema 2
SIN TITULO
Sólo fuimos un boceto de piel y de equivocaciones.
Nada nos salva del error de quedarse.
Ni tus labios salvarían esta grieta que soy.
Ya nada nos queda. Olvida.
Piensa en la posibilidad de amar tanto.
Yo hice un templo con el adoquín de los gritos.

Poema 3
SIN TITULO
Canto, busco, necesito tus caderas
porque la noche llaga con su canto de sirena,
y sostiene en su mano una ola que no golpea, que no moja.
Que no se mueve y sólo mira y simplemente espera.
Que hace daño sin tocar y siendo nada.
Ola ciega que descubre el páramo que mancha tu corazón de hielo.
Ciega ola terrible que despinta mis pupilas,
que se lleva los labios de mi rosa, la de los mil pétalos,
la que ayer lloraba, la que no se hendía.
Ola sólo de sal, cuyo hueco
es también lo que no dices cuando hablas.
Marea que sólo lleva en sí el movimiento de lo inerte.
Quieta ola que con su lengua trae
mi cuerpo olvidado hasta esta orilla que no existe.
Esta pared interminable que se mueve en el tiempo,
que rompió el eje del mundo y sus uñeros,
que secreta el habla de las marionetas ahogadas en tu voz.
Y cierra las puertas, la noche, que no deja oír el grito de mi lámpara encendida.
Y es así de simple su mirada que podría ser la sombra de mi sombra.
Y es que no crece la hierba.
Es que no encontraría la palabra que nos libre,
la palabra que diga lo que no seremos.
Por eso muerdo el filo del cuchillo, la espina de esta rosa innombrable.
Por eso quiero destruir los hilos del alba.
Por eso busco tus caderas.
Por eso llamo a tu puerta perdida.
Sé que volveremos a vernos, cara a cara, volveremos a enfrentarnos.
Aunque el olor de tu piel me vuelva sueño.
Aunque en mi sueño tu piel no está tan lejos.

Alberto Quiñónez.

lunes, octubre 15, 2007

Regalo para un niño

Te regalo una paz iluminada.Un racimo de paz y de gorriones.Una Holanda de mieses aromada.Y Californias de melocotones.
Un Asia sin Corea ensangrentada.Una Corea en flor, otra en botones.Una América en frutos sazonada.Y un mundo azúcar de melones,
Te regalo la paz y su flor pura.Te regalo un clavel meditabundopara tu blanca mano de criatura.
Y en tu sueño que tiembla estremecidohoy te dejo la paz sobre tu mundode niño, por la muerte sorprendido
Por Oswaldo Escobar Velado

Esto no puede

Esto no puede estar sucediéndome
acabemos, señores, con esta insurgencia

Esta bella espada medieval
no puede estar atravesándome
de lado a lado
Esta cabeza introducida sin mi autorización
dentro del horno de mi propia cocina a gas no puede ser la mía
Señores, acabemos con este guión

Esta botellita de Fantano
puede estarse también introduciendo
en mi anillo anal
¿Qué tiene de jocoso?

Estas tenazas perfectas no pueden estar
retorciendolos verdaderos, únicos dedos
de mis manos.

Rolando Revagliatti
http://www.revagliatti.com.ar/

lunes, julio 30, 2007

El fuego eterno de un ángel.

Vos sos un murmullo que alborota mi alma,
caja de Pandora que se prohíbe abrir,
cinta oscura que une las estrellas,
…el juego eterno de dioses condenados.
Un temblor primario en mis sentidos,
la noche que se abre desnuda y callada,
la milagrosa espuma de mis debilidades.
Vos sos un ave de paso, que apaga la llama
y se quema en mi fuego.

Ángel de las cuatro esquinas.

Hoy te instalaste en mis sueños,
descubriendo las bocas sedientas de mi piel.
Exploraste los hilos que hilvanan el lienzo de mis devaneos.
Jugaste con los céfiros nocturnos de mi túnica escarlata.
Hasta ceñirte en la voz oscura de mi fuste de lino.

Ángel del paraíso.

No podré olvidar la espalda cobriza de tus alas,
ni la sombra obscena de tu cuerpo de ébano.
Ángel de cenizas, que a punta de rayo te volviste tentación,
volcando tu soledad, en la serpiente embriagada de mi paraíso.

“Hsi - men, tuvo que hacer el amor con loto dorado muchas veces
para olvidar que era hombre mortal”

Anónimo

Los poros de un ángel

Por vos blasfemé el recato de la aurora.
Sobreviví el vértice del gozo.
Emergí ante la afluencia de tus manos.
Navegué en la fruta de tus pechos.
Me perdí en la barca fluyente de tu vientre,
hasta salir victorioso del llanto de tus piernas.


Ángeles en su dimensión


Vos y yo, brillantes prisioneros en este bosque ciego,
donde no hace falta un soplo de luz para fundirnos.
Sólo el valor de gritarle al mundo:
que en una noche sin calendario,
podés sacudir la miel silenciosa de mis gemas,
y contar los lunares de mí cuerpo.
Y yo, separaría uno a uno, los pétalos crespos de tu corola.


Ausencia de un ángel

En la cumbre de mis ansiedades
se va tejiendo un volcán de orugas,
las telarañas inquietas se mecen en tu ausencia,
y tu corazón de alas ignora cuándo vendrás.

La soledad es un batir ardiente,
que se arrastra en las madrugadas,
manchando una alfombra de lívidos pensamientos.

Por
René Chacón Linares
El Salvador

sábado, julio 21, 2007

HOMENAJE PÓSTUMO
A IGNACIO "CÁNCER" ORTEGA (1950-2007)
Héroe de las artes panameñas, cantautor revolucionario, narrador, poeta, pintor y muralista.


Universo
buscando
en el signo articulado
en el sonido y la luz
de la palabra
es el hombre
cuando nombra al mundo
cuando empuña la lucha
y avanza
y se lanza por el tiempo
y desciende
y se abraza a la tierra
dispuesto a ser tierra junto al hombre
parábola y luz

universo
es el que se afana
por hacer del hombre
un camino sin retorno
contra el hambre
sorda del hombre.

viernes, julio 13, 2007

Un día con brillo en un enlace de poesía

...un dia me desperte soñando mas que de costumbre, buscando unos ojos con brillo como de otro mundo, el dia era impresionante, el sol brillaba con intesidad por las calles empedradas de una cuidad con flores, yo me levante, me puse los tenis rojos y empeze a caminar por aquel lugar encantado, recorri cada espacio con mis sentidos, las flores, su olores, los colores, la brisa, los pajaros, la nubes todo todo buscando ese brillo de mis sueños, de repente senti un aroma encantado, justo provenia de una casa de madera como de cuento, toda la calle huelia a pan y miel. Decidi entrar a aquella casa y efectivamente vi miles de pasteles de todos sabores, pan dorado, galletas y miel, me distraje entre tanto manjar en ese momento hasta que de repente se iluminó todo ese lugar justo cuando levantaste tu rostro y se abrieron como curiosos esos hermosos ojos color de chocolate, me viste y sonrei, porque en ese dia y en ese instante supe que todo se empieza soñando.


Camila Arias